Noticias Internacionales

Producción y Mejora Genética: Pilares para Alimentar al Mundo

Publicado

en

(2.046 lecturas vistas)

COMPARTIR

 

produccion_para_mejorar_alimentacion

A diario 800 millones de personas en el mundo carecen de alimentos. Incrementar la productividad agrícola y fortalecer programas de mejoramiento genético forman parte de las soluciones para reducir esta cifra y hacerle frente a un reto cada vez más desafiante: alimentar al mundo.

En una reunión organizada por el IICA se concluyó que a nivel regional y global se requiere de intervenciones en materia de fitomejoramiento

Estas son algunas de las conclusiones de la conferencia: Una respuesta global para lograr los objetivos de desarrollo sustentable y enfrentar el cambio climático, efectuada en la sede central del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), en Costa Rica.

El científico y fitomejorador, Sanjaya Rajaram, ganador del Premio Mundial de la Alimentación en 2014, fue quien dio la ponencia, y junto a autoridades del Instituto y el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Tabaré Aguerre, analizaron las principales acciones que debe implementar el agro para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional en el mundo.

«Se requiere de intervenciones en materia de fitomejoramiento dirigidas a aumentar la productividad de los cultivos. Necesitamos más inversión en tecnología de híbridos. Los cultivos modificados genéticamente están disponibles para los pequeños productores, quienes no precisan tecnologías diferentes, sino, una forma distinta de comunicárselas», afirmó Rajaram.

Además del Premio Mundial de la Alimentación, el especialista ha recibido 98 distinciones y premios, como la Presea del Estado de México 2016, en reconocimiento a sus contribuciones a la investigación sobre la producción y el mejoramiento del trigo y a su sobresaliente trayectoria profesional como investigador de dicho cultivo a nivel mundial.

Aparte de fortalecer los programas de mejoramiento genético, los conferencistas coincidieron en que es fundamental adaptarse al cambio climático, mantener el carbono en el suelo, los bosques y los océanos, complementar la agricultura moderna con la orgánica y dotar a la agricultura familiar de invocación y tecnología, para garantizar el alimento al mundo.

«Fortalecer los programas de mejoramiento genético es la base para afrontar, con base en el conocimiento, este reto que aún estamos entendiendo en toda su dimensión. Hay que seguir apoyando a la agricultura familiar porque a través de ella podremos impactar en la seguridad alimentaria en mayor proporción, incrementar rendimientos, incorporar híbridos, mejorar las razas criollas y transferir conocimiento de forma más práctica para vincularlo con las decisiones políticas, solo así se sorteará este gran reto», agregó el director general del IICA, Víctor M. Villalobos.

Y es que, según Rajaram, la población mundial actual es de 7,300 millones, y para el 2050 se incrementará a 9,720 millones. La agricultura está en capacidad de hacerle frente a la responsabilidad de dotar de alimento a esta cantidad de personas, siempre que se aumente la producción de cultivos a un ritmo del 1,6 % por año. Actualmente alcanza solo el 1 %.

«A modo de ejemplo, producción mundial de trigo se halla entre 700 y 800 millones de toneladas. En 2050 la demanda será de 1000 millones», aseguró Rajaram.

Para el ministro Aguerre, el problema de la seguridad alimentaria, de la agricultura y de mantener el carbono orgánico de los suelos, que incide en la productividad, tampoco se resuelve en los ámbitos de la política pública agropecuaria.

«Los Estados tienen que desarrollar de forma comprometida enfoques donde los bienes públicos tienen que contribuir a equilibrar aquellas cosas que el mercado por sí solo no logra, todo nuestro empeño tiene que estar en ese camino», comentó.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia