Noticias Internacionales

Engorde de Bovinos en Sistema Silvopastoril en Argentina

Publicado

en

(3.376 lecturas vistas)

COMPARTIR

Por: Dr. Rubén Emilio García

El estudio del engorde de bovinos es de vieja data en Misiones (Argentina). Se hicieron varios. Recuerdo la primera realizada por la Dra. Errecaborde de Laserre que presentara en el INTA de Villa Lanús en el año 1970, coincidente con mi trabajo de tesis que realizara en el INTA de Mercedes, Corrientes, para doctorarme en Ciencias Veterinarias. Consistía en el engorde sobre distintas pasturas fertilizadas y no fertilizadas de animales media sangre cebú con Aberdeen y Hereford. Fueron los primeros pasos orientados a obtener animales Brangus y Braford en el país. Después tuve la oportunidad de realizar en forma privada practicas de engorde en animales de varios establecimientos de la región, entre otros la cabaña la Candé de Emilio Errecaborde y Carlos “Yuyo” López, administrado por Carlos “Chacho” Ascué, Anaconda de Neco López y la Rosita de la firma Gabriel Pech, destinados a ferias y exposiciones ganaderas. En todas ellas la base alimentaria residía en la implantación de pasturas suplementada con nutrientes con contenidos proteicos.

Entusiasmado con la ganadería en Misiones, un grupo de técnicos lanzamos el plan ganadero provincial en el año 1974, señalando en principio las dificultades inherentes de la zona subtropical y de monte como la nuestra, pero indicando técnicamente cómo revertirla sobre la base de cinco puntos básicos: a) buena genética animal, b) suficiente pasturas implantadas, c) buen manejo del rodeo, d) eficiente sanidad y d) registros técnicos y contables.

En al año 1998 aquel añejo plan fue actualizado por decreto provincial y sigue vigente. Sirvió para presentar en sociedad el ambicioso programa del novillo misionero que paso a relatar. En octubre del año 1999 se lanza el programa del “Novillo Misionero 2.000” en jornada técnica con autoridades nacionales de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, profesionales del INTA Balcarce y del SENASA, junto a los representantes locales del Gobierno, las entidades de la producción, de la industria frigorífica y gremialistas de la carne. Fue la primera vez que se realizaba este tipo de reunión multisectorial. La estrategia consistía en engordar animales Brangus o Braford criados localmente, o bien adquiridos de otras provincias, aprovechando las pasturas del verano en zonas con tales características y en pasturas implantados más el agregado de forrajes y subproductos de la colonia. Se trataba de cambiar la invernada tradicional en que el animal no engorda, por la veraneada al uso misionero.

Finalizó aquella jornada con una cena degustando un buen novillo de la firma Rosamonte, donde se comprobó la terneza y terminación cualitativa de la carne obtenido en el ciclo correcto de tres años, indicativo de lo que puede lograrse en nuestra zona. Es la orientación actual de productores y ganaderos locales aplicando tecnología de punta. Hablo de tecnología de punta no otra, única forma de obtener calidad y cantidad.

Pongo de ejemplo el engorde en sistema silvo-pastoril. Trabajo que jamás realicé en forma personal y al final de mi ciclo profesional tuve la oportunidad de experimentar en los campos del INTA de Cerro Azul. Tema que paso a relatar: El citado organismo nacional tenía programado realizar, aparatología de por medio, el estudio de la emanación de gases de bovinos de acuerdo a determinada alimentación. ¿El motivo? Los gases atacan a la capa de ozono. De paso cabe la pregunta: ¿Cuántos metros cúbicos despedirán las más de 200 millones de cabezas de animales que posee actualmente el Brasil?.

Con esa finalidad se firmó un convenio con inversionistas que aportaron los animales necesarios, cuarenta Braford de quince meses de edad promedio y genética definida, adquiridos a la acreditada cabaña de Rufo Fernández Dos Santos hijo. Descendiente de reconocida familia con prestigio en la cría de bovinos, como que fueron parte de los originarios introductores del cebú en la Argentina, en línea con los Pernigotti, los Scoto, Haynes, Crespo y tanto otros vecinos de la región con epicentro en Gobernador Virasoro. Por su parte los técnicos del INTA Dr. Daniel Pavetti y el Licenciado Marcelo Benvenutti, seleccionaron de un remanente de cien animales (cola de parición), que una vez elegidos fueron trasladados mediante convenio de pastaje al campo experimental que ese Organismo Nacional posee en Cerro Azul, dando inicio al estudio pertinente y al control de engorde bajo sistema silvo-pastoril rotativo en varios potreros, sobre pasto jesuita gigante y caña de azúcar ad libitum.

Quiero advertir, si con indulgencia se observa, el presente trabajo es una de las tantas formas prácticas de concretar el idealizado proyecto del novillo misionero 2.000. El peso inicial con entrada en mayo de 2011 fue de 162 Kg. promedio. Doce meses después fueron retirados con 328 Kg. Tuvieron una ganancia de 166 Kg en un año. En el transcurso le fueron dados 4 mil kilogramos de suplemento alimentario con 18 % de proteína, 350 kg de urea y 175 de sal mineralizada a un costo de $ 5.917, incluidos antiparasitarios internos, externos y vacunaciones.

Como se deduce, cada animal consumió de alimentación supletoria el promedio de 100 kg, 8,75 kg y 4,375 kg respectivamente, a $147 por cabeza. Casi de nada en el debe de los gastos.

La ganancia de peso/vivo diario de cada animal fue de 0,461 Kg. Es buen resultado aunque se estimaba la obtención de más o menos 0,600 Kg. No pudo lograrse por factor no previsto. La intensa sequía de la región, la más aguda de los últimos veinte años, impidió ese logro. No obstante quedó demostrado que si el clima ayuda al buen manejo empleado se logran resultados muy positivos, advirtiendo que estos animales rinden el 55% al gancho en las carnicerías, como en las mejores zonas de pastoreo.

Conclusión: 

1) De esta manera se entiende que en las explotaciones ganaderas misioneras, sea silvo-pastoril o a cielo abierto, aplicando técnicas adecuadas, con animales de excelente genética, pastando en buenas pasturas y el manejo apropiado, se logran óptimos rindes.

2) La producción agropecuaria se programa sobre un montaje ideal y con frecuencia los resultados no responden a esa lógica, pues factores adversos inciden negativamente como los caprichos de la naturaleza. En este último tiempo la prolongada ausencia de lluvias produjo devastadora sequía y consecuentemente habrá causado estragos a más de un productor.

3) Es aquí cuando el Estado debe acudir en ayuda de los damnificados.

4) Pasando el peaje camino a San José, se podrá advertir los cultivos realizados a favor de la ganadería en campos que parecían canchas de golf. Los propietarios han invertido para revertirlos. Entonces de eso se trata: de inversión. Y en esto el Estado debe acudir mediante créditos accesibles.

5) Por otra parte, los Técnicos del INTA, publicaran a su tiempo los estudios sobre la influencia del gas eliminado por las vacas.

Fuente: Agencias

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia