Noticias Internacionales

Brote de Antrax en el norte de Colombia afectó a caprinos

Publicado

en

(790 lecturas vistas)

COMPARTIR

El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) declaró emergencia sanitaria en el departamento de La Guajira por brote de carbunco bacteridiano, conocido como ántrax.

Producto de las actividades de inspección, vigilancia y control realizadas por el ICA en el municipio de Manaure, La Guajira, se identificó la presencia de un brote de ántrax, también conocido como carbunco bacteridiano, en un predio productor de caprinos perteneciente a una comunidad Wayuu, donde el Instituto aplicó los protocolos de emergencia establecidos para el control del brote.

Por lo anterior, mediante Resolución ICA 21020 de 26 de diciembre de 2024, la entidad declaró el estado de emergencia sanitaria en el departamento de La Guajira y dicta medidas de prevención y control del brote en el departamento.

Desde el mismo momento en que se notificó la muerte súbita de animales en el predio, el ICA desplegó un grupo multidisciplinario para atender la situación y aplicar las medidas dirigidas a preservar la salud de las personas y los animales.

El ICA recomienda a las personas en cuyos predios se presenten síntomas de cualquier tipo de enfermedad o muerte súbita de animales no manipularlos ni destinarlos al consumo humano por el alto riesgo que tiene en la salud de las personas y dar aviso de inmediato a la oficina local del ICA más cercana o a las autoridades de su municipio.

Las autoridades están en alerta y han intensificado las medidas de vigilancia en la región. La Secretaría de Agricultura, en colaboración con el ICA, está implementando campañas de vacunación para proteger las producciones ganaderas y socializar con las comunidades sobre los riesgos asociados al manejo de animales infectados.

Medidas de vigilancia y control

Monitoreo de toda la población susceptible, acompañado por campañas educativas que fomenten la identificación temprana de síntomas.

Si se presenta muerte súbita de animales o signos clínicos compatibles con la enfermedad, el Instituto Colombiano Agropecuario- ICA habilito una línea WhatsApp 3242380738, en donde se podrá reportar muertes o presencia de signos que afecten a los animales garantizando de esta forma una atención oportuna por parte del ICA.

Vacunar a todos los animales susceptibles dentro del área peri-foco y en un radio de 5 kilómetros alrededor del área afectada.

El ICA mantendrán actividades de vigilancia epidemiológica en esta zona para asegurar un control efectivo.

Los ministerios de Salud, de Agricultura, el ICA y las autoridades regionales trabajan en equipo a través del consejo de zoonosis realizando jornadas para la prevención de la enfermedad.

La enfermedad

El ántrax, o carbunco bacteridiano, es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria esporulada Bacillus anthracis, presente en todos los continentes, que ocasiona alta mortalidad en rumiantes. Es una enfermedad zoonótica, es decir, que afecta a las personas y a los animales, por esta razón el ICA y las autoridades de salud en La Guajira trabajan en equipo para prevenir, controlar y erradicar la enfermedad y preservar la salud pública. Esta enfermedad afecta a bovinos, caprinos, ovinos y a las personas.

El ICA ha dispuesto de la línea WhatsApp +57 324 238 07 38, para que las comunidades, productores y comercializadores reporten sospechas de animales enfermos o muerte súbita. De esta forma se realizará una atención oportuna por parte del ICA.

La enfermedad se caracteriza por causar muerte súbita de los animales en menos de 24 horas o en otros casos presenta dificultad respiratoria, fiebre, perdida de coordinación muscular, postración y/o rigidez de extremidades.

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia