Noticias Internacionales

Nestlé España premiará la leche de las granjas que reduzcan sus emisiones

Publicado

en

(798 lecturas vistas)

COMPARTIR

La compañía ha invertido en los últimos años cerca de un millón de euros para que las explotaciones contaminen menos.

Nestlé pagará una prima económica sobre el precio de la leche a aquellas granjas que implementen medidas para reducir sus emisiones de carbono. Con ello, el gigante alimentario busca animar a los ganaderos con los que trabaja a ser más sostenibles. La iniciativa forma parte de un programa más ambicioso en el que la compañía ha invertido un millón de euros desde el año 2021 para conseguir que 60 explotaciones sean más respetuosas con el medio ambiente y mejoren el bienestar del ganado.

Uno de los objetivos que persigue Nestlé es el de reducir un 20 % las emisiones de gases de efecto invernadero de las granjas que le proveen de leche para el 2025 y fomentar también para esa fecha que, al menos, el 20 % de la leche provenga de las explotaciones que apliquen prácticas de agricultura regenerativa. «Estamos comprometido con el medio ambiente. Por ello estamos trabajando de forma conjunta con los ganaderos que nos proveen de leche para reducir el cambio climático a través de disminuir la huella de carbono generada en la producción de nuestros productos», explica Javier Gómez, responsable de aprovisionamiento lácteo de Nestlé España.

En Galicia, Nestlé dispone de una planta en Pontecesures, donde elabora su leche condensada, y se provee de granjas ubicadas en la zona del Deza. Pero en toda España, la compañía colabora con más de 200 explotaciones. En los últimos dos años, la firma ha invertido en ellas más de un millón de euros para hacerlas sostenibles. Ahora, a partir del mes de septiembre, aquellos ganaderos que implementaran medidas sostenibles recibirán una prima económica sobre el precio de la leche.

 La cornisa cantábrica

Este proyecto piloto se puso en marcha con la Fundación Global Nature (FGN) y se centró en las granjas ubicadas en la cornisa cantábrica. FGN midió la emisiones que generaban cada una de las 19 explotaciones piloto escogidas y revisó las buenas prácticas realizadas para reducir las mismas. A partir de esos estudios, Nestlé estableció ocho medidas de mitigación, que ya ha empezado a implantar de forma progresiva en 60 de las más de 200 granjas ubicadas en Galicia, Asturias y Cantabria que la proveen de leche.

Las obras realizadas en las granjas se han centrado en impulsar la instalación de energías renovables, por lo que la mitad de estas explotaciones cuentan ya con paneles solares u otras fuentes de energías renovables que cubren el 20 % del consumo total de la explotación. También se ha potenciado la plantación de setos formados por especies de familias botánicas diferentes, para fomentar el secuestro de carbono. Y se ha actuado sobre las emisiones que generan los purines, instalando separadores sólidos que evitan la fermentación de estos y la generación de metano, además de cubrir las fosas.

El programa también ha permitido a las granjas implementar medidas de bienestar animal, como la mejora de la climatización de los establos, mediante la instalación de ventiladores, techos aislantes y humidificadores, o la colocación de cepillos mecánicos.

Con el objetivo de reducir las emisiones, Nestlé se ha convertido en una de las primeras empresa de España en suplementar la ración del ganado con un aditivo alimenticio que reduce entre el 30 y el 40 % el metano que emiten las vacas. Esto se ha complementado con planes de fertilización individualizados para cada granja, con el fin de conocer el aporte de nutrientes que existe en el suelo y en el purín. Por último, se ha animado a las granjas a introducir la siembra de leguminosas, que conllevará reducir o eliminar las necesidades de emplear otros fertilizantes.

 Tras implantar estas medidas en 60 de las granjas con las que colabora, la compañía tiene ahora la intención de hacer lo mismo, de forma progresiva, en el resto de explotaciones, hasta completar el total de las que le suministran leche en todo el territorio español. El objetivo es el de conseguir su propósito de alcanzar las cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para el año 2050.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia