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México actualiza su norma nacional para erradicar la Tuberculosis Bovina

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Se estableció entre el Ministerio de Agricultura Mexicano y el sector pecuario, una actualización de la Norma Oficial Mexicana para la erradicación de la tuberculosis bovina.

Con el objetivo de transitar hacia la modernización de mecanismos para lograr una ganadería cada vez más sana, a la altura de las necesidades nacionales, y que a la par permita cumplir con los compromisos internacionales de México, la Secretaría de Agricultura a través del Senasica, fortalece las acciones hacia la erradicación de la tuberculosis bovina (Mycobacterium bovis).

La tuberculosis bovina es una enfermedad infecciosa de origen bacteriano que se produce en forma progresiva y lenta, clínicamente inaparente y que puede afectar a la salud pública.

La ganadería es un sistema productivo de suma importancia para México, ya que su producción representa una fuente de proteína para la nutrición de la población, además de proveer de empleo a un sector importante de la planta productiva del país.

Ante este panorama, la modificación y actualización de la normatividad vigente busca orientar las acciones de la Campaña Nacional Contra la Tuberculosis Bovina, y con ello salvaguardar y mejorar el estatus productivo del sector ganadero, además de priorizar el bienestar animal en la producción de cárnicos y lácteos.

Todas las acciones que se lleven a cabo se regirán bajo el enfoque de “Una Salud”, el cual constituye un pilar estratégico en el establecimiento de métodos de vigilancia y control de enfermedades.

El secretario de Agricultura, Víctor Villalobos Arámbula, reconoció la voluntad del sector pecuario de transitar hacia la modernización de mecanismos para consolidar una ganadería cada vez más sana y que cumpla con las necesidades internas y con los compromisos internacionales que nos permiten exportar cárnicos y más de un millón de bovinos al año.

Con los cambios que se aplican el sector se encamina hacia el fin común de tener una mejor producción, ser más competitivos y elevar el nivel de la ganadería en México, subrayó.

De igual manera, Villalobos Arámbula destacó la apertura y diálogo con el que estas modificaciones se concretaron.

Detalló que el Acuerdo para la operación de la Campaña Nacional Contra la Tuberculosis Bovina (Mycobacterium bovis) se diseñó como un mecanismo que permite transitar hacia la modernización que las nuevas condiciones imponen, así como salvaguardar y mejorar el estatus productivo del sector ganadero.

Es una norma visionaria, porque con su aplicación nos estamos anticipando a los retos que pudiera enfrentar la producción pecuaria nacional y del mundo, destacó.

El director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Javier Calderón Elizalde, indicó que la actual Norma Oficial Mexicana NOM-031-ZOO-1995 tiene una antigüedad de más de 28 años y requería ser actualizada.

Sostuvo que para su cancelación y la publicación del Acuerdo que la sustituirá se llevaron a cabo reuniones con todos los sectores involucrados, en las que se privilegió la necesidad de modificar el marco normativo para orientarlo hacia la erradicación de la tuberculosis bovina (Mycobacterium bovis) de las unidades de producción de bovinos, bisontes y búfalos del territorio nacional.

Este acuerdo es un mecanismo moderno, abierto y transparente, que cuenta con procesos de evaluación y adecuación y que fue construido bajo el principio de interés común, por lo que ha ganado legitimidad en el sector agropecuario, explicó.

Se involucró a todos los grupos relacionados con la ganadería del país, al considerar el tema bajo el enfoque de Una Salud, ya que la tuberculosis bovina impacta en el bienestar animal, en la producción de cárnicos y lácteos y en la salud pública, apuntó.

El secretario de Agricultura, Víctor Villalobos Arámbula, reconoció la voluntad del sector pecuario de transitar hacia la modernización de mecanismos para consolidar una ganadería cada vez más sana y que cumpla con las necesidades internas y con los compromisos internacionales que nos permiten exportar cárnicos y más de un millón de bovinos al año.

Con los cambios que se aplican el sector se encamina hacia el fin común de tener una mejor producción, ser más competitivos y elevar el nivel de la ganadería en México, subrayó.

Agregó que otro de los aspectos que guía las acciones en torno a la erradicación de la enfermedad son los acuerdos establecidos con socios comerciales, como Estados Unidos, que habilitan la exportación de alrededor de más de un millón de cabezas de ganado, por lo que resulta indispensable transitar en este nuevo marco normativo con miras a armonizarlo con criterios internacionales

El director general de Salud Animal, Juan Gay Gutiérrez, refirió que este nuevo Acuerdo está encaminado a mejorar las condiciones del sector y constituye un avance que optimiza y refrenda el compromiso de ambos sectores por erradicar la enfermedad.

Los representantes del sector productivo manifestaron su compromiso de mantener su colaboración en favor de la ganadería del país y de los consumidores.

Asimismo, reconocieron la voluntad de la autoridad federal para construir acuerdos y su apertura para llevar a cabo labores conjuntas que impulsan el desarrollo productivo del sector.

Consideraron que la Secretaría de Agricultura ha sido una aliada de la cadena productiva y a lo largo de la presente administración federal, a través del Senasica, ha acompañado a la industria y a organismos que la aglutinan para resolver conflictos y vencer los retos que se han presentado.

Participaron en la reunión los presidentes del Consejo Directivo de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas, Homero García de la Llata, y de la Federación Internacional de Lechería (FIL) Capítulo México, Miguel Ángel García Paredes, y los directores generales de la Federación Mexicana de Lechería (Femeleche), Alfonso Ruiz Cobo, y de la Cámara Nacional de Industriales de la Leche (Canilec), Ricardo Villavicencio.

También, los presidentes del Organismo de Certificación de Establecimientos Tipo Inspección Federal, A.C. (OCETIF), Mildred Villanueva Martínez, y de la Asociación Mexicana de Productores de Leche (AMLAC), Octavio Hernández, entre otros.

 

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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