Noticias Internacionales

Cetosis una Enfermedad Metabólica de las Vacas Lactantes

Publicado

en

(4.394 lecturas vistas)

COMPARTIR

cetosis1_2

La cetosis es una condición muy común que afecta al ganado lechero. Esta enfermedad metabólica es denominada acetonemia o cetosis. En el ámbito de ovinos se le llama también toxemia de la preñez o enfermedad de la preñez. La cetosis es una enfermedad metabólica que ocurre durante la lactación de ganado lechero. Algunos síntomas que aparecen durante esta condición son: pérdida de peso, pérdida de apetito, disminución en la producción de leche y anormalidades neurológicas. Comúnmente, cuando los síntomas se observan en varias vacas del hato, es un indicativo que la mayoría del hato desarrollará cetosis si las condiciones alimenticias no son cambiadas.

¿QUÉ ES LA ACETONEMIA O CETOSIS?

“La cetosis es un balance negativo de energía generalmente a las 2 a 6 semanas post-parto”. El consumo de nutrientes está reducido y la energía que se requiere para mantenimiento y producción láctea no se alcanza. “Los niveles de glucosa en el cuerpo caen causando hipoglucemia, de forma que el cuerpo trata de corregir esta situación procesando grasa corporal y proteínas”. Esto produce aminoácidos y triglicéridos los cuales posteriormente son transformados en cuerpos cetónicos. Esto es muy común en ganado lechero de alta producción. “La cetosis se producirá cuando los cuerpos cetónicos son producidos en demasía y el requerimiento energético de los mismos es excedido”. De esta forma habrá un exceso de cuerpos cetónicos en la sangre, los cuales después son eliminados por respiración, orina y leche.

SÍNTOMAS

Son varios los síntomas que se presentan en una vaca lechera con cetosis. Estos signos pueden ser ligeros (subclínicos) al comienzo pero con el paso del tiempo éstos empeoran notablemente.- Pérdida de peso, leve al inicio, pero incrementa si la cetosis no es tratada.

– Pérdida de apetito
– Caída en la producción láctea
– Letargia
– Heces cubiertas de moco
– Olor cetónico del aliento, orina y/o leche de la vaca
– Pica (deseo urgente de comer algo extraño), rechazo a comer material grosero y grano
– Movimientos limitados o con comportamiento de excitación.

cetosis2

TRATAMIENTO

Dado a que el nivel de glucosa disminuye y como efecto aparece la hipoglucemia, la forma de detener esta enfermedad metabólica es incrementando los niveles de glucosa. Para incrementar dichos niveles de glucosa se administra endovenosamente solución glucosada a la vaca. “Normalmente 500 ml de glucosa 50% y una administración intramuscular de glucocorticoide es el tratamiento. También se suministra propilenglicol de forma oral” (Amstutz 737). Estos tratamientos deberían incrementar los niveles de glucosa en sangre, revirtiendo los efectos de la cetosis. Debería haber un notable incremento en peso y producción láctea del animal después de la administración de solución glucosada. “El tratamiento debe repetirse aproximadamente uno o tres días después del tratamiento inicial” (Amstutz 737). Esto asegurará una mejor recuperación con visibles signos de salud y mayor producción láctea.

PREVENCIÓN

La prevención es la clave para limitar la ocurrencia de cetosis y es su mejor tratamiento. La cetosis puede ocurrir aún cuando las medidas preventivas se hayan tomado, pero contribuirá de forma importante en la salud del hato si se llevan acabo.

– Condiciones propicias durante la lactancia y el periodo seco
– Alimento concentrado en cantidades pequeñas durante dos semanas antes del parto
– Se debería evitar la sobrealimentación
– Máxima ingesta de materia seca
– La paja debería ser substituida por altas raciones de ensilado
– Después del parto la materia seca debería tener 16-18% de proteína cruda y 19-21% de fibra.

Leer más
1 comentario

1 comentario

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

Publicado

en

COMPARTIR

El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

Leer más

Noticias Internacionales

La producción de alimentos de origen animal deberá aumentar 70 % para 2050, incluida la leche: FAO

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia