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La Universidad de Huelva Emprende un Proyecto para la Conservación de la Raza Caprina Blanca en España

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Científicos de la Universidad de Huelva en España (UHU) van a emprender un proyecto de investigación para contribuir a la conservación de la raza caprina blanca andaluza, que se encuentra en peligro de extinción.

En el mes de Junio llegaron al Campus de La Rábida de la UHU 60 ejemplares de estas cabras, a los que antes de finales de año se sumarán otros 30. Los animales participarán en un proyecto que durará tres años y durante el cual los investigadores van a estudiar su estacionalidad reproductiva y desarrollar bancos de semen y de embriones.

El investigador principal del proyecto, Dr. Luis Ángel Zarazaga, explica que durante la primera fase del estudio, en la que participarán los primeros 60 animales, intentarán conocer mejor cómo se reproduce esta raza y, posteriormente, experimentarán cómo se puede influir para que el animal se reproduzca en unas fechas más rentables para la comercialización de la carne.

El proyecto, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, cuenta con la colaboración de la Asociación Nacional de Criadores de la Cabra Blanca Serrana Andaluza, con sede en La Carolina (Jaén) y la participación de alumnos de la Onubense.

Zarazaga indica que lograr que esta cabra sea más rentable para sus criadores es la mejor garantía para su conservación como raza. La blanca andaluza, señala, “no es buena en producción de leche y se explota sobre todo para vender la carne del chivo”. Si se logra hacer más rentable la comercialización de la carne se evitará que muchos ganaderos apuesten por otras razas más productivas.

La intención del Dr. Zarazaga y del Dr. José Luis Guzmán, responsable del grupo de investigación «Tecnología de la Producción Animal», es comprobar de qué forma pueden hacer que esta cabra se reproduzca en la época del año en que su carne se venda mejor en los mercados.

“Si conocemos cuál es su estacionalidad reproductiva entonces podremos luchar contra ella con métodos que sean válidos tanto para explotaciones ecológicas, en donde no se pueden emplear tratamientos hormonales, como para explotaciones tradicionales”, afirma Zarazaga.

En invierno, sobre todo en Navidad, hay más demanda de carne de caprino pero hay menos oferta porque los animales tienen menos actividad sexual entre febrero y abril. Por eso, explica Zaragaza, “si conseguimos preñarlas entre marzo y abril, su parición ocurrirá entre agosto y septiembre, y si le sumamos el periodo de producción de la carne, podré poner el producto en los mercados entre septiembre y octubre incrementando la rentabilidad de esas explotaciones ganaderas y sin haber provocado a los animales excesivos trastornos”.

Dr. Luis Ángel Zarazaga, responsable del proyecto

Los investigadores ya tienen una base muy sólida sobre la que comenzar a trabajar. El Dr. Zarazaga lleva años estudiando la reproducción de otras razas caprinas, como la Payoya, raza autóctona de Andalucía, y ya ha probado con éxito varias técnicas para influir sobre ella. Además, en uno de esos estudios ha trabajando con algunos ejemplares de la blanca andaluza y pudo comprobar que varios de esos animales se mantuvieron sexualmente activos todo el año, lo cual resulta bastante curioso, porque el resto de razas caprinas suelen tener una reproducción estacional. En este proyecto, Zarazaga comprobará si lo que ocurrió fue casualidad o si la blanca andaluza tiene un periodo reproductor mayor que otras razas.

Una vez que haya caracterizado la reproducción de la blanca andaluza, Zarazaga experimentará los métodos para mejorarla. Estas herramientas se basan en su mayoría en la relación entre la actividad reproductiva de las cabras y su respuesta a la duración de la luz diaria, lo que se conoce como fotoperiodo.

Además de los implantes de melatonina, que no pueden usarse en explotaciones ecológicas, los investigadores de la Onubense han probado con éxito técnicas de separación de machos y hembras, combinadas con exposición a la luz en determinados meses de año, obteniendo resultados importantes en cuanto a su actividad reproductiva.

El proyecto se completará con el desarrollo de bancos de semen y embriones como garantía de conservación de la especie. Zarazaga pretende ver la calidad y la capacidad de congelamiento del semen en función de la época del año y transferir embriones a hembras de otras razas para comprobar su viabilidad.

 

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