Noticias Internacionales

Pro INTA Patricia: Alfalfa con Latencia Invernal

Publicado

en

(4.110 lecturas vistas)

COMPARTIR

La obtención de nuevos cultivares de alfalfa conlleva una importante inversión en tiempo de investigación y desarrollo. La alfalfa, conocida como la reina de las forrajeras, es el cultivo más completo y mejor balanceado en lo referido a los niveles de proteína e hidratos de carbono que aporta a la dieta de rumiantes, tanto dedicados a la producción de leche como carne.

Una de las características del cultivo es presentar un cierto nivel de latencia invernal. En función de la duración de la misma, las distintas variedades se clasifican en grupos con Grados De Latencia – GL -. A GL más altos, menor o ausencia de latencia invernal. Ahora bien, antiguamente se sostenía que a medida que aumentaba el GL, por ejemplo GL 9, aumentaba la producción de materia seca a lo largo del año, pero también disminuían los niveles de calidad del forraje ofrecido y por lo tanto la eficiencia de conversión de materia seca en leche o carne. Dicho paradigma fue corregido mediante mejoramiento genético, con variedades que mejoraron la sanidad de hoja y disminuyeron la cantidad de hojas caídas en caso de que el pastoreo o corte sufriera un retraso.

En este sentido, las variedades de GL 6 y 7 de última generación presentan una excelente combinación entre calidad de forraje y producción de materia seca y es este punto donde Pro INTA Patricia marca una diferencia importante con el resto de las variedades de su grupo.

Años de evaluaciones oficiales realizados desde el año 2006, muestran a PRO INTA PATRICIA con excelentes performances productivas, con diferencias con respecto al promedio del ensayo que alcanzaron los 6.670 kgs. más de materia seca, (ver cuadros más abajo), lo que significa en kgs de carne unos 700 kgs más de producción. Estos números están dados por una alta capacidad productiva de ésta variedad y una persistencia a lo largo de los años que llegó al 65% del stand original de plantas logradas al inicio del ensayo.

Pro INTA Patricia presenta una gran adaptación de su manejo a planteos de alta tecnología, pudiendo ser pastoreada en forma directa o aprovechada mediante los distintos sistemas de henificación o ensilaje.

Produsem S.A., empresa líder en la producción y comercialización de alfalfas tiene dentro de su portafolio de productos PRO INTA PATRICIA, es un material del GL 7, que presenta una alta persistencia y excelente desempeño en suelos deficitarios. Tiene un excelente paquete sanitario con altísima productividad de materia seca.

En ensayos que comenzaron en el año 2006 en 9 ambientes diferentes se puede observar tanto la producción de materia seca por hectárea luego de cuatro años de ensayo como la persistencia dentro del lote de la variedad en cuestión.

M. Juárez H. Ascasubi G. Villegas Paraná Rafaela Manfredi V. Mercedes C. Uruguay Anguil Promedio
Pro INTA Patricia 89,40 68,79 65,53 55,75 49,03 48,32 23,86 15,73 9,68 47,34
Promedio 79,33 66,92 56,58 46,96 38,63 34,52 20,23 15,47 7,43 40,67

Fuente: Revista Avances en Alfalfa Nº 20. Producción Total de Materia Seca entre los años 2006 al 2010

En cuanto a los porcentajes de cobertura, los datos son los que siguen.

H. Ascasubi C. Uruguay Rafaela Manfredi Paraná G. Villegas M. Juárez Anguil Promedio
Pro INTA Patricia 97,5 61,6 56,1 68,5 62,8 50,8 55,8 62,8 64,5
Promedio 97,3 72,0 52,3 50,9 50,4 39,6 37,7 34,6 54,2

Fuente: Revista Avances en Alfalfa Nº 20 Persistencia de las plantas entre los años 2006 al 2010

Algunos Números

Los números más arriba expuestos significan en ganadería aumentos de producción de 230 Kgs de carne por hectárea – año. Esto equivale a un ingreso extra de U$S 460. Si lo comparamos con una producción agrícola, significaría un aumento en el promedio productivo de soja de primera durante cuatro años de unos 1400 kgs por hectárea. Si se considera la persistencia del cultivo en una tasa que supera el 10% en tres años y el aumento de la producción de materia seca, se obtiene una combinación optima en cuanto al aumento de ingresos y a la disminución de costos de materia seca producida.

 

Fuente: Agencias

 

 

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia