Noticias Internacionales

Incrementando los índices de producción de carne por hectárea

Publicado

en

(548 lecturas vistas)

COMPARTIR

Productores ganaderos de los llanos riojanos en Argentina, con el acompañamiento del Instituto Nacional e Tecnología Agropecuaria de Argentina (INTA), duplicaron la producción total de carne respecto a los promedios regionales, mejoraron los índices productivos del campo, alcanzaron hasta 14 kilos de carne por hectárea e índices de destete superiores al 85 %. La clave: recría como estrategia para hacer más eficiente la cría y el manejo ganadero y forrajero para producir en condiciones climáticas adversas.

La principal limitante de la producción ganadera de la región de los llanos riojanos es ambiental, asociado a la aridez. En este contexto, con un trabajo conjunto entre los equipos de investigación en Recursos Naturales, Producción Animal, la Agencia de Extensión Rural (AER) Chepes -La Rioja- del INTA y productores ganaderos que incorporan las tecnologías desarrolladas por los técnicos del INTA para mejorar los índices productivos.

En la región se encuentra una ganadería de cría bovina, cuya base alimenticia son las diferentes especies que componen sus pastizales naturales (95 %), complementadas con pasturas megatérmicas implantadas (buffelgrass, 5 %). Por otra parte, los sistemas ganaderos presentan niveles de producción por debajo de su potencial –de 3 a 5 kilos de carne por hectárea, 50 % de destete–.

Lisandro Blanco –técnico del INTA La Rioja– explicó que “en los llanos riojanos el 95 % son pequeños productores (menos de 100 cabezas bovinas) que poseen pastizales naturales, los cuales se encuentran actualmente bajo procesos de degradación –merma de productividad, pérdida de diversidad, erosión de suelos–“.

Y agregó: “La principal limitante es ambiental, asociado a la aridez –menos de 400 milímetros de lluvia al año, estacionalmente focalizadas entre noviembre y marzo, con gran variabilidad interanual–. También, se suma la baja escala de producción, que limita la posibilidad de inversión en tecnologías”.

En este contexto, el INTA trabaja con establecimientos ganaderos que forman parte de un proceso participativo de aplicación y evaluación de tecnologías. A partir de un diagnóstico multidimensional –ambiental, productivo y socioeconómico–, se acuerda una planificación entre profesionales del INTA y los productores ganaderos que incluye la incorporación de tecnologías de manejo.

Las principales tecnologías que recomiendan los técnicos para superar los limitantes de la región son estacionamiento de servicio, ajuste de carga animal a la receptividad, descanso estacional de potreros, incorporación de recría para flexibilizar la carga animal, suplementación estratégica de categorías específicas del rodeo, sincronización de celo para concentrar la parición, concentración de parición, manejo nutricional diferencial para vaquillonas, aplicación de calendario sanitario básico, aplicación estratégica de destete anticipado o precoz.

Asimismo, la implantación de pasturas megatérmicas en áreas degradadas, servicio sobre pasturas y monitoreo forrajero satelital.

Blanco detalló que “se evalúa periódicamente el impacto de estas tecnologías y se realizan ajustes acordados por ambas partes. También, en los establecimientos se realizan reuniones demostrativas con otros productores de la región, en las cuales se discuten los impactos positivos y las limitantes de las tecnologías aplicadas.”

En el establecimiento ganadero “El Zampal”, el INTA La Rioja lleva adelante junto con el productor Marcelo Troncoso diferentes acciones sobre la aplicación de tecnologías para el manejo forrajero y ganadero.

“Actualmente los índices productivos del campo mejoraron significativamente respecto a los promedios regionales, alcanzando entre 10 y 14 kilos de carne por hectárea, e índices de destete superiores al 85 %. La calidad de su rodeo le permitirían obtener precios diferenciales en la región”, destacó Blanco.

Este campo se encuentra en el sector suroeste del Departamento Rosario V. Peñaloza –La Rioja–, cuenta con una superficie de 500 hectáreas donde en la mayoría del campo está rolado. Sus propietarios se dedican a la ganadería bovina de Aberdeen Angus contando con un plantel de 50 vientres bovinos y 17 vientres ovinos manchegos. Esta actividad representa para ellos un modo de vida y de arraigo en la comunidad.

Algunas acciones referidas a las tecnologías aplicadas por el equipo técnico del INTA son: monitoreo de la vegetación, división de potreros con boyero eléctrico para hacer pastoreo rotativo diferido, manejo de la carga ganadera, rolado, implantación de pasturas, manejo de un calendario sanitario, estacionamiento de servicio, destete anticipado por la sequía, sincronización de celo a tiempo fijo, captación de agua de lluvia con canaletas, almacenamiento de agua para consumo humano en cisternas de placas, perforación para fines ganaderos.

Recría cómo estrategia para diversificar la producción bovina

La integración de la recría a la cría es una alternativa de diversificación de los sistemas ganaderos pastoriles de los llanos de La Rioja. No solo la posibilidad de vender animales más pesados en momentos de menor oferta, sino también sirve para evitar costos de mantenimiento del rodeo de cría en años desfavorables.

El establecimiento ganadero Villa del Sol, cuyo propietario es Javier Saddi y su asesor técnico Daniel Adaro, logró incrementar un 25 % la producción total con la utilización de esta herramienta. El mismo está ubicado a 14 kilómetros de la ciudad de Chepes, Departamento de Rosario Vera Peñaloza –La Rioja–, e implementa la recría de los terneros de su propia producción utilizando estrategias de suplementación en pastoreo o corral, dependiendo de las condiciones del año.

Roxana Ávila –investigadora del INTA La Rioja– señaló que “sumar la recría a los establecimientos ganaderos es una oportunidad para hacer más eficiente la cría, mediante la aplicación de técnicas de manejo”. Además, agregó que “el estacionamiento de servicio, decidir el destete en función del pasto acumulado, planificar la selección de reposición para adelantar primer servicio, son algunas de las herramientas que se utilizan. Sin cría ordenada, es difícil una recría exitosa”.

En Villa del Sol, la recría inicia luego del destete del ternero. Si el año fue bueno en cuanto a la cantidad de lluvia ocurridas y se pudo acumular forraje, los terneros de 6 meses de edad se suplementan diariamente a la mañana con un balanceado comercial para dicha categoría (se entrega al 1 % PV) y luego pasan a pastorear en una parcela con buffelgrass diferido.

En cambio, si las condiciones del año fueron desfavorables, los terneros se destetan en forma anticipada (4 meses) o precoz (2 meses) para mejorar el estado corporal de la madre y favorecer una nueva concepción. Luego, los terneros destetados pasan a un corral de recría y son alimentados con un balanceado comercial (1,5 % del PV) y rollos de alfalfa (1,5 % del PV). La duración de la recría varía entre 120 a 150 días dependiendo del tipo de destete realizado.

En Villa del Sol se presenta una producción de carne promedio del sistema cría de 8 kilos por hectárea (valor que duplica el promedio regional), con la incorporación de la recría alcanzó los 10 kilos de carne por hectárea.

“El equipo del INTA realiza un seguimiento y análisis de los índices productivos obtenidos por la empresa. Si el productor o asesor lo solicitan, también se hacen sugerencias sobre las acciones de manejo en el establecimiento”, concluyó la investigadora.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Argentina aplicará un nuevo método de diagnostico de la Brucelosis Bovina

Publicado

en

COMPARTIR

 

SENASA incorpora la prueba de inmunocromatografía de flujo lateral en leche como método oficial complementario para el monitoreo de la enfermedad.

Con el objetivo de robustecer las estrategias del Plan Nacional de Control y Erradicación de la Brucelosis Bovina, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) actualizó la Resolución N° 438/2006 e incorporó en su sistema diagnóstico la prueba de inmunocromatografía de flujo lateral en leche como método complementario para la vigilancia epidemiológica de la enfermedad.

Con la Resolución N.° 656/2026, oficializada a través del Boletín Oficial, el organismo sanitario incluye una nueva técnica para la detección de anticuerpos de manera rápida, con alta especificidad y sensibilidad, a los fines de agilizar los tiempos de respuesta de los laboratorios habilitados.

La prueba diagnóstica, basada en un kit rápido autorizado por la Dirección General de Laboratorios y Control Técnico (DGLyCT), permite fortalecer la detección temprana en los establecimientos tamberos y ampliar la cantidad de diagnósticos disponibles para el análisis de brucelosis en leche.

Al igual que la prueba de Anillo en Leche (PAL/MRT) y el ELISA indirecto, la inclusión de este análisis resulta fundamental para los establecimientos que cuenten con estatus de libre de la enfermedad, ya que podrán escogerlo para recertificar su condición cada 90 días.

Por su parte, las técnicas rápidas en sangre (suero) se mantendrán para el uso exclusivo del personal oficial del SENASA, con excepción de aquellas circunstancias epidemiológicas que justifiquen su uso por parte de terceros, sujeto a autorización previa.

En cuanto a los análisis, la normativa establece que los mismos deberán realizarse en laboratorios habilitados que integren la Red Oficial del SENASA en línea con los procedimientos técnicos oficiales, mientras que los resultados deberán gestionarse e informarse de manera obligatoria en los sistemas informáticos oficiales que el Servicio Nacional disponga.

Con esta actualización normativa, el SENASA reafirma su compromiso con el estatus sanitario nacional, facilita herramientas para la vigilancia, el control y la erradicación de la brucelosis bovina, reduce los tiempos de diagnóstico y brinda mayor transparencia en el proceso de carga de datos oficiales.

Leer más

Noticias Internacionales

Desarrollan un film biodegradable para conservar carne vacuna

Publicado

en

COMPARTIR

Un estudio del INTA en el que participaron investigadores de Balcarce, Buenos Aires, y Anguil, La Pampa y del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (Intema) evalúa el desempeño de films compostables biobasados como alternativa a los plásticos de un solo uso en la industria cárnica. Los resultados muestran que preservan la calidad, la inocuidad y la estabilidad del producto, al tiempo que contribuyen a una producción de carne más sostenible.

En la industria cárnica, el envase cumple un rol fundamental: protege al alimento de la contaminación, reduce la pérdida de humedad y ayuda a conservar las características físicas, microbiológicas y sensoriales que determinan su calidad. Sin embargo, el creciente impacto ambiental de los plásticos de un solo uso impulsa la búsqueda de materiales más sostenibles.

Con este objetivo, un equipo de investigadores del INTA Balcarce, del INTA Anguil y del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (Intema) evaluó la viabilidad técnica de films compostables biobasados desarrollados para reemplazar los films plásticos convencionales por materiales compostables para el envasado de la carne en atmósfera aeróbica.

“Estos nuevos materiales están formulados a partir de polímeros biodegradables que pueden degradarse biológicamente bajo condiciones de compostaje, transformándose en biomasa, dióxido de carbono y agua sin dejar residuos”, explicó Testa.

Para el ensayo, los cortes obtenidos fueron fraccionados en bandejas y envasados con dos alternativas: un film convencional de PVC y un film compostable. Posteriormente permanecieron durante siete días en exhibición aeróbica refrigerada con luz, simulando las condiciones habituales de una góndola de supermercado.

Durante ese período, los investigadores analizaron la estabilidad del color, la capacidad del material para regular el intercambio gaseoso y evitar la oxidación, su resistencia frente al frío y la humedad, y la evolución de los parámetros microbiológicos y fisicoquímicos de la carne.

Los resultados demostraron que el envase compostable presentó un comportamiento equivalente al del plástico convencional, sin comprometer la calidad del producto durante todo el período de almacenamiento.

“El desarrollo y la validación de films compostables a escala de laboratorio responden a la necesidad de garantizar que el nuevo material mantenga los altos estándares de conservación, frescura e inocuidad que la carne exige durante su vida útil”, afirmó Testa.

La investigadora agregó que la incorporación de estos materiales “representa un avance significativo para la modernización de la cadena cárnica” y permitirá a procesadores y empacadores reducir de forma sustancial la generación de residuos plásticos, en línea con las crecientes demandas de los mercados.

Aprovechar subproductos para producir carne

El trabajo también evaluó una segunda estrategia orientada a mejorar la sostenibilidad de la cadena de producción: la incorporación de granos de destilería secos (GDS), un subproducto de la industria del bioetanol de maíz, en la alimentación de bovinos.

La investigación comparó la calidad de la carne de vaquillonas terminadas sobre pasturas de alfalfa con la de animales suplementados con GDS en una proporción equivalente al 1 % de su peso vivo.

Los GDS son un subproducto generado durante la producción de bioetanol a partir de maíz y representan una alternativa para valorizar residuos agroindustriales dentro de sistemas ganaderos. Según explicó Testa, las vaquillonas suplementadas presentaron un mayor espesor de grasa dorsal y una tendencia a un mayor grado de marmóreo, dos atributos que favorecen la clasificación comercial de las reses. Al mismo tiempo, la incorporación de este ingrediente no modificó parámetros tecnológicos de importancia, como el área de ojo de bife, el pH final, la temperatura de la res ni la terneza, medida mediante la fuerza de corte.

En cuanto a la apariencia, la carne proveniente de animales suplementados mostró un color rojo más intenso y brillante al inicio del período de conservación. “Si bien el color no altera el valor nutricional del alimento, constituye el principal atributo que considera el consumidor al momento de evaluar la frescura en el punto de venta”, explicó la investigadora.

Para Testa, el estudio demuestra que es posible avanzar hacia una producción de carne más sostenible mediante estrategias complementarias. “Abordar la sostenibilidad de manera sistémica permite integrar la nutrición animal, el aprovechamiento de subproductos agroindustriales y el desarrollo de nuevos materiales para el envasado sin comprometer la eficiencia ni la calidad del producto”, concluyó.

Leer más

Noticias Internacionales

Inocuidad alimentaria: la importancia de la detección de metales en alimentos para la exportación

Publicado

en

COMPARTIR

 

Del 6 al 10 de julio, el Laboratorio Nacional de Insumos Agropecuarios (LANIA) del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) fue escenario del Taller Regional para la Armonización de Métodos de Análisis de Metales Pesados, un encuentro que reunió a especialistas de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, con el propósito de fortalecer las capacidades analíticas de los laboratorios oficiales de la Comunidad Andina (CAN) y avanzar hacia protocolos estandarizados que garanticen la inocuidad de los alimentos destinados al comercio internacional.

Esta iniciativa representa un paso importante para consolidar sistemas de control más confiables, proteger la salud de los consumidores y fortalecer la competitividad de los productos agropecuarios de la región, promoviendo una producción agroalimentaria más segura, sostenible y con mayores oportunidades para los productores.

La confiabilidad de los alimentos de exportación no depende únicamente de su calidad sanitaria, sino también de la aplicación de metodologías estandarizadas que permitan identificar y cuantificar la presencia de metales pesados en productos agrícolas de origen primario. La determinación de estos contaminantes constituye uno de los principales requisitos para acceder a mercados internacionales, especialmente aquellos con altos estándares de inocuidad.

Durante las jornadas de trabajo, los participantes fortalecieron sus conocimientos técnicos para la implementación de metodologías analíticas armonizadas que permitan identificar la presencia y el tipo de metales pesados en frutas, hortalizas, vegetales y tubérculos, garantizando resultados confiables, comparables y acordes con los estándares internacionales.

La capacitación fue orientada por el doctor Fernando Lafont, director del Laboratorio de Espectrometría de Masas y Cromatografía de la Universidad de Córdoba (España), quien lideró sesiones teóricas y prácticas basadas en metodologías utilizadas por laboratorios de referencia de la Unión Europea. A través de ejercicios interlaboratorios y ensayos compartidos, los profesionales fortalecieron sus competencias para obtener resultados con altos niveles de precisión, trazabilidad y confiabilidad.

Contar con un protocolo armonizado para los países de la Comunidad Andina, reconocido internacionalmente, permitirá establecer criterios técnicos comunes, optimizar los procesos de vigilancia y reducir el riesgo de rechazos de productos en los mercados de exportación. Esto se traduce en mayores oportunidades para los productores, mayor confianza y un aporte al desarrollo económico de los países de la región.

Para el ICA y el Laboratorio Nacional de Insumos Agropecuarios (LANIA), este encuentro fortalece el trabajo articulado que se lleva a cabo con la Comunidad Andina para consolidar capacidades técnicas en materia de inspección, vigilancia y control de alimentos.

Estas acciones contribuyen a garantizar una producción más segura para los consumidores, respaldar el acceso a los mercados internacionales y avanzar en la construcción de un campo más competitivo, incluyente y sostenible, aportando a la seguridad alimentaria y a la transformación del sector agropecuario.

Leer más

Tendencia