Noticias Internacionales

Los Beneficios de la Suplementación con Sales Minerales

Publicado

en

(13.681 lecturas vistas)

COMPARTIR

Generalmente los ganaderos sólo suministran cloruro de sodio (sal gruesa), pues su deficiencia es la más marcada y conocida. No obstante, es imprescindible suministrar sales minerales con buena concentración de fósforo y calcio, pues nuestros suelos no poseen las cantidades suficientes tanto para el desarrollo de las pasturas implantadas como de los campos naturales.

Además, no es una práctica común fertilizar el suelo, en cuyo caso la presencia de estos minerales aumentaría en las pasturas. Como consecuencia del déficit y/o suministro inadecuado de sales minerales, los índices productivos van disminuyendo, observándose bajos porcentajes de celo y preñez, nacimiento de terneros débiles, retenciones placentarias, baja ganancia de peso, etc. Por otro lado, se presentan manifestaciones clínicas muy notables. Una de ellas, conocida por los productores como «Peste de cola», produce reabsorciones del tejido óseo del extremo de la cola con ablandamiento de la misma, acompañado de aflojamiento dentario.

Otra patología muy común es la denominada «Tontura», en la cual se ve afectado el sistema nervioso central. Además se presentan diversos problema o este articulares y fracturas de cornamentas, entre los síntomas más importantes. En ganado bovino, el suministro mineral mejora las funciones reproductivas de los animales, así como su desempeño.

La suplementación continua de sales minerales en el ganado mejora el funcionamiento en general de los animales. Existen varios estudios científicos en los que se compararon dos grupos de animales: uno que recibía sal común y otro, sal mineralizada con la inclusión de todos los minerales del que carecen los pastos tropicales. Los parámetros reproductivos y productivos que se observaron y se midieron en el grupo suplementado con sal mineral indicaron una mejoría considerable en cuanto a cantidad de terneros desmamonados (en 56 %); en el peso promedio al desmamantar los terneros (en 30 kg), y al mismo tiempo, se observó una disminución de la mortalidad de los terneros desde el nacimiento hasta el destete (en 54 %).

BENEFICIOS DE LAS SALES MINERALES

Ya hace unos 40 años, se demostró que la ganancia diaria de peso mejoraba de manera apreciable, incluso para niveles de ganancia de peso relativamente bajas como las obtenidas en praderas nativas, por efecto de la suplementación mineral en el ganado. Un aspecto que no siempre se mide y se evalúa es la incidencia de las enfermedades carenciales producidas por la ausencia de suplementación mineral, que, en casos extremos, pueden causar la muerte de los animales, principalmente en las categorías de menor edad. También, la carencia puede producir una disminución de las defensas orgánicas, que hace que aparezcan otras enfermedades no carenciales, que en muchos casos incrementan los porcentajes de mortandad de los establecimientos ganaderos.

Las sales minerales son formuladas para las distintas categorías del ganado. Entre ellas, las destinadas a vacas lecheras o bovinos de carne en etapa reproductiva, tanto en gestación como en lactación, son las que deberán contener mayores concentraciones de minerales, sobre todo de aquellos carenciales. Las de concentraciones minerales intermedias deberán estar destinadas a bovinos en periodos de crecimiento o recría; y las que presentan concentraciones moderadas se deben destinar exclusivamente a animales adultos que se encuentran en etapa de engorde o en mantenimiento.

De preferencia, la fuente principal de fósforo que se deberá utilizar es el fosfato bicálcico desfluorinado, que presenta una alta concentración de fósforo. Aparte, esta fuente de fósforo posee una utilización digestiva muy elevada; es decir, que se absorbe un porcentaje muy importante de lo que consume el animal y, por lo tanto, está disponible para ser aprovechado en las distintas funciones que desempeñan en el organismo. Los otros elementos minerales carenciales deben ser también proveídos por compuestos de alta disponibilidad biológica, porque de lo contrario la mayor parte de los consumidos por el animal pasarían de largo el tracto digestivo y se eliminarían directamente en la materia fecal.

La suplementación mineral más práctica y aplicable que se conoce es aquella en la que se suministra a voluntad al animal, conocido también como “ad libitum”, constituyendo el método recomendado y de mayor uso en ganados a pastoreo. El objetivo es que el animal pueda satisfacer sus requerimientos minerales.

PALATABILIDAD

La palatabilidad o aceptabilidad influye en el consumo voluntario de la sal mineral por el ganado. En este sentido, la sal común (en la Región Oriental) posee dicha cualidad; por ello se la utiliza como vehículo para suministrar, además del sodio y cloro, los otros minerales carentes. Sin embargo, a pesar de que la mezcla mineral pueda contener los niveles adecuados de sal común como palatabilizante, también se observa una variabilidad en el nivel de consumo entre animales.

Otra realidad importante a tener en cuenta para que se produzca el consumo voluntario es que en las bateas deben estar disponibles las sales minerales en forma fresca y seca, con un dimensionamiento adecuado para cada animal, que normalmente es de 4-5 cm por cabeza. Las bateas necesitan una supervisión continua en cuanto a la provisión de las sales minerales (por lo menos una vez por semana), así como de un mantenimiento periódico debido a que las sales minerales son muy corrosivas.

SUMINISTRO AL GANADO

Por todo lo señalado, no existe duda de que la utilización de las sales minerales en las condiciones tropicales y subtropicales de cualquier país, incluido el Paraguay, es una necesidad y resulta ser una verdadera inversión y no un gasto, debido a que el retorno económico será muy superior a lo que se ha desembolsado en la compra de la sal mineral. Esto es así, teniendo en cuenta la mayor cantidad de terneros con mayor peso que producirán los criadores, y por la mayor ganancia de peso que lograrán los invernadores o engordadores.

Fuente: Agencias

Leer más
2 comentarios

1 comentario

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia