Noticias Internacionales

Investigadores Argentinos Consideran que los Alimentos Nutracéuticos Pueden ser el Futuro de la Ganadería

Publicado

en

(6.326 lecturas vistas)

COMPARTIR

Universidad Nacional del Nordeste – Facultad de Ciencias Veterinarias

Estos alimentos son aquellos que además del aporte nutricional están orientados a la prevención de enfermedades. Profesionales, apoyados en investigaciones realizadas, consideran factible orientar la producción ganadera regional a la obtención de carne, leche y derivados “nutracéuticos”.

El término ‘nutracéutico’ refiere a las palabras “nutriente” y “farmacéutico”, y al aplicarse a los alimentos refiere a aquellos que además de un aporte nutricional de calidad también actúan favorablemente en beneficio de la salud, para la prevención y tratamiento de enfermedades.

Un alimento nutracéutico puede originarse con el agregado de sustancias beneficiosas directamente a la colación, o bien puede ser producido naturalmente por el propio animal. En la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE, distintos equipos de investigación trabajan desde hace años en estudios para la obtención de alimentos nutracéuticos, lográndose resultados importantes en la temática.

El doctor Exequiel María Patiño, investigador y docente de la Cátedra Tecnología de los Alimentos de la Facultad de Ciencias Veterinarias, considera que este tipo de alimentos podrían ser una alternativa para la producción pecuaria del nordeste argentino (bovina, porcina, ovina, caprina y bubalina).

Patiño comentó que la definición actual de salud no se restringe a la ausencia de enfermedad, sino que también implica el estado de bienestar físico, mental y psicológico de una persona. Además, mencionó que son tres las principales enfermedades que causan la mayoría de las muertes en el ser humano en la actualidad: las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes. Los efectos nefastos de estas enfermedades pueden ser prevenidos o atenuados mediante una buena selección de los alimentos que conforman la dieta de las personas.

En ese sentido, señaló que se reconoce actualmente el rol central que cumple el contenido nutricional de los alimentos que se ingieren. El pensamiento nutricional actual se orienta a asignar una mayor importancia a los hábitos alimentarios y del estilo de vida.

El especialista agregó que existe reconocimiento general de que ciertos alimentos, además del aspecto nutricional favorable, ejercen una acción preventiva frente a determinadas enfermedades humanas. “Son los alimentos nutracéuticos o funcionales que poseen componentes con propiedades adicionales para la salud de los consumidores y superan el beneficio clásico de un aporte de nutrientes” indicó el investigador.

La Leche, la carne y sus productos derivados como fuente de alimentos nutracéuticos ya son una realidad y lo consumen una cantidad importante de población, principalmente en países desarrollados y en algunos en vías de desarrollo. “En Argentina empiezan a ganar presencia este tipo de alimentos, y en un futuro no muy lejano será habitual su consumo en la dieta cotidiana” sostuvo.

El investigador explicó que un alimento nutracéutico puede originarse con el agregado de sustancias beneficiosas directamente al propio alimento, como es el caso de los prebióticos y probióticos, o puede ser producido naturalmente por el propio animal.Al respecto, en los últimos años las investigaciones están abocadas a producir leche, carne y sus derivados en forma natural, directamente desde el propio organismo animal.

Existen numerosos trabajos con resultados muy prometedores utilizando vacas, ovejas, cabras y búfalas, que bajo una suplementación estratégica a base de aceites y/o semillas, producen leche y carne con altas concentraciones de ácidos grasos poliinsaturados (beneficiosos para la salud) y menor concentración de ácidos grasos saturados (considerados malos para la salud de quien lo ingiere, sobre todo en exceso).

En búfalos, el grupo de investigación que integra Patiño empleó varias dietas, utilizando suplementaciones con aceites de girasol y de pescado para la producción de leche y carne funcional, ricos en ácidos grasos poliinsaturados.
“En nuestra experiencia para obtener lácteos nutracéuticos o funcionales en leche y derivados bubalinos, consideramos que es necesario incrementar los porcentajes de ácidos grasos poliinsaturados (Acido Linoleico Conjugado (ALC) y ácido Omega 3), disminuir el ácido Omega 6, estrechar la relación entre Omega 6 y 3, y reducir los valores de los ácidos grasos saturados (Láurico, Mirístico y Palmítico) por medio de una alimentación estratégica sobre pastizales naturales o artificiales y enriquecida con aceites vegetales y/o de pescado desodorizado y saborizado”, sostuvo en relación a los resultados obtenidos tras más de una década de investigaciones con búfalos.
En la investigación, mediante una suplementación estratégica con una mezcla de aceites de girasol y de pescado se pudo obtener leche con alta concentración de ALC y de Omega 3 y baja concentración de ácidos grasos saturados.

Se plantea transferir e incrementar estos valores en los quesos elaborados, con potenciales efectos saludables para los seres humanos, debido a las propiedades anticancerígenas, antiinflamatorias, preventivas de la arteriosclerosis, de enfermedades cardiovasculares y la diabetes.

Patiño sostuvo que si bien las investigaciones se realizaron en búfalos, la fórmula obtenida de dietas animales para obtención de alimentos nutracéuticos pueden emplearse en vacunos, cerdos, ovejas y cabras.
“La producción de alimentos nutracéuticos puede representar una estrategia actual de agregado de valor a la ganadería de la región, para ingresar a un nuevo mercado. Pero, además, a futuro será una necesidad pues crecerá con fuerza el consumo de este tipo de alimentos. El desafío es lograr peletizar la fórmula obtenida, integrar los componentes en un alimento balanceado, para facilitar la alimentación animal” reiteró

 

 

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia