Casos Clínicos

Mastitis de Verano

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Autor: D.V.M Phil Scott (Reino Unido)

1. Descripción General

A principios de agosto, un ganadero se quejaba de que una vaca parida en otoño que pastaba en una colina pobre en pastos, antes del parto se estaba «poniendo dura» (Figs. 1-3).

El referido ganadero admitió que la supervisión de las vacas secas en los pastos, durante los últimos dos meses ha sido hecha solo de forma esporádica.

Figura 1

Figura 2

Figura 3


2. Examen clínico

  • La vaca está aislada del grupo y está triste y decaída
  • La vaca esta inapetente con un apariencia demacrada y había perdido mucha condición corporal (Figs. 1-2)
  • Esta rígida y reacia a caminar
  • La temperatura rectal es de 40,0°C
  • Las membranas mucosas están congestionadas
  • Lo movimientos ruminales están reducidos
  • La frecuencia respiratoria se eleva a 40 respiraciones por minuto.
  • Hay distensión evidente de las cuatro articulaciones del menudillo y de ambas articulaciones del corvejón
  • El examen también revela una evidente hinchazón del cuarto delantero derecho con un marcado aumento de tamaño del pezón engrosado (Fig. 3)
  • Hay un marcado edema con fóvea de la glándula afectada
  • El pezón y la glándula afectada muestran dolor al tacto y la extracción inicial causa una incomodidad obvia, con la vaca que busca patear
  • Sólo se pudieron eliminar pequeñas cantidades de un líquido amarillento y maloliente parecido a un suero. al principio, la hinchazón del pezón inhibió la extracción efectiva
  • Un mayor desmontaje produjo grandes coágulos fibrosos de color verde blanco que frecuentemente bloqueaban el esfínter del pezón, pero que podían eliminarse mediante masaje en los pezones
  • En la primera extracción se expulsaron aproximadamente 3 litros

2. Diagnóstico Diferencial

  • Mastitis de verano
  • Endocarditis bacteriana
  • Otras infecciones bacterianas crónicas
  • «Agua roja» (babesiosis)

3. Tratamiento
  • La estabulación reduce en gran medida la irritación general de la vaca que puede resultar de las molestas moscas alimentándose en el orificio del pezón (Figs. 4-7). Además, el ganado afectado debe aislarse en interiores, ya que siguen siendo una fuente de infección para otros bovinos.
  • Se logra una baja tasa de curación con la terapia antibiótica sistémica e intramamaria combinada, a pesar de que los patógenos probables son susceptibles a una amplia gama de medicamentos antibióticos de uso común que incluyen: penicilina, penicilinas semisintéticas, cefalosporinas o sulfonamidas potenciadas. El cuarto afectado puede permanecer hinchado y edematoso durante muchas semanas después terapia con antibióticos.

Figura 4

Figura 5

Figura 6

Figura 7

  • Es necesario realizar una extracción frecuente del cuarto afectado cada 2 a 4 horas para eliminar toxinas y restos celulares. Se ha afirmado que el comportamiento de la vaca mejora más rápidamente después de la amputación del pezón, de modo que mejora el drenaje, pero esta afirmación no ha sido respaldada por estudios de campo. Se puede intentar drenar el cuarto perforando el pezón en el plano vertical, con lo cual se reduce el riesgo de hemorragia grave asociada con la amputación del pezón. En la experiencia del autor, no es raro que estos puntos de drenaje en el pezón formen costras después de unos pocos días.  La remoción del pezón evita el desprendimiento del cuarto.
  • En vacas toxémicas, la fluidoterapia intravenosa en la primera visita utilizando grandes cantidades de solución salina isotónica es prohibitivo debido al alto costo, y pocos veterinarios podrían tener cantidades suficientes en la maletera de su carro. La solución salina hipertónica (7,2%) es relativamente barata (aproximadamente f4-6 por 3 litros) (suficiente para una vaca de 600 kg) y se puede administrar por vía intravenosa en aproximadamente 7 minutos utilizando un catéter yugular intravenoso de calibre 12 y equipo de administración (una pequeña bomba presurizada [rociador de jardín] puede ser usado). Por lo tanto, los cirujanos veterinarios pueden iniciar un régimen de fluidoterapia rentable sin aplazar el tratamiento cuando la vaca se hubiese deteriorado aún más.
  • Las vacas frecuentemente beben grandes cantidades de agua fresca, después de la infusión intravenosa de la solución salina hipertónica, por lo que se debe disponer de agua limpia de bebida (hasta 50 litros) inmediatamente después infusión intravenosa. En algunas situaciones, se puede colocar una sonda estomacal a la vaca con 25 litros de agua, pero se debe tener cuidado cuando el rumen se haya visto impactado con materia seca, ya que la administración rápida de agua puede provocar reflujo del agua y del contenido del rumen. En animales valiosos se podría utilizar una infusión intravenosa de solución salina isotónica (hasta 25 litros por día) después de la infusión de solución salina hipertónica.
  • En vaquillas, una sola inyección de un corticosteroide soluble como la dexametasona rápidamente reduce la inflamación de las articulaciones y el animal parece mucho más activo al día siguiente. Los corticosteroides producirán abortos si se administran al ganado después del primer trimestre de gestación.
  • Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) como el flunixin meglumine o el ketoprofeno pueden utilizarse en vacas preñadas para aliviar el dolor y estimular el apetito, pero en la opinión del autor, no son tan eficaces como los corticosteroides para reducir los derrames articulares. Desafortunadamente, entre tres hasta cinco días consecutivos de tratamiento con AINE puede resultar prohibitivamente caro en muchas situaciones cotidianas.

3. Etiología

  • Generalmente se acepta que la invasión primaria de la glándula mamaria, con cualquier microorganismo anaeróbico como Peptococcus indolicus (Micrococcus indolicus) o Streptococcus disgalactiae, es seguida por una infección de Actinomyces pyogenes (ahora llamado Trueperella pyogenes). Todas estas bacterias son ubicuas en los bovinos. Hay evidencia circunstancial sólo para vincular la mosca de la cabeza de la oveja Hydrotaea irritans con la enfermedad, aunque en todos los estudios recientes, en los intentos experimentales de transmitir enfermedades por esta ruta han fracasado.

4. Patogénesis

  • Es probable que las bacterias entren después de un daño en el esfínter del pezón. La cantidad y la actividad de la toxina producida por T. pyogenes aumenta en cultivos mixtos con M. indolicus.

5. Prevención

  • La terapia en vacas secas sigue siendo el medio más eficaz para prevenir la mastitis de verano, tanto en vacas en el momento del secado (Figs. 8-9), como en vaquillonas preñadas susceptibles durante los meses de verano. En general, se deben utilizar preparaciones antibióticas de mayor duración para vacas secas. En rebaños con mastitis grave de verano supone un desafío volver a colocar antibióticos a las vacas, o más comúnmente a las vaquillas en riesgo, a intervalos de tres semanas lo cual si bien es cierto ha demostrado ser exitoso, se considera que su costo es prohibitivo en el ganado vacuno. Al infundir preparaciones antibióticas intramamarias en novillas se debe proceder con cuidado, mediante la cual la boquilla del tubo se sujeta en el orificio del pezón, pero no se fuerza hacia el canal del pezón para evitar daños. Los pezones se deben limpiar con alcohol quirúrgico antes de colocar el tubo y después se debe colocar un sellador a los pezones. No se debe colocar tubo en climas muy húmedos o en condiciones antihigiénicas, debido al mayor riesgo de introducir alguna infección en la ubre.
  • Barreras mecánicas como el alquitrán de Estocolmo o la cinta microporosa, han demostrado su eficacia en el prevención de la mastitis de verano durante períodos de alto riesgo en rebaños lecheros, pero requiere manipulación para la supervisión de su aplicación y, por lo tanto, se consideran inadecuados para vacas de carne.
  • Los repelentes de moscas, ya sea en forma de pour-on, spray o para impregnar, son útiles para proteger contra moscas molestas (Figs. 4-7), pero no se puede confiar en él de forma aislada para prevenir mastitis de verano. Muchas vacas lecheras en seca pastan junto al rebaño en producción, y ello les permite recibir dos veces al día sellador de pezones y atención a llagas y lesiones en los pezones que podrían atraer moscas molestas. En muchas granjas de carne, las vacas recién destetadas que paren en otoño pastorean sobre colinas altas durante el período seco para evitar las poblaciones de moscas, pero esta precaución por sí sola tampoco pueden ser suficientes medidas para prevenir la enfermedad.

Figura 8

Figura 9

 


6.Supervisión

  • El grado de supervisión de vaquillas y vacas secas en los pastos durante los meses de verano, es a menudo es esporádico (Figs. 10-12) y la enfermedad puede estar muy avanzada antes de que se observen signos clínicos.
  • En las vaquillas, el ganadero diligente notaría un aumento gradual, tanto en longitud como en diámetro, del (los) pezón(es) de la(s) glándula(s) afectada(s) durante hasta una semana antes de que ocurra la enfermedad sistémica.
  • A menudo, un gran número de moscas se agrupan alrededor del orificio del pezón afectado, provocando una considerable irritación a la vaca y un frecuente pataleo del animal.
  • La hinchazón evidente del cuarto afectado es generalmente asociado con el desarrollo de signos más generalizados, incluido el aislamiento del animal afectado del grupo, rigidez, reticencia a caminar, distensión articular del menudillo y corvejones, completa inapetencia, apariencia demacrada y rápida pérdida de condición corporal.
  • La mastitis de verano que afecta a una o varias glándulas no es infrecuente en muchas vacas de carne (Fig. 13 – 16) y puede ser un hallazgo incidental durante el parto cuando se revisan los cuatro cuartos para detectar la presencia de leche.

Figura 10

Figura 11

Figura 12

Figura 13

Figura 14

Figura 15

Figura 16

  • El aborto puede ocurrir hasta dos semanas después de la toxemia inicial, pero no es común. Por lo general, la cría tiene un tamaño esquelético normal a término, pero es muy débil y tiene poca musculatura como consecuencia del retraso agudo del crecimiento intrauterino.
  • Los terneros afectados son propensos a una variedad de infección neonatal a menos que ingieran suficiente calostro de buena calidad, lo cual es poco probable a menos que el ternero reciba calostro de una vaca sana.
  • Calostro donante de vacas lecheras (¿vacunadas?) se pueden almacenar fácilmente en la granja en alícuotas de 1 litro y descongelarlas en agua tibia o un microondas según sea necesario.
  • Esta atención al detalle al nacer puede reducir significativamente las infecciones focales como enfermedades de las articulaciones, meningitis y diarrea.
  • Las pezones supernumerarios se deben cortar durante las primeras semanas de vida, porque los pezones vestigiales y el tejido mamario rudimentario asociado (Fig. 17) también pueden verse afectados por mastitis de verano.

Figura 17

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