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Argentina Analiza los Sistemas Silvopastoriles Como una Alternativa Productiva y Sostenible a la Ganadería

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Especialistas del INTA analizan las potencialidades del manejo de bosques con ganadería integrada, como una actividad rentable y sostenible que provee recursos productivos y servicios ecosistémicos para las comunidades.

Los sistemas silvopastoriles (SSP) buscan consolidarse como una alternativa productiva y sostenible a la vez, con un gran potencial para contribuir al bienestar de las comunidades y la conservación de los ecosistemas. La combinación de ganadería y manejo de bosques nativos en un mismo predio resulta un complemento recomendado, cuando el objetivo es maximizar la eficiencia productiva y ambiental de las actividades agropecuarias y forestales.

Especialistas del INTA analizan las potencialidades del manejo de bosques con ganadería integrada, como una actividad que provee recursos productivos –carne, forrajes y madera– y brinda servicios ecosistémicos que ayudan a minimizar el cambio climático, la degradación del suelo y la pérdida de biodiversidad.

En principio, Marcelo Navall –director del INTA Santiago del Estero– repasó que los SSP se definen como una forma de manejo en la que “coexisten varios componentes: arbóreo, forrajero, ganadero, edáfico y social, y donde se generan interacciones ambientales, económicas y sociales, bajo un manejo integrado en el espacio y en el tiempo”.

En este sentido, remarcó el potencial de recursos que genera esta actividad y la necesidad de realizar un manejo adecuado de los componentes. “La realidad muestra que muchos sistemas se instalaron en base a decisiones de manejo muy intensivas, orientadas sólo a producir pasto en esquemas de corto plazo”, reconoció Navall.

Incluso, apuntó que existen brechas sustanciales entre el significado académico de “silvopastoril” y su aplicación habitual en terreno. “Una de las brechas más comunes es el lugar relegado que ocupa la silvicultura en la implementación de los sistemas, asociada, justamente, con la poca comprensión conceptual referida a la dinámica sistémica”, explicó Navall.

De acuerdo con el director, “en la mayoría de los casos, se asume que se está frente a un sistema cuando animales, forraje y árboles se consideran de manera simultánea en la planificación”.

Sin embargo, el significado completo “también debería considerar el componente social, que se refiere al productor y al entramado de actores políticos, institucionales, del mercado y del sector científico-tecnológico”, argumentó Navall, quien ilustró: “La planificación de un SPP no termina en la tranquera del predio”.

En 2015, se firmó un convenio marco entre los ex Ministerios de Agroindustria y de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación para la implementación de un acuerdo técnico y de articulación de políticas públicas. “Es una acción concreta para achicar las brechas entre el significado de SSP y su aplicación en la realidad, con el objetivo mejorar la forma en que se instalan y se manejan estos sistemas mixtos sobre ecosistemas naturales”, aseguró Navall.

Además, ponderó que “uno de los aportes fundamentales del acuerdo es la formalización de una alianza entre las reparticiones nacionales encargadas de la política ganadero productiva y de la ambiental, y entre éstas y numerosas provincias”. “Se trata de una forma concreta de ver el ‘gran sistema’, donde la política pública tiene un rol muy importante en la gestión de las modalidades de uso del suelo y sus implicancias sobre la sociedad”, amplió Navall.

Del acuerdo, técnicamente llamado “Principios y Lineamientos Nacionales para el Manejo de Bosques con Ganadería Integrada (MBGI)”, se desprendió la implementación del Plan Nacional MBGI que “asume el desafío de lograr una producción sustentable del bosque nativo, considerado una herramienta de desarrollo que se compatibiliza con las demandas de una población en continuo crecimiento, en un contexto de acelerado cambio climático, transformaciones en el uso del suelo y pérdida de biodiversidad”, indicó el director.

Compatible con la ley de presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques nativos –número 26.331–, el plan admite la implantación de pasturas y prácticas con maquinarias que agilizan el manejo.

Especialistas del INTA analizan las potencialidades del manejo de bosques con ganadería integrada, como una actividad que provee recursos productivos y brinda servicios ecosistémicos.

Una oportunidad sustentable

Las potencialidades del manejo de bosques con ganadería integrada será uno de los temas previstos en la agenda de la cuarta edición del Congreso Nacional de Sistemas Silvopastoriles, que se llevará a cabo del 31 de octubre al 2 de noviembre en Villa la Angostura, Neuquén.

Organizado por el INTA en articulación con diferentes instituciones del ámbito público y productivo, el encuentro abordará aspectos socioeconómicos, ambientales y de manejo a campo que permiten analizar la gestión sostenible de este tipo de ganadería e identificar oportunidades de agregado de innovación.

El primer Congreso Nacional se realizó en 2009 y, con el esfuerzo de las unidades del instituto, logró repetirse cada tres años. Las tres primeras ediciones fueron Misiones y Santiago del Estero y, en esta oportunidad, le toca a la Patagonia bajo la organización de la Estación Experimental del INTA en Bariloche –Río Negro–.

Con la participación de profesionales, productores agropecuarios y autoridades de diferentes niveles de gobernanza involucrados en la gestión de los sistemas silvopastoriles y agroforestales del país, la agenda de actividades está integrada por conferencias a cargo de especialistas nacionales e internacionales, espacios de debate, exposiciones de trabajos de investigación y visitas a establecimientos productivos.

 

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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