Noticias Internacionales

Argentina – Ecosuero una Opción Sustentable para Aplicar a la Industria Láctea

Publicado

en

(1.948 lecturas vistas)

COMPARTIR

A partir de los desechos de la industria láctea pueden obtenerse productos con valor agregado que tengan un menor impacto medioambiental.

¿Qué significa agregar valor en la producción láctea y su cadena? Esta problemática es abordada por una iniciativa conjunta entre la Facultad de Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral, el INTA y el INTI expuesta en el panel “Aprovechamiento del lactosuero: proyecto ecosuero con valor agregado”, integrado por la ingeniera Joselina Karlen y la Dra. Roxana Páez del INTI Lácteos Rafaela, en el Foro sobre la Industria del Alimento 2018, actividad enmarcada en la previa de la FIAR 2019 .

El trabajo a cargo de INTA e INTI Lácteos Rafaela considera que los desechos de la industria láctea pueden ser un subproducto que contribuye a mejorar la sustentabilidad económica y ambiental de las pymes lácteas, enfocándose fundamentalmente en la calidad del suero. y en reducir la cantidad y el poder contaminante de los efluentes generados.

Dando apertura al panel, la ingeniera Joselina Karlen fundamentó acerca de las causas del proyecto:”Sabíamos que habían especificaciones y tomamos en referencia las que tenían las empresas, pero eran difíciles de medir para las PyMES porque todavía algunas no contaban con el equipamiento necesario para ese suero pretratado. Uno de los valores agregados que se le da al suero es ingresar ese suero pretratado en equipos de membranas de nanofiltración”.

Además la ingeniera aclaró que todas las empresas implicadas en el proyecto son de la provincia de Santa Fe;con todas se hizo un muestreo estacional de la calidad del suero, a partir del cual se determinaron las especificaciones de referencia.

Joselina enumeró tres experiencias: “Una de San Martín de las Escobas no contaba con un pretratado, es un filtro que sirve paras sacar las migas de los restos de la caseína que se produce en la elaboración del queso que terminarían obstruyendo un proceso posterior. Para ello, se compró una desnatadora, el suero tiene que pesar con una cantidad mínima de materia grasa e ingresar a una temperatura adecuada para evitar su degradación biológica”.

Asimismo, Karlen declaró: “Esas empresas disponían de la elaboración de frío pero lo llevaban a 15ºC, el suero sale muy caliente, lo ideal es entre -2 y 5 °C que son las especificaciones necesarias. Actualmente, la empresa ha podido adquirir un equipo de frío para ampliar su capacidad”.

En tanto, la investigadora relató el caso de la empresa Lacteos Aurora que disponía de los equipos para el pretratamiento de elaboración del suero pero con una línea diferente de producción que era la elaboración de bicoca con el suero que obtenían de la elaboración de sus productos. También tenía problemas de almacenamiento, de capacidad de silo y se resolvió comprando un silo refrigerado.

Por otra parte una tercera empresa, Cassini y Cesaratto, ubicada en San Carlos Sud que al disponer de un equipo de nanofiltración ya obtenía un suero parcialmente desmineralizado, se le incorporó a su planta un equipo de ultrafiltración donde se obtenía el concentrado proteico líquido.

La ingeniera concluyó la primera parte del panel haciendo hincapié en que el problema en cuestión era medioambiental ya que las empresas no le encontraban una reutilización a su suero y terminaban desechándolo, para lo cual se caracterizaron los efluentes, se trabajó con la producción más limpia para acomodar la planta y poder tener un suero de calidad procesable.

Luego le tocó el turno a su compañera la Dra. Roxana Páez quien quiso remarcar que estas tres empresas fueron el modelo piloto de asociatividad que si funcionaba era factible replicarlo sumando más empresas.

“Aplicando tecnologías de membranas no se resuelve todo el problema, obtenés concentrados de proteínas de suero pero ese proceso deja un subproducto que es el permeado de suero, que es 85 por ciento lactosa muy concentrada y más contaminante”, determinó la doctora en Ciencias Exactas.

En términos concretos, la investigadora del INTA planteó que la resolución fue llevó mucho más tiempo por parte de las instituciones “agregado de valor a partir de la valorización biotecnológica del permeado de suero, a partir de levaduras, enzimas y bacterias probióticas tanto para uso humano como para alimentación animal”.

Las tecnologías en las que se basa este proyecto son dos: de fermentación y de secado para deshidratar biomasa de enzimas. “Había una empresa que compraba como subproducto la levadura de cerveza, y en la producción no había estabilidad por ello le interesó la levadura a partir de permeado de suero, ya que vendían insumos para alimentación animal. A partir de suero de queso, de ricota y permeado se optimizaron las condiciones de cultivo y de secado de las levaduras, porque se vende seca”, ejemplificó .

Como integrante de un equipo profesional interdisciplinario, la Dra. Paez enfatizó: “Hay mucha formación de recurso humano de la Universidad Nacional del Litoral inmersa en una investigación de 5 años. Los desarrollos no están transferidos pero tienen factibilidad de sumarse a la alimentación humana y animal. Estamos trabajando en bajar la alergenicidad en la leche; hemos optimizado un medio para desarrollar bacterias probióticas y también logramos bioplásticos a partir del permeado de suero”.

Sobre el final del panel la investigadora del INTA declaró: “Para las Pymes lácteas es un problema comprar la tecnología, por eso es un lindo modelo asociativo que le brinda una solución a la problemática ambiental”.

 

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Argentina aplicará un nuevo método de diagnostico de la Brucelosis Bovina

Publicado

en

COMPARTIR

 

SENASA incorpora la prueba de inmunocromatografía de flujo lateral en leche como método oficial complementario para el monitoreo de la enfermedad.

Con el objetivo de robustecer las estrategias del Plan Nacional de Control y Erradicación de la Brucelosis Bovina, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) actualizó la Resolución N° 438/2006 e incorporó en su sistema diagnóstico la prueba de inmunocromatografía de flujo lateral en leche como método complementario para la vigilancia epidemiológica de la enfermedad.

Con la Resolución N.° 656/2026, oficializada a través del Boletín Oficial, el organismo sanitario incluye una nueva técnica para la detección de anticuerpos de manera rápida, con alta especificidad y sensibilidad, a los fines de agilizar los tiempos de respuesta de los laboratorios habilitados.

La prueba diagnóstica, basada en un kit rápido autorizado por la Dirección General de Laboratorios y Control Técnico (DGLyCT), permite fortalecer la detección temprana en los establecimientos tamberos y ampliar la cantidad de diagnósticos disponibles para el análisis de brucelosis en leche.

Al igual que la prueba de Anillo en Leche (PAL/MRT) y el ELISA indirecto, la inclusión de este análisis resulta fundamental para los establecimientos que cuenten con estatus de libre de la enfermedad, ya que podrán escogerlo para recertificar su condición cada 90 días.

Por su parte, las técnicas rápidas en sangre (suero) se mantendrán para el uso exclusivo del personal oficial del SENASA, con excepción de aquellas circunstancias epidemiológicas que justifiquen su uso por parte de terceros, sujeto a autorización previa.

En cuanto a los análisis, la normativa establece que los mismos deberán realizarse en laboratorios habilitados que integren la Red Oficial del SENASA en línea con los procedimientos técnicos oficiales, mientras que los resultados deberán gestionarse e informarse de manera obligatoria en los sistemas informáticos oficiales que el Servicio Nacional disponga.

Con esta actualización normativa, el SENASA reafirma su compromiso con el estatus sanitario nacional, facilita herramientas para la vigilancia, el control y la erradicación de la brucelosis bovina, reduce los tiempos de diagnóstico y brinda mayor transparencia en el proceso de carga de datos oficiales.

Leer más

Noticias Internacionales

Desarrollan un film biodegradable para conservar carne vacuna

Publicado

en

COMPARTIR

Un estudio del INTA en el que participaron investigadores de Balcarce, Buenos Aires, y Anguil, La Pampa y del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (Intema) evalúa el desempeño de films compostables biobasados como alternativa a los plásticos de un solo uso en la industria cárnica. Los resultados muestran que preservan la calidad, la inocuidad y la estabilidad del producto, al tiempo que contribuyen a una producción de carne más sostenible.

En la industria cárnica, el envase cumple un rol fundamental: protege al alimento de la contaminación, reduce la pérdida de humedad y ayuda a conservar las características físicas, microbiológicas y sensoriales que determinan su calidad. Sin embargo, el creciente impacto ambiental de los plásticos de un solo uso impulsa la búsqueda de materiales más sostenibles.

Con este objetivo, un equipo de investigadores del INTA Balcarce, del INTA Anguil y del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (Intema) evaluó la viabilidad técnica de films compostables biobasados desarrollados para reemplazar los films plásticos convencionales por materiales compostables para el envasado de la carne en atmósfera aeróbica.

“Estos nuevos materiales están formulados a partir de polímeros biodegradables que pueden degradarse biológicamente bajo condiciones de compostaje, transformándose en biomasa, dióxido de carbono y agua sin dejar residuos”, explicó Testa.

Para el ensayo, los cortes obtenidos fueron fraccionados en bandejas y envasados con dos alternativas: un film convencional de PVC y un film compostable. Posteriormente permanecieron durante siete días en exhibición aeróbica refrigerada con luz, simulando las condiciones habituales de una góndola de supermercado.

Durante ese período, los investigadores analizaron la estabilidad del color, la capacidad del material para regular el intercambio gaseoso y evitar la oxidación, su resistencia frente al frío y la humedad, y la evolución de los parámetros microbiológicos y fisicoquímicos de la carne.

Los resultados demostraron que el envase compostable presentó un comportamiento equivalente al del plástico convencional, sin comprometer la calidad del producto durante todo el período de almacenamiento.

“El desarrollo y la validación de films compostables a escala de laboratorio responden a la necesidad de garantizar que el nuevo material mantenga los altos estándares de conservación, frescura e inocuidad que la carne exige durante su vida útil”, afirmó Testa.

La investigadora agregó que la incorporación de estos materiales “representa un avance significativo para la modernización de la cadena cárnica” y permitirá a procesadores y empacadores reducir de forma sustancial la generación de residuos plásticos, en línea con las crecientes demandas de los mercados.

Aprovechar subproductos para producir carne

El trabajo también evaluó una segunda estrategia orientada a mejorar la sostenibilidad de la cadena de producción: la incorporación de granos de destilería secos (GDS), un subproducto de la industria del bioetanol de maíz, en la alimentación de bovinos.

La investigación comparó la calidad de la carne de vaquillonas terminadas sobre pasturas de alfalfa con la de animales suplementados con GDS en una proporción equivalente al 1 % de su peso vivo.

Los GDS son un subproducto generado durante la producción de bioetanol a partir de maíz y representan una alternativa para valorizar residuos agroindustriales dentro de sistemas ganaderos. Según explicó Testa, las vaquillonas suplementadas presentaron un mayor espesor de grasa dorsal y una tendencia a un mayor grado de marmóreo, dos atributos que favorecen la clasificación comercial de las reses. Al mismo tiempo, la incorporación de este ingrediente no modificó parámetros tecnológicos de importancia, como el área de ojo de bife, el pH final, la temperatura de la res ni la terneza, medida mediante la fuerza de corte.

En cuanto a la apariencia, la carne proveniente de animales suplementados mostró un color rojo más intenso y brillante al inicio del período de conservación. “Si bien el color no altera el valor nutricional del alimento, constituye el principal atributo que considera el consumidor al momento de evaluar la frescura en el punto de venta”, explicó la investigadora.

Para Testa, el estudio demuestra que es posible avanzar hacia una producción de carne más sostenible mediante estrategias complementarias. “Abordar la sostenibilidad de manera sistémica permite integrar la nutrición animal, el aprovechamiento de subproductos agroindustriales y el desarrollo de nuevos materiales para el envasado sin comprometer la eficiencia ni la calidad del producto”, concluyó.

Leer más

Noticias Internacionales

Inocuidad alimentaria: la importancia de la detección de metales en alimentos para la exportación

Publicado

en

COMPARTIR

 

Del 6 al 10 de julio, el Laboratorio Nacional de Insumos Agropecuarios (LANIA) del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) fue escenario del Taller Regional para la Armonización de Métodos de Análisis de Metales Pesados, un encuentro que reunió a especialistas de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, con el propósito de fortalecer las capacidades analíticas de los laboratorios oficiales de la Comunidad Andina (CAN) y avanzar hacia protocolos estandarizados que garanticen la inocuidad de los alimentos destinados al comercio internacional.

Esta iniciativa representa un paso importante para consolidar sistemas de control más confiables, proteger la salud de los consumidores y fortalecer la competitividad de los productos agropecuarios de la región, promoviendo una producción agroalimentaria más segura, sostenible y con mayores oportunidades para los productores.

La confiabilidad de los alimentos de exportación no depende únicamente de su calidad sanitaria, sino también de la aplicación de metodologías estandarizadas que permitan identificar y cuantificar la presencia de metales pesados en productos agrícolas de origen primario. La determinación de estos contaminantes constituye uno de los principales requisitos para acceder a mercados internacionales, especialmente aquellos con altos estándares de inocuidad.

Durante las jornadas de trabajo, los participantes fortalecieron sus conocimientos técnicos para la implementación de metodologías analíticas armonizadas que permitan identificar la presencia y el tipo de metales pesados en frutas, hortalizas, vegetales y tubérculos, garantizando resultados confiables, comparables y acordes con los estándares internacionales.

La capacitación fue orientada por el doctor Fernando Lafont, director del Laboratorio de Espectrometría de Masas y Cromatografía de la Universidad de Córdoba (España), quien lideró sesiones teóricas y prácticas basadas en metodologías utilizadas por laboratorios de referencia de la Unión Europea. A través de ejercicios interlaboratorios y ensayos compartidos, los profesionales fortalecieron sus competencias para obtener resultados con altos niveles de precisión, trazabilidad y confiabilidad.

Contar con un protocolo armonizado para los países de la Comunidad Andina, reconocido internacionalmente, permitirá establecer criterios técnicos comunes, optimizar los procesos de vigilancia y reducir el riesgo de rechazos de productos en los mercados de exportación. Esto se traduce en mayores oportunidades para los productores, mayor confianza y un aporte al desarrollo económico de los países de la región.

Para el ICA y el Laboratorio Nacional de Insumos Agropecuarios (LANIA), este encuentro fortalece el trabajo articulado que se lleva a cabo con la Comunidad Andina para consolidar capacidades técnicas en materia de inspección, vigilancia y control de alimentos.

Estas acciones contribuyen a garantizar una producción más segura para los consumidores, respaldar el acceso a los mercados internacionales y avanzar en la construcción de un campo más competitivo, incluyente y sostenible, aportando a la seguridad alimentaria y a la transformación del sector agropecuario.

Leer más

Tendencia