Noticias Internacionales

Rumbo a la Protección del Cotija: el Mejor Queso Mexicano

Publicado

en

(3.678 lecturas vistas)

COMPARTIR

El impulso comercial que ha tomado el queso tipo Cotija durante los últimos años, debido a su creciente reconocimiento de calidad tanto en el mercado mexicano como en el extranjero, es un motivo cada vez más convincente para que se le otorgue una denominación de origen por parte de las instancias correspondientes del gobierno mexicano.

De acuerdo con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), varios quesos mexicanos de las variedades Chihuahua y Oaxaca han perdido toda posibilidad de obtener su denominación de origen por no haberse protegido a tiempo con figuras jurídicas, debido a que su producción está muy difundida a lo largo del país incluso fuera de nuestras fronteras.

En cambio el IMPI destaca que ha sido muy distinta la situación del queso tipo Cotija, el cual se ha consolidado en su identidad a través de la marca colectiva; gracias a que su gran cultura y tradición han sido resguardados por las familias queseras de la Sierra de Jalmich, Michoacán, a lo largo de 400 años, brindando actualmente sustento económico a un aproximado de 300 familias productoras de dicha región.

La Universidad Autónoma de Chapingo, a través de una investigación, dio a conocer que de los 40 tipos de quesos identificados en México, sólo dos están protegidos con marcas colectivas: el queso tipo Cotija y el llamado queso de bola de Ocosingo, Chiapas.

El decir que el tipo Cotija sea el mejor queso de México, está sustentado en palabras del director del Consejo Regulador del Tequila y presidente de la Organización Internacional para una Red de Indicaciones Geográficas (oriGIn), Ramón González Figueroa, quien destacó que, en un concurso internacional de quesos realizado en la ciudad italiana de Cremona durante el 2006, el ganador fue un queso tipo Cotija.

Dicho reconocimiento resulta ser muy significativo al ser otorgado por un país que se caracteriza por poseer una gran tradición gastronómica en la elaboración e industrialización de quesos, además de que cuenta con una gran variedad de quesos con la denominación de origen.

En este sentido, Ramón Cano Vega, secretario de Desarrollo Rural del estado, señaló que, este proceso requiere de un gran trabajo en el que es necesaria la colaboración multidisciplinaria de los productores, gobiernos federal, estatales y municipales, así como de los profesionales en la materia como: químicos en alimentos, gastrónomos, antropólogos, nutriólogos, biólogos, geógrafos y la sociedad en general para lograr la revaloración de este prestigiado queso.

Dicho producto lácteo de características inigualables, es considerado originario de seis municipios: tres de Michoacán – Cotija, Tocumbo y Los Reyes-, y tres de Jalisco – Quitupan, Santa María del Oro y Jilotlán de los Dolores-.

El queso tipo Cotija es uno de los pocos quesos maduros que se elaboran en nuestro país, único por sus características distintivas que van desde un aroma pronunciado, un sabor salado y textura desmoronable; es empleado como ingrediente indispensable en la elaboración de diversos platillos típicos, al otorgarles un sello distintivo capaz de satisfacer hasta los paladares más exigentes.

 

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Abriendo mercados: Chile concreta primer envío de lana ovina a India, un enorme mercado textil

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Desarrollan una molécula que podría disminuir la carga de Escherichia coli en bovinos

Publicado

en

COMPARTIR

Investigadores del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABIMO) y el Instituto de Patobiología Veterinaria (IPVET) desarrollaron una molécula innovadora que podría ayudar a disminuir la presencia de Escherichia coli en el ganado y reducir el riesgo de contaminación de alimentos y agua. El avance apunta a prevenir casos de Síndrome Urémico Hemolítico, una enfermedad que afecta especialmente a niños.

Con aproximadamente 500 casos por año en la Argentina, el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es la primera causa de insuficiencia renal aguda pediátrica en el país y la segunda de insuficiencia renal crónica. El principal agente causante es Escherichia coli enterohemorrágica (EHEC) con serotipo O157:H7, una bacteria cuyo principal reservorio son los bovinos. El ganado generalmente no se enferma, pero excreta la bacteria de forma intermitente a través de sus heces, contaminando pasturas, fuentes de agua y, eventualmente, algunos alimentos. Los terneros jóvenes y los animales en etapa de destete son los mayores excretores.

“El principal objetivo era generar anticuerpos que bloqueen el mecanismo de virulencia de esta bacteria para evitar que colonice el intestino de la vaca y que los bovinos dejen de contaminar el ambiente y alimentos”, explicó Mariano Larzábal, investigador del IABIMO (INTA-CONICET).

Después de más de una década de investigación, el equipo identificó dos proteínas clave del sistema de secreción de tipo III (SST3) de EHEC — denominadas EspB e Intimina como los blancos más eficaces para bloquear la colonización intestinal del ganado. Los experimentos iniciales, tanto in vitro como en animales demostraron que anticuerpos dirigidos contra estas proteínas eran capaces de neutralizar uno de los mecanismos de virulencia de la bacteria y reducir significativamente su excreción fecal.

La forma que aplicaron fue fusionar ambas proteínas en una única molécula artificial: Quimera. “La llamamos Quimera porque es la combinación de dos proteínas distintas en una sola molécula que, como tal, no existe en la naturaleza”, comentó Ángel Cataldi, investigador del IABIMO y uno de los impulsores del proyecto.

En ensayos preliminares de respuesta inmune se comprobó que la Quimera proteica es capaz de generar respuesta a nivel de anticuerpos en bovinos y que estos anticuerpos, además de reconocerla, también son capaces de reconocer a las proteínas originales por separado y mantienen la capacidad de disminuir la acción de EHEC O157:H7 en cultivos celulares.

Uno de los desafíos históricos de las vacunas anti-EHEC ha sido convencer al sector ganadero de su utilidad: el bovino no es usualmente afectado por esta bacteria, por lo que vacunar implica un costo sin beneficio directo visible para el productor.

Teniendo en cuenta estos planteos, se ha pensado una alternativa de vacuna que podría mejorar su receptividad y hacerla más económica que una constituida únicamente por subunidades recombinantes. Esto implicaría la expresión de la molécula quimérica en la membrana externa de una bacteria que ya forma parte de una formulación vacunal de interés pecuario, para que de ese modo quede disponible en el exterior del microorganismo y pueda ser detectada por el sistema inmune del animal y no genere un gasto extra para el productor.

El desarrollo ya superó las etapas de laboratorio y modelos animales pequeños. Se está trabajando en la fase de bacterias recombinantes que expresen la quimera. Los resultados preliminares son alentadores y se espera que en la siguiente etapa se pueda probar en animales a campo.

Leer más

Noticias Internacionales

Las vacas son capaces de reconocer el rostro y la voz de seres humanos familiares para ellas

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia