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La Experiencia y Potencial Lechero del Sur de Brasil

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Planificación, buenas prácticas de producción y oferta de alimento son los tres factores que definen los resultados en producción lechera en el sur de Brasil, en el presente artículo conoceremos un poco más de su trabajo ganadero.

La Región Sur de Brasil es la mayor productora de leche del país de la Samba, con un volumen de 12.450 millones de litros en 2016. El aumento de la producción superó el 75% en los últimos nueve años. Rio Grande do Sul (RS) es el tercer mayor productor del país, con 4.600 millones de litros de leche al año (IBGE, 2016). La actividad está presente en el 98% de los municipios gaúchos, con el mayor volumen de producción en la Mitad Norte de RS.

A pesar de que la producción lechera constituye una actividad tradicional en la agricultura familiar, con más de 173 mil productores, el 25% de los entrevistados en un estudio de Emater/RS afirmaron encontrar dificultades para mantener la calidad de la leche y el 21% no siempre logra atender las exigencias de las industrias (Informe socio- económico de la cadena productiva de la leche en el RS). «La leche es un producto complejo, tanto en la obtención como en el mantenimiento de la calidad hasta el consumo. La no adopción de buenas prácticas es el mayor problema de la producción lechera aquí como en todos los productores del mundo «, afirma el analista de la Empresa Brasileira de Investigación Agropecuaria (Embrapa), Rogério Dereti. Las buenas prácticas en la producción lechera abarcan aspectos de estructura (sanidad, higiene, calidad), hato (nutrición y bienestar animal), medio ambiente y gestión socioeconómica en la propiedad.

La alimentación del ganado lechero en el RS es la base de pasto (95%), pero según el investigador de la Embrapa Trigo, Renato Fontaneli, la planificación forrajera no siempre es realizada, ocasionando escasez o exceso de pastos a lo largo del año: «El clima subtropical de la Región Sur permite producir forrajes durante todo el año, disponible como pasto verde, heno o ensilado. Una buena planificación forrajera, con la diversificación de especies puede atender la demanda de pastos por los animales en el invierno y en el verano. Se estima que con un hato estimado en 1,5 millones de vacas lecheras en el RS se necesitarían 1,3 millones de hectáreas en el invierno para la producción de forrajes. «Lo que vemos en esta región son 7,3 millones de hectáreas para la soya y el maíz en el verano, y menos de un millón de hectáreas en suelo cubierto con cultivos de invierno. «Falta forraje, que puede ser producida en la estación fría, justamente donde hay necesidad de alternativas económicas», explica Fontaneli, recordando que la baja oferta de forrajes además de aumentar los costos de producción, también implica la reducción del volumen y la calidad de la leche producida.

Para ayudar al productor, varias iniciativas han sido desarrolladas a través de asistencia técnica pública y privada. Los programas de Emater/RS desarrollan acciones dirigidas a la conservación de suelos, la integración de cultivos-ganadería y la sostenibilidad en la agricultura familiar, considerando que el área de las propiedades con producción lechera es de 19 hectáreas, en promedio. Otra acción son las capacidades promovidas por otra entidad como el Senar, destinadas a la gestión de las propiedades rurales. «Más de la mitad de las propiedades alcanzan 150 litros de leche al día. Muchas veces falta poco perfeccionamiento para que el productor mediano pase a una escala empresarial, por encima de 200 litros por día. «Él tiene genética, equipos, alimento de calidad, pero descuida algún detalle que frena el crecimiento», explica el consultor del Senar Herton Souza de Lima.

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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