Noticias Internacionales

Señales para Prevenir Peste Porcina Africana

Publicado

en

(899 lecturas vistas)

COMPARTIR

El Laboratorio de Analítica de Datos (Datalab) de la Universidad Nacional sede Bogotá, junto con Porkcolombia-FNP (Fondo Nacional de la Porcicultura), realizó un análisis de riesgo para estimar la amenaza y la vulnerabilidad de que la peste porcina africana (PPA) llegue a Colombia, así como de su propagación, con el fin de apoyar a las autoridades sanitarias en el potencial manejo de esta enfermedad. 

Así lo advirtieron los docentes Fausto Moreno y Francisco Gómez, coordinadores de Datalab, quienes explican que “la PPA es una enfermedad con altas tasas de mortalidad que podría afectar la producción porcina nacional por su transmisibilidad y afectación a los animales de cualquier edad”.

La Organización Mundial de Sanidad Animal define la PPA como una enfermedad hemorrágica altamente contagiosa que afecta a cerdos domésticos y silvestres, causada por el virus ADN de la familia Asfarviridae.

Los docentes de la UNAL, quienes participan en el análisis, recordaron que la enfermedad comenzó a detectarse en 2017 en Europa, Asia y África, y en los últimos días se confirmó su presencia en República Dominicana.

Aunque esta enfermedad no afecta a los humanos ni se ha confirmado su presencia en Colombia, las autoridades buscan prevenir esta amenaza a la producción porcina y evitar graves consecuencias económicas.

El equipo investigador, en alianza con Porkcolombia-FNP, enfocaron el análisis en tres aspectos: exposición –o los bienes y servicios que pueden ser afectados–, amenaza –es decir la ocurrencia potencial de eventos o impactos de la enfermedad y vulnerabilidad, referida a la predisposición o susceptibilidad de los bienes y servicios a ser afectados.

Más de 100 factores de riesgo

A través tanto de la búsqueda sistemática y de la aplicación de la ciencia de datos como de la consulta en diversas bases de datos, expertos nacionales e internacionales y entidades como el ICA, DANE, Invima, MinAgricultura y empresas del sector, entre otros, los investigadores estimaron el riesgo específico y proyectaron la probabilidad municipal para la enfermedad.

Con esto, identificaron más de 100 factores de riesgo, de los cuales priorizaron 22 clasificándolos en 6 categorías: proceso productivo, espacio biofísico, entorno biofísico-ambiental, bioseguridad, movilización y entorno socioeconómico.

Además de estimar el riesgo específico y elaborar la cartografía temática, el gremio y la Universidad entregaron modelos de simulación para la propagación hipotética para que, en caso tal de que se presente la PPA, se puedan enfocar los esfuerzos en esos lugares y generar la contención de la enfermedad.

Esta información apoya la estrategia adelantada desde 2019 por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y Porkcolombia-FNP, quienes implementaron acciones de prevención en “fortalecimiento fronterizo”, que tiene que ver con la inspección y el control tanto en los puertos, aeropuertos y pasos fronterizos como en vuelos procedentes de República Dominicana, Caribe y Centro América, además de brigadas caninas en los aeropuertos de El Dorado (Bogotá) y Rionegro (Antioquia).

Otra acción se asocia con divulgación del riesgo, que implica difundir información relacionada con la enfermedad y las acciones fijas para evitar el ingreso de la PPA a Colombia con capacitaciones a los porcicultores y técnicos del sector, y especial atención al sistema de vigilancia epidemiológica.

Por último, se contemplan las pruebas diagnósticas, entendidas como técnicas y pruebas que se requieran en el proceso de vigilancia activa de la enfermedad como la PCR en laboratorios del país.

“En suma lo que se hace es poner a disposición un instrumento (información) que contribuya a la estrategia de prevención y permita ayudar a los responsables de las decisiones sanitarias a poner en marcha la respuesta que tendrá el país frente a la enfermedad”, explican los docentes.

Soluciones anticipadas

A partir de 2018, Datalab y Porkcolombia-FNP se unieron para encontrar respuestas y plantear soluciones anticipadas a la enfermedad. Sin embargo, los docentes afirmaron que desde este grupo se viene investigando sobre otras enfermedades y problemáticas actuales de interés a través de la ciencia de datos, que ha tenido y tendrá gran efecto en el sector porcícola nacional.

“La personas están utilizando todas las estrategias que hemos elaborado; es una apuesta de la Universidad para dar soporte a la toma de decisiones de manera válida y que se está utilizando no solo para resolver problemáticas nacionales o de contingencia, sino también problemas en diversas áreas de interés”, agregan los profesores.

Datalab está conformado por profesores y estudiantes de pregrado y posgrado de diversas carreras, lo que hace al Laboratorio una experiencia de referencia y vanguardia universitaria en Colombia.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia