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Obtienen crías nacidas a partir de embriones de terneras de solo 3 meses de edad

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En México especialistas lograron por primera vez, la producción de terneras mediante la aplicación de las biotecnologías reproductivas de aspiración folicular vía laparoscópica, semen SexedULTRA-4M y la producción in vitro de embriones, a partir de ovocitos colectados de donadoras de 3 meses de edad con resultados muy similares a los obtenidos con donadoras adultas, con lo que mediante la asociación de estas biotecnologías se puede acelerar el mejoramiento genético, realizar programas de conservación y rescate de recursos zoogenéticos.

De acuerdo con la fórmula de velocidad de progreso genético, el único factor que podemos modificar es el intervalo generacional, esto significa que cuanto más corto es el intervalo generacional, más rápido es el mejoramiento genético. El uso de donadoras prepúberes se intentó en los 90s, sin embargo, la producción in vitro de embriones a partir de estas era muy baja debido a que los ovocitos colectados no eran competentes (ya que el eje hipotálamo-hipofisis-gonadas no es activo en animales prepúberes) y a que no se podía conocer el potencial genético de las donadoras a tan temprana edad.

Fotografía: Equipo de aspiración folicular por laparoscopía

Actualmente, se puede conocer el potencial genético de las donadoras desde que nacen, gracias a la genómica, lo que permite que se puedan seleccionar las donadoras desde que nacen, además ya se cuenta con protocolos para realizar la estimulación ovárica con lo que se obtienen ovocitos más competentes y mayor producción in vitro de embriones, los cuales pueden ser del sexo deseado con una alta precisión gracias a las nuevas tecnologías de sexado espermático.

La producción in vitro de embriones a partir de donadoras prepúberes puede acelerar el mejoramiento genético ya que no se requiere esperar a que la donadora alcance la madurez sexual. Por otra parte, se incrementa la intensidad de selección al poder seleccionar el sexo de las crías, por ejemplo, en el ganado lechero con la producción de hembras. La técnica de aspiración folicular vía laparoscópica es altamente repetible y a comparación con la aspiración folicular guiada por ultrasonido, no genera adherencias a nivel ovárico.

Con esta integración de biotecnologías se disminuye en el intervalo generacional, lo que acelera el mejoramiento genético, ya que se puede reducir el tiempo de la mejora genética hasta en una tercera parte con respecto a cuándo se utilizan donadoras adultas. Por otra parte, solo e requiere una dosis de semen sexado para fertilizar 100 ovocitos, lo que reduce el costo de producción comparado con la inseminación artificial, donde se requiere de una dosis para inseminar una hembra, con una probabilidad del 50% de que quede gestante. Es la primera vez que se logran crías bovinas del sexo deseado con embriones producidos in vitro a partir de ovocitos de donadoras prepúberes en México.

Fotografía: Aspiración folicular vía laparoscópica

En la actualidad, en México existen muchas compañías de producción in vitro de embriones de forma comercial, sin embargo, ninguna ofrece el servicio de producción in vitro de embriones a partir de hembras prepúberes ya que no hay técnicos especializados en la aspiración folicular vía laparoscópica.

La producción in vitro de embriones a partir de donadoras prepúberes, es aplicable en bovinos (leche, carne y doble propósito), se puede aplicar a otras especies como son los bufalinos, ovinos, caprinos, porcinos y cérvidos.

 

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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