Noticias Internacionales

Sector Lácteo Argentina Invertirá 229 millones de Pesos en Infraestructura

Publicado

en

(2.404 lecturas vistas)

COMPARTIR

Ya se encuentran en marcha 13 proyectos, impulsados por distintas empresas Argentinas que solicitaron Créditos del Bicentenario por un monto total de 166 millones de pesos.

Como muestra del crecimiento productivo que atraviesa la actividad en su conjunto, el sector lácteo argentino invertirá este año una cifra cercana a los 229 millones de pesos en infraestructura, a través de los Créditos del Bicentenario otorgados por el Gobierno nacional.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca informa que ya se encuentran en marcha 13 proyectos, impulsados por distintas empresas nacionales que solicitaron préstamos por un monto total de 166 millones de pesos.

Los créditos serán utilizados para ampliar instalaciones productivas e incorporar equipos de última generación a los procesos primarios e industriales.

Entre los proyectos que obtuvieron financiamiento, cabe destacar aquellos que implican la instalación de nuevas líneas productivas para el tratamiento de leche y suero.

La empresa Lactear, por ejemplo, presentó un proyecto para construir una planta de producción de suero en polvo, mientras que la firma Noal realizará la instalación de una nueva línea de evaporación y secado de leche y suero en polvo, e introducirá mejoras sanitarias.

Por su parte, Lacteos Tonutti ampliará las instalaciones de una planta, incorporará bienes de capital y una línea de producción de mozzarella para exportación.

Williner sumará enfriadores, pasteurizadores y realizará mejoras en equipos, para introducir un proceso de producción de suero concentrado en las plantas santafesinas de Arrufó y El Trébol.

A su vez, el establecimiento Chiavassa construirá corrales con techos corredizos, pista de alimentación central, adquisición de collares electrónicos y otras inversiones.

A estos proyectos, es necesario sumar también la inversión de 200 millones de dólares anunciado recientemente por la empresa La Serenísima.

La decisión de invertir por parte de las firmas es signo del progreso continuo que experimenta la cadena. En 2011, según datos de la Subsecretaría de Lechería, el sector marcó un récord productivo, al llegar a los 11.600 millones de litros de leche.

A su vez, las exportaciones sellaron otro crecimiento histórico, al llegar a 440.083 toneladas (39% más que en 2010) y 1.717 millones de dólares (62% superior a 2010).

La actividad también registró un incremento en la ocupación de mano de obra, con 60.000 empleados en el sector primario y 32.000 en el industrial.

A esto se suma un marcado fortalecimiento y concreción de sistemas asociativos a nivel de las PyMES lácteas, quienes recientemente concretaron su primera exportación de quesos a China, a través de las gestiones realizadas por el Ministerio de Agricultura.

El Gobierno Argentino fomenta los procesos de inversión, crecimiento y creación de nuevos empleos en sectores clave de la economía, a través de políticas activas que se implementan de manera conjunta entre el sector público y privado.

Los Créditos del Bicentenario cuentan con una tasa fija anual en pesos del 9,9%. Los proyectos productivos son recibidos conjuntamente por los Ministerios de Agricultura, Industria y Economía, y la Secretaría de Comercio Interior de la Nación.

Fuente: Agencias

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia