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La Importancia de la Formación a Ganaderos y Personal de la Sala de Ordeño Sobre el Manejo del Período Seco y Uso Apropiado de las Cánulas de Selladores y Cánulas de Terapia Antibiótica

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En este artículo analizamos el período seco en vacas de alta producción lechera,considerando este período como el inicio de la siguiente lactación y como el factor más determinante tanto de la producción posterior, como de la prevalencia de infecciones en la glándula mamaria. Nos centraremos en el manejo e higiene de todo el período en general y de la aplicación de tratamientos de secado en particular.

Carlos Noya Couto. Veterinario. Servicio de calidad de leche en Seragro SCG.

Introducción

Se denomina período seco al tiempo en que la glándula mamaria está descansando de una lactación y se prepara para la siguiente; este período no genera ingresos económicos en las granjas, por lo que, en ocasiones, los esfuerzos de mejora se centran en optimizar las condiciones de las vacas en lactación descuidando el manejo de las secas. Gran error, ya de que cómo sea este período dependerá en gran medida la producción de la siguiente lactación y la prevalencia de mastitis en los primeros 100 días de ésta (Bradley, Green, 2004; Leon et al, 2007).

Dicho período debe perseguir, por un lado, recuperar nutricionalmente a un animal que ha estado sometido a fuertes exigencias productivas, y por el otro, regenerar todo el tejido mamario posibilitando una renovación celular que haga que el animal exprese en la siguiente lactación todo su potencial productivo.

En cuanto a la duración de este período, actualmente existe un gran debate, aunque la tendencia es a reducir el período tradicional de 60 días debido a las altas producciones de leche al secado. Los últimos estudios apuntan  a qué, fisiológicamente, para esta regeneración celular son necesarios 35 y 45 días para vacas y novillas respectivamente, e indican que con menos tiempo habría un descenso en la producción siguiente (Annen et al,2004).

Dinámica de Infecciones en el Periodo Seco

Desde el punto de vista de la salud de la ubre, el período seco es una oportunidad, puesto que en este período se alcanzan los mejores resultados en cuanto a curaciones de infecciones intramamarias existentes, sobre todo las producidas por gérmenes de tipo contagioso, pero también representa un riesgo de adquisición de nuevas infecciones; es decir vacas sanas en el momento del secado, que en el momento del parto aparecen infectadas, esto se valora con los recuentos celulares pre-secado y post-parto tomando como punto de corte el valor de 200.000 cél/ml.

Esto es debido a las variaciones fisiológicas que ocurren en la glándula mamaria durante este período. La glándula mamaria pasa por tres etapas en el período seco:1) Fase de involución activa,2) Fase de involución estable y 3) Fase de calostrogénesis.

Involución activa

Esta fase empieza cuando cesa el ordeño. Junto a la fase calostrogénesis es la fase más crítica de adquirir infecciones intramamarias. Se incrementa la presión intramamaria por acumulación de secreción láctea, a su vez existen cambios anatómicos del pezón, este se ensancha y se acorta debido a esta presión, lo que facilita la entrada de bacterias. El tapón de queratina se está empezando a formar. Los pezones no están sometidos a una desinfección rutinaria como ocurre cuando la vaca se ordeña, además el simple acto del ordeño ocasiona un efecto de arrastre de bacterias hacia el exterior del canal del pezón. Durante los primeros días no hay cambios en la composición de la leche, por tanto los células defensivas (polimorfonucleares y macrófagos) encargadas de eliminar las posibles bacterias existentes, tienen su función comprometida, por estar fagocitando componentes de la leche como grasa y caseína, así como células secretoras degeneradas. Por otro lado la lactoferrina, esencial para quelar el hierro necesario para la multiplicación bacteriana, está inhibida por las altas concentraciones de citrato en los primeros días. A todo esto sumamos la inmunosupresión del animal como consecuencia del estrés debido al cambio de alimentación, cambio de lote, etc.

Fase estable

En esta fase la involución es total, el número de células secretoras es mínimo, la concentración de inmunoglobulinas y lactoferrina es muy elevada, hay linfocitos y macrófagos en cantidades considerables. Debido a esta situación la ubre es muy resistente a cualquier infección.

Calostrogénesis

Empieza sobre dos semanas antes del parto, la glándula se prepara para producir y almacenar el calostro, existe un incremento del volumen de la ubre, las células secretoras alveolares aumentan en número y actividad .La concentración de lactoferrina empieza a disminuir dos semanas antes del parto y la de citrato aumenta, además la capacidad de fagocitosis por parte de macrófagos y polimorfonucleares se reduce. En esta fase la probabilidad de infección aumenta debido a estos factores que comprometen el estado inmunitario del animal y al aumento de componentes de la leche que son susceptibles de ser empleados como nutrientes por las bacterias.

Terapia de Secado

Todos estamos familiarizados con el uso de antibióticos por vía intramamaria en el momento del secado. Esto se realiza desde los años 60 cuando el NIRD (National institute for research  in dairyng), introdujo su famoso “Plan de los 5 puntos de control de mastitis”, en dónde el uso de antibióticos en el momento del secado era uno de ellos. Esto se debía al hecho de que la mayoría de las vacas llegaban infectadas al secado, estas infecciones estaban causadas principalmente por microorganismos contagiosos como Staphilococcus  Aureus y Streptococcus Agalactiae.

Sin duda alguna, la implementación en granja de todos estos planes por parte de veterinarios especialistas, ha contribuido enormemente a minimizar los problemas de salud de ubre durante estas décadas. Sin embargo, el escenario a día de hoy es muy diferente, el recuento de células somáticas en tanque ha disminuido drásticamente desde entonces, y los patógenos principales también son diferentes, con relativamente pocas granjas con problemas de gérmenes contagiosos por Stap. Aureus o Strep.agalactiae. El mayor desafío es el control de las mastitis de origen ambiental, en las que un porcentaje muy considerable de animales llegan sanos al momento del secado, por lo que no tiene ningún sentido aplicarles un tratamiento antibiótico preventivo.

A esto unimos la enorme preocupación global sobre el uso de los antibióticos debido al incremento de infecciones humanas por el incremento de bacterias multiresistentes, según los datos del centro europeo para el control y prevención de enfermedades se estima que sólo en Europa estas infecciones por bacterias multiresistentes causan 25.000 muertes al año. Una de las causas del incremento de las resistencias microbianas es el uso excesivo e irracional de antibióticos tanto en medicina humana como veterinaria. Todo esto conlleva que las autoridades sanitarias comunitarias estén implementando planes de actuación para reducir el uso de antibióticos en medicina veterinaria. España, a instancias de la UE, elaboró un plan en 2014 denominado “Plan Nacional de Resistencias a los Antibióticos” a través de la agencia española de medicamentos y productos sanitarios (AEMPS).Las directrices de este plan van encaminadas a suprimir la terapia de sábana de secado, como ya ocurre en países del norte de Europa como Holanda y Dinamarca. Aquí es donde entra en juego la terapia selectiva de secado.

Terapia Selectiva de Secado

La función del veterinario en cada granja en particular es valorar la idoneidad o no de la aplicación de secado selectivo. Esta terapia selectiva, a grandes rasgos, consiste en únicamente tratar con antibióticos aquellos animales con infecciones al momento del secado.Vamos a dejar de usar antibiótocos en el secado cuyo objetivo es, además de curar infecciones intramamarias existentes, prevenir nuevas infecciones al parto. Por tanto el enfoque en la prevención toma más importancia si cabe y el manejo e higiene en todo este proceso deben ser excelentes.

Sabemos que en muchos casos el tapón de queratina necesario para proteger la glándula mamaria tarda mucho en formarse o no llega a formarse completamente (hasta un 23% de animales no forman completamente el tapón de queratina hasta los 40 días y hasta un 5% no llega a formarlo nunca, Capuco et al,1990.),por lo que el uso de selladores internos para prevenir infecciones en la fase inicial del secado en aquellos animales que no lleven tratamiento antibiótico es esencial.

Según nuestro criterio las granjas candidatas para aplicar este sistema serían aquellas con un óptimo manejo e higiene durante el período seco, recuentos celulares en tanque inferiores a 250.000 cél/ml sostenidos en el tiempo y libres de patógenos contagiosos, en las que dispongamos de la mayor cantidad de datos posible (RCS individuales, registro de mastitis clínicas, prevalencias, etc), para monitorizar la evolución de esta terapia.

En cuanto a qué animales seleccionamos para recibir antibioterapia serían aquellos con un recuento superior a 200.000 cél/ml en uno o más de los 3 últimos controles lecheros pre-secado, y/o uno o más episodios de mastitis clínica en este período.

Con estos criterios de selección se secan con antibiótico entre el 20-30% de los animales dependiendo de la granja. El otro 60-70% recibirían únicamente sellador interno.

Manejo del Secado

Es fundamental el control de todos los aspectos relacionados con el manejo y la higiene durante todo este período, controlar todos estos factores es la mejor estrategia que tenemos a nuestro alcance para conseguir unos resultados satisfactorios.

En primer lugar como veterinarios de calidad de leche debemos implantar en las explotaciones unas rutinas de ordeño encaminadas a conseguir “ORDEÑABILIDAD”, definida como la extracción de la leche disponible en la ubre en el menor tiempo posible, ordeñando de manera uniforme y continua los cuatro cuartos y de forma suave y agradable para el animal. Con esto conseguiremos que la condición de esfínteres al secado sea adecuada en más del 90% de los animales (Score 1,2 en la clasificación del National Mastitis Councill). De este modo evitamos pezones con hiperqueratosis al secado, que al tener dañada su integridad anatómica, dificultan mucho más todavía la formación del tapón de queratina. Pezones con Score 3,4 tienen un 15% más de riesgo de adquirir una nueva infección por Estreptococcus ambientales y un 10% más de infección por coliformes en el período seco (Dingwel,2004).Otros autores hablan incluso de un aumento del 50% de nuevas infecciones en vacas con hiperqueratosis (Agger et al,1986).

Otro aspecto fundamental se refiere a las condiciones de higiene y estabulación en todo este período, en caso de disponer de cubículos deben de estar  correctamente dimensionados para permitir que la vaca pueda echarse y levantarse sin dificultad, sobre una cama lo más cómoda y limpia posible, tiene que haber disponible un cubículo por vaca, en caso de cama caliente disponer de 10 m2 por animal, el material de la cama siempre en cantidad suficiente y seco. Bebederos, comederos, pasillos etc, siempre limpios. Es muy importante ejercer un control activo de moscas para evitar que actúen como vectores en la transmisión de microorganismos. En épocas de calor ambiental se produce estrés en las vacas secas y depresión del sistema inmune. Hay que facilitar la disipación del calor de la vaca mediante un correcto diseño de las instalaciones, de no ser así, se puede requerir ventilación forzada mediante sistemas de ventiladores y/o aspersores.

En cuanto al manejo de la alimentación este período siempre debe garantizar los requerimientos nutricionales óptimos que aseguren el correcto estado metabólico del animal. Un aspecto que es de vital importancia es el control de los ensilados suministrados en esta fase, se deben evitar ensilados en mal estado, calientes, con zonas enmohecidas, con alta carga microbiológica, etc pues también producen inmunosupresión. El agua también es muy importante, debe estar potabilizada.

A mayores también tenemos estrategias de vacunación, inmunomodulación, que en determinados casos, pueden llegar a ser muy útiles para reforzar el sistema inmunitario.

Manejo adecuado de cubículos en vacas secas

Manejo correcto de un ensilado de maíz

Aplicación de Tratamientos Intramamarios

Dentro del manejo de este período, un aspecto fundamental en el que debemos incidir en las granjas como parte crítica de un programa de salud de ubre es la correcta aplicación de los tratamientos intramamarios realizados al secado. Nuestra labor es formar correctamente a los ganaderos y/o personal contratado en las tareas de ordeño, debemos entrenar a todo el personal en esta técnica, protocolizar todo el procedimiento para no dar lugar a errores y verificar periódicamente el cumplimiento de estos protocolos. Designaremos un responsable en cada granja de la aplicación, o en su caso, supervisión de este aspecto. Este punto es más importante si cabe en las granjas en las que se realiza secado selectivo, ya que la mayoría de los animales no van a recibir antibióticos.

Seleccionamos el animal o grupo de animales en los que tengamos que aplicar el tratamiento, realizamos el ordeño completo de estos animales. Una vez terminado el ordeño, siempre con guantes limpios debemos seguir los siguientes pasos:

  • Limpiar y desinfectar la punta del pezón con toallitas empapadas en alcohol 70%.Empezar la desinfección del lado de la vaca más alejado de la persona que va a aplicar el producto.
  • Aplicar el tratamiento antibiótico si es necesario. El tratamiento debe aplicarse empezando por los cuarterones más cercanos a la persona que aplica el tratamiento. Masajear para favorecer su difusión.
  • En caso de aplicar un sellador interno, previamente volver a desinfectar para evitar el arrastre de bacterias que quedarían atrapadas bajo el sellador. Este debe aplicarse procurando que quede en el interior del pezón, sin llegar a difundir en la ubre. Para ello debemos hacer una pinza con los dedos en la parte superior del pezón.
  • Aplicar un baño de pezones.
  • Separar inmediatamente las vacas al lote de secas e identificarlas de manera clara y visible para evitar posibles confusiones. Es necesario que exista en la explotación un protocolo de buenas prácticas para la prevención de muestras positivas a inhibidores, uno de los puntos clave que debe incluir este protocolo es el relacionado con estos tratamientos de secado, ya que un gran porcentaje de positivos a inhibidores según datos de los laboratorios interprofesionales provienen de antibioterapia en el secado(alrededor del 25% de los positivos),por no cumplirse debidamente los tiempos de espera de estos productos(anotación incorrecta de la fecha del tratamiento, partos prematuros, etc.).

En esta gráfica con datos propios del servicio de calidad de leche de Seragro observamos una comparativa entre nuevas infecciones intramamarias, tasa de curación y mamitis clínica en los primeros 60 días postparto de una serie de granjas en las que el manejo del período seco y aplicación de tratamientos de secado se realiza de manera correcta de manera constante frente a granjas en las que algún aspecto de este manejo es mejorable. Estos datos son supervisados  en visitas mensuales.

Bibliografía

·  Guía Solomamitis del asesor en calidad de leche.Equipo solomamitis.Boehringer Ingelheim.

—  Annen, E. L., Collier, R. J., McGuire, M. A., Vicini, J. L., Ballam, J. M., & Lormore, M. J. (2004). Effect of modified dry period lengths and bovine somatotropin on yield and composition of milk from dairy cows. Journal of dairy science, 87(11), 3746–61. doi:10.3168/jds.S0022-0302(04)73513-4

—  Bradley, A J, Breen, J. E., Payne, B., Williams, P., & Green, M. J. (2010). The use of a cephalonium containing dry cow therapy and an internal teat sealant, both alone and in combination. Journal of dairy science, 93(4), 1566–77. doi:10.3168/jds.2009-2725

—  Bradley, Andrew J, & Green, M. J. (2004). The importance of the nonlactating period in the epidemiology of intramammary infection and strategies for prevention. The Veterinary clinics of North America. Food animal practice, 20(3), 547–68. doi:10.1016/j.cvfa.2004.06.010

—  Capuco, a V, Wood, D. L., Baldwin, R., Mcleod, K., & Paape, M. J. (2001). Mammary cell number, proliferation, and apoptosis during a bovine lactation: relation to milk production and effect of bST. Journal of dairy science, 84(10), 2177–87. doi:10.3168/jds.S0022-0302(01)74664-4

—  Church, G. T., Fox, L. K., Gaskins, C. T., Hancock, D. D., & Gay, J. M. (2008). The effect of a shortened dry period on intramammary infections during the subsequent lactation. Journal of dairy science, 91(11), 4219–25. doi:10.3168/jds.2008-1377

—  Collier, R. J., Annen-Dawson, E. L., & Pezeshki, a. (2012). Effects of continuous lactation and short dry periods on mammary function and animal health. Animal : an international journal of animal bioscience, 6(3), 403–14. doi:10.1017/S1751731111002461

—  Dingwell,R.T., D.F. Kelton, K.E. Leslie, V.L. Edge (2001) Deciding to dry-off:does level of production matter? National Mastitis Council Annual Meeting Proceedings.

—  Dingwell, R. T., Leslie, K. E., Schukken, Y. H., Sargeant, J. M., Timms, L. L., Duffield, T. F., … Conklin, J. (2004). Association of cow and quarter-level factors at drying-off with new intramammary infections during the dry period. Preventive veterinary medicine, 63(1-2), 75–89. doi:10.1016/j.prevetmed.2004.01.012

—  Green, M. J., Bradley, A. J., Medley, G. F., & Browne, W. J. (2007). Cow, farm, and management factors during the dry period that determine the rate of clinical mastitis after calving. Journal of dairy science, 90(8), 3764–76. doi:10.3168/jds.2007-0107

—  Green, M. J., Green, L. E., Medley, G. F., Schukken, Y. H., & Bradley, A. J. (2002). Influence of dry period bacterial intramammary infection on clinical mastitis in dairy cows. Journal of dairy science, 85(10), 2589–99. doi:10.3168/jds.S0022-0302(02)74343-9

Artículos

El Búfalo de Agua en Panamá: desafíos para la producción sostenible

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Araúz,E.E.1; Coronel Sicairos, I.2;Patiño, E.M.3-4; Crudeli, G.A.3-4; Rodríguez, J.C 5

1 Depto. de Ganadería, Fac.de Cs. Agropecuarias. Universidad de Panamá, Panamá. Email: edilenriquea@gmail.com / edil.arauz@up.ac.pa

2 Asociación de Criadores de Búfalos de México (AMEXBU). Ciudad de México, México.

3 Asociación para la Producción y Desarrollo del Búfalo en Argentina (ABUAR). Corrientes, Argentina.

4 Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS), Chaco Argentina.

5 Escuela de Producción Pecuaria, Fac. de Cs. Agrícolas, Universidad de Panamá, Panamá.


RESUMEN

El búfalo de agua (Bubalus bubalis) fue introducido en Panamá en los años 70 a través de importaciones provenientes de Trinidad y Tobago a partir de la gestión del General Omar Torrijos Herrera y su equipo agropecuario, quienes vieron en esta especie una alternativa para ciertas regiones geográficas y bioclimáticas con limitaciones para el desarrollo de la ganadería convencional. Para el año 2011 existían 2401 búfalos distribuidos en 90 productores en Panamá; los cuales estaban distribuidos mayoritariamente en las Provincias de Bocas del Toro (1584), Colon (260), Panamá (142), Darién (112), Coclé (108), Los Santos (56) y Chiriquí (53). Las menores cifras correspondieron a las provincias de Herrera y la Comarca Gnobe Bugle. Actualmente, la población de búfalos se estima en 12.000 animales distribuidos en el entorno nacional hasta el 2022; evidenciando un incremento de cinco veces en los últimos 11 años. Si se proyectara la población actual según el crecimiento orgánico anual del 13,1%, la población de búfalos crecería a unas 36,329 animales en 10 años. Sin considerar futuras importaciones de búfalos en pie de cría provenientes de otros países vecinos. Se han logrado avances en la gestión estatal para los procesos de la capacitación técnica inicial y se tiene la coordinación académica con expertos en producción bubalina de Argentina, Venezuela, México y Nicaragua para continuar desarrollando seminarios, cursos y diplomados superiores en conjunto con la coordinación académica a través del Departamento de Zootecnia de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá. La investigación ha emergido como una alternativa para observar y evaluar el crecimiento y desarrollo del búfalo en Panamá; determinando que los sistemas de producción bubalina en el Atlántico requieren mejoras para el manejo de la alimentación y el control de la salud en los primeros 36 meses de vida; ya que una alta proporción de animales presentó un desarrollo corporal subnormal acompañado de un perfil hematimétrico hemoglobínico y eritrocítico subnormal en comparación con el patrón biológico del búfalo. En el marco perspectivo, existen retos y desafíos que deberán ser considerados para el desarrollo y mejoramiento de la producción bubalina sostenible en Panamá. Varias regiones y entornos microclimáticos de Panamá ofrecen las condiciones apropiadas para la inserción del Búfalo de agua; como son en la Provincia de Bocas del Toro, Chiriquí, Veraguas, Colon, Panamá, Darién, Coclé y en áreas comarcales. El futuro de la producción bubalina sostenible en Panamá dependerá del esfuerzo conjunto entre los productores, el estado, la industria y el comercio al margen de brindar productos derivados atractivos para el consumo nacional. Es inminente la prioridad de brindar el apoyo económico para la gestión y el desarrollo de un programa de Fomento y Producción Bufalina Nacional Eficiente y Sostenible tal como se realiza en muchos otros países del continente Americano y en otros continentes. Los futuros logros serán dependientes de nuestra participación conjunta e integral desde el productor hasta el consumidor, bajo la directriz y el apoyo del estado en pro de la seguridad alimentaria sustentable en Panamá. Palabras clave: búfalo, población, productores, Panamá.


HISTORIA DEL BUFALO EN PANAMA

El búfalo de agua (Bubalus bubalis), fue introducido a Panamá por el General Omar Torrijos Herrera, en la década de los años 70. Los primeros 21 animales procedentes de Trinidad y Tobago, arribaron al país por el corregimiento de San José del General, distrito de Donoso, en la Región de Coclesito, provincia de Colon, en calidad de donación al gobierno panameño. Este proyecto diseñado por el General Torrijos, fue denominado “Bufalino, Agropecuario y Agroindustrial para la Habitabilidad del Área Atlántica”. Este proyecto fue encaminado a desarrollar la Región del Caribe panameño; fue proyectado como el “eje ordenador de la actividad económica”. El búfalo garantizaba el suministro de productos como la leche y la carne a una población de bajos recursos que estaba sometida a la marginalidad social y económica con un acceso muy limitado a los principales centros urbanos y comerciales de la región (Colmenares, 2016). Además, esas personas vivían lejos de los lugares urbanos; y por lo tanto, no podían visitar con frecuencia los establecimientos comerciales de la región.

A inicios de la década de los 80, la población bubalina en Coclesito, provincia de Colon fue de 206 animales. La Empresa Ganadera Bocas, en la Provincia de Bocas del Toro contaba con 37 animales y algunos núcleos pequeños de animales no cuantificados. Otros lugares con existencia bubalina, fueron la región de Chepo en la Provincia de Panamá y en el Instituto Nacional de Agricultura (INA) localizado en Divisa, Provincia de Herrera.

En el proyecto hidroeléctrico de El Bayano en la Provincia de Panamá se desarrollaron otros núcleos de producción bubalina por productores privados mediante la Corporación Bayano y de allí fueron trasladados algunos grupos de animales, que fueron conformando hatos en las Provincias de Coclé, Veraguas, Chiriquí y Bocas del Toro.

En 1981, el inventario bufalino alcanzaba la cifra de 300 animales, los cuales demostraban su capacidad de adaptación a las zonas bajas e inundables con una alta precipitación. Es de considerar que las áreas inundables, no eran viables para el desarrollo de la ganadería de carne y/o leches convencionales (Colmenares, 2016). En tal sentido, la inserción del Búfalo mostró su capacidad de adaptación ecofisiológica, por la rudeza del trópico húmedo con altas temperaturas, una baja calidad de las pasturas y donde la rentabilidad bovina era minimizada por las condiciones ambientales extremas para el desarrollo de la ganadería.

En el año 1993, se crea la empresa Agropecuaria Sheré Punjab, S.A, del Sr. Narirderjit Singh Dhaliwal, de origen Indú, ubicada en el corregimiento de El Llano, Distrito de Chepo, Provincia de Panamá. Esta empresa inicia un pequeño núcleo de producción bubalina con animales provenientes de la Corporación Bayano. El objetivo principal fue la producción de leche en conjunto con un hato bovino, para la industria láctea.

A partir de 1998, se inició el desarrollo de la actividad bubalina comercial en la Provincia de Chiriquí, a través de la adquisición de un hato de 300 hembras bufalinas que compro Don Guillermo Cárdenas Peláez, a la familia Araúz de Penonomé, Provincia de Coclé. El Sr Cárdenas, procedente de Colombia, era un conocedor de las potencialidades del búfalo, como productor de carne y leche. Un año más tarde este hato fue trasladado a la Provincia de Bocas del Toro y cuarentenado junto al hato bufalino de la empresa Ganadera Bocas y otros cinco mil bovinos más de otras propiedades por problemas de la Tuberculosis bovina; lo cual condujo a una eliminación del hato en el año 2007. Este proceso se llevó a cabo por acuerdo mutuo entre los productores y las autoridades de Salud Animal, con la finalidad de erradicar la tuberculosis bovina de la región y del país. Con este vacío sanitario, se tuvieron que sacrificar 1300 búfalos, el esfuerzo privado de muchos años de trabajo, pero fue necesario por la salud de las ganaderías restantes en la Provincia de Bocas del Toro y de las demás provincias; lo cual se demandó para preservar el estatus zoosanitario del país mantenido hasta ese momento. (Colmenares, 2016).

En 1999, se importa hacia la Provincia de Chiriquí por la Empresa Palm Oil Overseas, Inc., la cantidad de 22 animales (13 hembras y 9 machos) procedentes de la Escuela Agrícola El Zamorano, de Honduras. A partir del 2001 y bajo la razón social de la Empresa Palm Oil Overseas, Inc. de Don Guillermo Cárdenas, se inicia nuevamente la adquisición de vientres bubalinos procedentes de las Provincias de Panamá y Colon; así como de los pequeños núcleos dispersos en la Provincia de Chiriquí para conformar el hato bubalino de 250 vientres. La mayor parte de este hato fue formando otro núcleo productor en el Distrito de Chiriquí Grande, Provincia de Bocas del Toro (Colmenares, 2016). Más tarde, en el 2003, el Grupo Athanasiadis a través de su empresa Ganadera Atlántico adquiere un lote de 33 vientres como reproductoras, en la hermana República de Costa Rica y se inician las actividades bufaleras en el corregimiento de Punta Robalo, Distrito de Chiriquí Grande en la Provincia Bocas del Toro.

En el 2014, otra empresa que se sumó a la cría de búfalos fue la Finca Milla 21, ubicada en el Distrito de Changuinola, Provincia de Bocas del Toro propiedad del Prof. Juan Rodríguez, quien adquirió 30 hembras y un macho en la Provincia de Chiriquí. En el 2015, esta misma empresa siguió incorporando hembras bubalinas provenientes de la Empresa Sheré Punjab, S.A., del Distrito de Chepo, Provincia de Panamá, hasta conformar un hato de 137 vientres de cría y 2 reproductores. En la actualidad, las provincias que manejan el mayor inventario de búfalos en Panamá, son las
Provincias de Bocas del Toro con la mayor cantidad de animales y la Provincia de Chiriquí (Colmenares 2016).


SITUACION ACTUAL Y PERSPECTIVA REFERENTE Y FUTURA

En el año 2022 se fundó en la Provincia de Bocas del Toro, la Asociación Nacional de Bufaleros de Panamá (ANABUPA); la cual está presidida por el profesor Juan Rodríguez. En cuanto al inventario actual de búfalos en Panamá, se estima una población de 15.000 animales (Panamá América, 2023) sintiéndose el efecto causado por el Vacío Sanitario decretado por la dirección de Salud Animal en el 2007; donde fueron sacrificados más de 1.300 búfalos.

Las razas predominantes en el hato Bufalino nacional es la Buffalypso, que originalmente provino de Trinidad y Tobago; la cual se generó a través del programa de mejoramiento genético para la producción bufalina de leche y carne por el Dr. Steve Bennett (Fonseca, 2016). Actualmente, las principales explotaciones están adquiriendo sementales cruzados con la raza Mediterránea a través de importaciones de reproductores de Costa Rica y Guatemala; países que desarrollan programas de mejoramiento genético a través de la Inseminación artificial.

Los productos y subproductos del búfalo; como la carne está siendo comercializada como carne bovina, sin ningún valor agregado. La razón, radica en arraigos culturales, dado que el consumidor panameño esta acostumbrado al consumo de carnes de otras especies; como: pollo, cerdo, carne bovina, pero no al consumo de carne bubalina. En el caso de la leche, algunas empresas venden su producto a las plantas procesadoras; mientras que algunos productores procesan la leche bubalina en forma artesanal para la elaboración de queso fresco, yogurt, conservas y dulces de leche
en menor escala.

Las principales explotaciones están adquiriendo sementales cruzados con la raza Mediterránea a través de importaciones de reproductores de Costa Rica, Guatemala y México donde se desarrollan programas de mejoramiento genético a través de la inseminación artificial. El Ministro del Ministerio de Desarrollo Agropecuario de Panamá (MIDA), Don Augusto Valderrama, destacó el trabajo que viene realizándose para rescatar la producción del Búfalo en Panamá; lo cual, se manifestó en la inauguración del Primer Seminario Taller sobre La crianza y cuidados del Búfalo en Panamá. Dicho evento se llevó a cabo en el Salón Compa MIDA, en la Ciudad de Santiago, Provincia de Veraguas. Es importante destacar que la Dirección de Ganadería, del MIDA, creó el Programa Nacional del Búfalo y fue el encargado de organizar este seminarioTaller, que contó con la participación de más de 80 personas entre técnicos, pequeños y medianos productores. En dicho evento se contó con la los facilitadores Señor Ismael Coronel Sicairos, Presidente de la Asociación Mejicana de Criadores de Búfalos (AMEXBU), quien dictó una charla sobre la historia de Búfalo en América. Otra facilitadora fue la productora Angélica Plucino Arias, por Costa Rica, quien ofreció datos estadísticos de la producción en su país. El Dr. Gustavo Crudeli, experto en Búfalos de la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS), ofreció una charla sobre las generalidades, manejo, reproducción y nutrición del Búfalo y finalmente tuvimos la participación del Dr José Dimas Espinoza, en representación del MIDA, quien expuso la comercialización de la carne de Búfalo en Panamá.

En materia de la investigación se puede destacar que el primer trabajo nacional para evaluar el crecimiento y el desarrollo corporal; así como el perfil hematimétrico según el sexo en los primeros tres años de vida, fue realizado según las condiciones bioclimáticas y de manejo zootécnico en la región Atlántica en la Provincia de Bocas del Toro (Vanegas et al., 2018). En dicho estudio se encontró que los machos alcanzan el 85.78% del peso corporal reportado por Echeverri et al., (2014) y el 55.9% del peso reportado por Fundora (2006, 2015), a los tres años. En tanto que las hembras también presentaron un subdesarrollo corporal a los 36 meses; evidenciando la necesidad de implementar mejoras en el programa de crianza y manejo nutricional, alimentario y en el control de la salud del hato bubalino, para lograr el desarrollo óptimo en el trópico húmedo de la región Atlántica de Bocas del Toro en Panamá (Araúz et al., 2023).

En los avances académicos en la educación superior agropecuaria, se ha logrado recientemente incorporar la asignatura PRODUCCION BUFALINA en los nuevos planes de estudio de la carrera de Ingeniero Agrónomo Zootecnista que desarrolla la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá, como parte del proceso de la restructuración académica de las carreras a nivel de licenciatura, como parte del compromiso con los procesos de la acreditación y re acreditación en la Universidad de Panamá. Estos ajustes representan acciones como respuesta a las demandas y tendencias profesionales de Panamá frente a los retos y desafíos de la Educación Agropecuaria Superior para satisfacer el desarrollo del sector agropecuario para satisfacer
la formación integral y competente de los profesionales que estarán dando el soporte tecnológico y productivo en las próximas décadas en Panamá.

Recientemente, se ha coordinado académicamente con expertos en la Producción Bubalina procedentes de Argentina (Dr Gustavo Crudeli, Dr Exequiel Patino, Dra Gladis Rebak, M.Sc Hugo Altamirano), Venezuela (Dr Néstor Montiel), México (Sr Coronel Sicairos), Nicaragua (Dr Bryan Mendieta) y Panamá (Dr Reinaldo De Armas y Mgter Edil E Araúz) a través de la coordinación académica por panamá por el profesor Mgter Edil E Araúz en representación del Departamento de Zootecnia de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá. Esta gestión académica ha culminado, con la estructura del Primer Diplomado en Producción Bubalina en Panamá; el cual es fundamental para capacitar técnicos, profesionales y productores sobre la producción bubalina en Panamá. Está pendiente garantizar los recursos económicos requeridos para desarrollar dicho evento, el cual beneficiará el desarrollo y mejoramiento del sector bufalero de Panamá para brindar conocimientos en bubalinocultura, enfermedades infecciosas y parasitarias, economía, producción de carne, nutrición y alimentación, reproducción y biotecnologías reproductivas, bioclimatología, bienestar y fisiología del búfalo, lechería y procesamiento de derivados en la producción bufalina.

En esencia, el futuro de la población bubalina en panamá se evidencia un crecimiento apreciable en los siguientes 10 años. Si tomamos la referencia de la población bubalina en Panamá, estimada en 12.000 animales en el año 2023 y aplicamos el 13,1 % de crecimiento poblacional anual de los búfalos en Argentina por década (Crudeli, 2011); en 10 años Panamá contaría con una población de búfalos de 46,480 animales; lo cual representa un crecimiento del hato nacional en 3.87 por sobre el hato bubalino actual. Esto no incluiría la posible importación de animales procedentes de
países vecinos o de otros países, autorizados para la exportación de material genético bubalino.

En general, existen las razones y la motivación por parte de los productores, del estado y de la universidad de Panamá a través de la Facultad de Ciencias Agropecuarias para apoyar en el proceso de la planificación y el crecimiento en la Producción Bubalina lo suficientemente fuerte, para continuar sumando acciones que conduzcan al crecimiento, mejoramiento y amplificación de la producción bubalina con miras a la eficiencia, productividad y sostenibilidad como alternativa de múltiples conveniencias para la producción de leche y carne a partir del búfalo en Panamá. Los logros en la siguiente década dependerán de las acciones concretadas en términos del desarrollo y mejoramiento progresivo estarán acondicionados y dependientes del apoyo efectivo con el liderazgo del estado panameño y aporte de los productores y las entidades vinculadas trasversalmente en pro del Mejoramiento Bufalero en Panamá. Finalmente, no hay logro efectivo sostenible sin la dedicación de los recursos económicos, humanos y tecnológicos como elementos contribuyentes de la productividad pecuaria sostenible.


RETOS Y DESAFÍOS PARA LA PRODUCCIÓN BUBALINA FUTURA EN PANAMÁ

El logro del mejoramiento de la producción bufalera en Panamá dependerá de los retos y desafíos planteados con acciones integrales consistentes en el presente y futuro; donde se demanda un soporte financiero para la oxigenación tecnológica, la adecuación del entorno comercial y el desarrollo del mercadeo, para la comercialización de los productos y derivados de la producción bubalina de manera razonable. La capacidad biológica y productiva del Búfalo de agua, ha sido ratificada con alta sostenibilidad en diversos ecosistemas y variadas condiciones geográficas y climáticas; demostrando la alta capacidad de adaptación, tolerancia, rusticidad, eficiencia de conversión de alimentos a carne y leche, mansedumbre, habilidad materna, fertilidad, resistencia a parásitos y enfermedades y las ventajas de la leche y la carne que favorecen la producción de derivados con alto valor biológico y nutricional para la alimentación humana. Estas ventajas biológicas y filogenéticas presentes en el Búfalo de agua, son una alternativa viable para la producción animal de leche, carne, derivados de la taxidermia y otros; cuyos costos son inferiores en comparación con la producción bovina convencional. Desde luego, que la inserción del sistema de producción bubalina tiene un lugar asegurado en aquellas áreas geográficas nacionales; donde las características microecológicas y microclimaticas no son viables para la producción bovina tradicional en el marco del clima tropical.

No obstante, el desarrollo de un sistema de producción animal fundamentado en el búfalo de agua en Panamá, presenta múltiples retos y desafíos para escalar de manera sostenible las metas y logros en función de la participación de los productores, del estado, de la industria, del comercio y sobre todo del consumidor quien al final dará la sustentabilidad en los sistemas productivos. En consecuencia, es oportuno destacar los retos y desafíos que tendrían los panameños, alrededor del presente para un futuro atractivo y próspero para la Producción Bubalina como actividad pecuaria capaz de fortalecer la seguridad alimentaria de la carne, leche y en sus derivados en Panamá. A continuación destacamos aquellos puntos que deberían afrontar de manera integral:

1º. Desarrollar procesos de capacitación técnica a través de días de campo técnicos, seminarios, diplomados y postgrados en Producción Bubalina ya que no tenemos una cultura bufalera tradicional para incrementar nuestras competencias sobre el perfil tecnológico en los sistemas de la producción bufalera.

2º. Formalizar en los planes de estudios universitarios en las carreras de agronomía y veterinaria la asignatura Producción Bubalina para que los profesionales de la producción agropecuaria tengan competencias académico formativas en el sistema de producción bubalina.

3º. Implementar programas de producción bubalina en los colegios agropecuarios y en las facultades de agronomía y veterinaria para contribuir en la formación académica a partir del aprender haciendo para lograr una conciencia profesional efectiva sobre el búfalo y su importancia pecuaria.

4º. Asignar un fondo nacional para el apoyo y asistencia económica a los productores de búfalos con limitaciones en su capacidad de inversión y desarrollo empresarial; con lo cual estaríamos impulsando al pequeño y mediano productor para contribuir en su subsistencia y mejoramiento de su calidad de vida, y a su vez contribuyendo con el mejoramiento productivo nacional.

5º. Tipificar las áreas y regiones geográficas en Panamá, con la mayor viabilidad para el desarrollo del Búfalo de agua, de acuerdo con las exigencias bioclimáticas y microecológicas que garanticen el mayor aprovechamiento de los recursos naturales y la mayor esperanza bioproductiva para la producción bubalina de leche y carne.

6º. Revisar e incluir las normativas de la carne y la leche procedentes de la especie bubalina como parte de los elementos regulatorios, clasificatorios y de valoración para el establecimiento de los
precios referentes para el productor, la industria, el comercio y para el consumidor.

7º. Desarrollar un grupo técnico en el Ministerio de Desarrollo Agropecuario a nivel de Postgrado y/o diplomado en producción bubalina, quienes serían el cuerpo técnico que daría el seguimiento y apoyo tecnológico a los Bufaleros de Panamá.

8º. Desarrollar y estructurar el Programa de Fomento y Producción Bubalina Sostenible en Panamá.

9º. Procurar la divulgación de los productos cárnicos y lácteos derivados del Búfalo, sobre sus características y conveniencias nutricionales para el humano como parte de la alimentación.

10º. Definir la clasificación de la carne y la leche de búfalo y plantear el precio referencial en los diversos puntos de la cadena de producción y comercialización en Panamá.

11º. Estructurar el programa de mejoramiento fenotípico y genético nacional partiendo del sistema de registro de hatos y seguimiento del ciclo de vida del búfalo, con énfasis en los conceptos de
genealogía, crecimiento, reproducción, producción, salud y valor productivo.

12º. Consensuar entre el estado, los productores, la industria y el mercado las estrategias de producción, el seguimiento y apoyo productivo al productor para impulsar la producción bubalina en
Panamá.

13º. Interactuar con los organismos internacionales relacionados con la Producción Bubalina para potenciar y ampliar las estrategias en la trasferencias de tecnología y educación sobre la Producción y Productividad Bufalera en Panamá.

14º. Establecer un programa de importación de material genético de alta calidad, para apoyar al pequeño y mediano productor en la adquisición del material genético que culminará con el mejoramiento genómico en su hato bubalino proyectado a ser productivo y sustentable.

15º. Definir un programa de investigación nacional sobre la Producción Bubalina en Panamá, con soporte económico estatal y contribución del sector empresarial para tipificar los referentesbioclimáticos, geográficos y limitantes técnicas y financieras para la producción bubalina sostenible. Como puede verificarse, los retos y desafíos que tenemos en Panamá para lograr una
producción bubalina productible y sostenible, están fuertemente correlacionadas con una actividad incipiente en nuestro país, que si bien es cierto se inició hace 50 años; la misma ha tenido una trayectoria muy irregular a pesar de que fue vislumbrada como una idea de gran potencial para la producción pecuaria nacional.

La trayectoria mundial de la producción bubalina ha trazado un camino donde hemos observado como en la actualidad, existe una población mundial de más de 200 millones de búfalos, dedicados a la producción de carne y leche, con énfasis en áreas de bajo valor productivo para otras especies de rumiantes. Por otro lado, observamos como la búfala de agua, paso de ser la quinta
especie mundial en producción lechera, a ser la segunda especie en producción lechera; alcanzando el 15.7% de la producción mundial que es de 931,068 millones de litros de leche en el 2021 (WDR, 2022) y continuará aumentando su contribución en la producción lechera mundial (FAO, 2023).


BIBLIOGRAFÍA

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– Colmenares Contreras, A. de J. (2016) Anexo Situación de la Bubalinocultura en países Americanos (Pags. 254-255). En Reproducción en Búfalas. (Crudeli, G.A.; Konrad, J.L.; Patiño, E.M.) Moglia Ediciones, Corrientes, Argentina (ISBN 978-987-619-264-4) (2016). 290 p.

– Crudeli, G. A. (2011) Fisiología reproductiva del búfalo. Producción en Argentina Tecnología en Marcha, Vol. 24, N.° 5, Revista Especial P. 74-81.

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– FAO. (2023). Milk and Milk Products. https://www.fao.org/3/cc3020en/cc3020en_milk.pdf

– Fonseca, P., (2016). Conozca las razas de Búfalos que existen en Colombia. https://www.contextoganadero.com/ganaderia-sostenible/conozca-las-razas-debufalos-que-existen-en-colombia

– Fundora, O. (2015). Comportamiento de búfalos de agua (Bubalus bubalis) de la raza Buffalypso en sistemas de alimentación basados en pastoreo: quince años de investigaciones en el Instituto de Ciencia Animal O. Revista Cubana de Ciencia Agrícola, Tomo 49, Número 2, 2015. 161

– Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), Panamá. (2011). Volumen IV. Características de la actividad Pecuaria en Panamá. https://www.inec.gob.pa/publicaciones/Default3.aspx?
ID_PUBLICACION=480&ID_CATEGORIA=15&ID_SUBCATEGORIA=60

– Panamá América (2023). En Panamá hay 12 mil cabezas de búfalos. https://www.panamaamerica.com.pa/economia/en-panama-hay-12-mil-cabezas-de-bufalos1220640

– WDR, (2022). The IDF World Dairy Situation Report. En: Word Dairy Situation Report. https://fil-idf.org/world-dairy-situation-report-2021-2/

– Vanegas Ortega, J. Y., Araúz S., E. E., Binns H., J. R., & Soils, A. (2018). Caracterización somatométrica, crecimiento, desarrollo y perfil hematológico en un hato de búfalos Murrah en la Provincia de Bocas del Toro, República de Panamá. https://catalogosiidca.csuca.org/Record/UP.217912/Details


FUENTE

Araúz, E.E.; Coronel Sicairos,;Patiño, E.M. Crudeli, G.A.3Rodríguez, J.C . The water buffalo in Panama: history, trends, perspectives, challenges, and tasks for the future sustainable production. In Number 41 (4-11) Buffalo Newsletter January 2024


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