Noticias Internacionales

Consorcio Lechero Presentó Resultados de Proyecto de Bienestar Animal en Chile

Publicado

en

(1.827 lecturas vistas)

COMPARTIR

proyecto_bienestar_animal

Iniciativa demostró que es posible usar herramientas de manejo y prevención de enfermedades en el rebaño a través del bienestar animal. Esto contribuye a una mayor producción y longevidad de las vacas lecheras.

Con la certeza de haber provocado un cambio tecnológico a nivel productivo, el Programa de Bienestar Animal del Consorcio Lechero en Chile realizó la semana pasada el seminario “Bienestar Animal, Eje Central de la producción lechera actual”.

Se trata de una iniciativa pionera en Chile, la cual demostró que es posible usar herramientas de manejo y prevención de enfermedades en el rebaño a través del bienestar animal. Esto impacta positivamente, lo que contribuye a una mayor producción y longevidad de las vacas lecheras.

En Puerto Varas, con la presencia del subsecretario de Agricultura, Claudio Ternicier y el presidente del Consorcio Lechero, Dieter Uslar, junto a productores lecheros y representantes de instituciones del sector, se realizó este seminario, tras concluir el proyecto que realizó el Consorcio Lechero con apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria, FIA.

Este proyecto logró establecer 24 predios pilotos entre la Región Metropolitana y la Región de Los Lagos. En ellos ha sido posible aplicar el protocolo de Bienestar Animal, que ha entregado resultados exitosos en temas como sanidad mamaria y salud podal.

El subsecretario de Agricultura, Claudio Ternicier, resaltó que el Bienestar Animal entra dentro del concepto de cadena productiva de los alimentos, donde se busca que “los alimentos sean sanos, de calidad y que además hayan sido producidos en forma correcta”. Resaltó el interés de los consumidores por conocer los procesos, que sean inocuos y que vengan de sistemas “con animales sanos, con manejo adecuado, en el fondo, la certeza de saber cómo se produjeron los alimentos”. Lo interesante, explicó, es que el Bienestar Animal contribuye a dar confianza al consumidor e impacta positivamente en la rentabilidad del productor. Resaltó los avances en estrés calórico y el trabajo inter instituciones logrado por el Consorcio Lechero, que entrega herramientas de manejo simples para mitigarlo.

Este programa instala la importancia del bienestar animal en el sector, donde se destaca el trabajo colaborativo, resaltó el gerente del Consorcio Lechero, Sebastián Ganderats. “Y lo hacemos de cara a los consumidores, que quieren conocer más y exigen más información”.

Ganderats destacó que el Bienestar Animal logra, a través de pequeños cambios en el manejo, mejoramientos en el confort del rebaño. Se trata de un proceso continuo y permanente, todo lo cual va impactando en más producción de leche y mejores condiciones del rebaño.

Proyecciones

“El Bienestar Animal no concluye con el fin del proyecto. Hoy lo tenemos institucionalizado como un programa dentro del Consorcio Lechero, donde continuaremos generando productos y actividades para el productor lechero, apoyados por el grupo de especialistas que hemos agrupado bajo nuestro techo. Es un tema que llegó para quedarse a nivel productivo”, sostuvo la coordinadora del Programa de Bienestar Animal del Consorcio Lechero, Danitza Abarzúa.

En el seminario se presentó el medidor de ITH (Índice Temperatura Humedad) que contribuye a medir el estrés calórico en vacas lecheras, herramienta de fácil comprensión para el productor y poder determinarlo predialmente. De ese modo, tomar medidas de mitigación.

El investigador de INIA Remehue, Sergio Iraira, quien participa en el Comité  de Salud y Bienestar Animal del Consorcio Lechero, presentó parte de los hitos del proyecto en Puerto Varas. “Entre los resultados, se destaca la implementación del Protocolo de Bienestar Animal en Chile, ajustado a  nuestras condiciones. Es un modelo 100% nacional, que tomó parámetros internacionales”. Esto contribuye a que fue posible aplicarlo a predios nacionales, con excelentes resultados.

Fruto de esta aplicación, fue posible obtener avances en indicadores de manejo predial, que no requieren mayores inversiones. Y este cambio, resalta Iraira, impactó en mejorar significativamente prácticas que impactan en el estrés de las vacas, que provoca bajas en la producción. “Este cambio de mentalidad contribuyó y  hoy los productores hablan e integran el bienestar animal en su manejo. Como se planteó en el Comité, se transformó en una herramienta productiva”, resume Iraira.

Ahora viene la etapa de realizar inversiones prediales de parte de los productores, quienes ya conocen y han integrado el concepto. Hoy los productores –resalta- están convencidos de la importancia de lograr una buena longevidad en las vacas, que es posible hacerlo a través de la aplicación de manejos en crianza, salud mamaria y podal, rutinas de ordeño, entre otras acciones.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia