Noticias Internacionales

Proyectan Caída de 5% para Exportaciones Lácteas de Nueva Zelanda en 2021

Publicado

en

(1.230 lecturas vistas)

COMPARTIR

El Ministerio de Industria Primaria de Nueva Zelanda advirtió que la reducción de las exportaciones de lácteos en 2021 significará precios más bajos de la leche para los productores de leche del país.

Nueva Zelanda, el mayor exportador de lácteos del mundo, pronostica una caída del 5% en las exportaciones de lácteos para su zafra 2020/21.

Según el reciente informe de perspectivas publicado por el gobierno de Nueva Zelanda para su sector agrícola, las exportaciones de lácteos caerán un 5% este año a poco más de 19.000 millones de dólares neozelandeses (11.300 millones de euros o US$ 13.000 millones).

La disminución de las exportaciones de productos lácteos de Nueva Zelanda estará impulsada por una disminución de los envíos de los principales productos lácteos, como manteca, queso y leche en polvo. Se prevé que solo aumenten este año las exportaciones de caseína, fórmulas para lactantes y productos lácteos líquidos como leche UHT, helados y yogur.

Según el informe, que fue publicado por el Ministerio de Industria Primaria de Nueva Zelanda, las exportaciones de leche en polvo entera (LPE) caerán un 7% a NZ$ 7 mil millones (€ 4,1 mil millones), mientras que las exportaciones de leche en polvo descremada (LPD) caerán 1% a NZ $ 1.800 millones (€ 1.000 millones).

Por el contrario, el Ministerio de Industria Primaria de Nueva Zelanda prevé un aumento del 8% en las exportaciones de proteínas de caseína a NZ$ 2.200 millones (€ 1.300 millones) y un aumento del 15% en las exportaciones de productos de leche, helados y yogur UHT a NZ$ 1.700 millones (1.000 millones de euros). Se prevé que las exportaciones de preparados para lactantes de Nueva Zelanda aumenten un 4% en 2021 a NZ$ 1.900 millones (€ 1.100 millones).

Aumento de la oferta

“Se espera que las expectativas de otra zafra de producción fuerte se vean compensadas por los precios más bajos de los lácteos a nivel mundial, ya que los mercados continúan lidiando con los impactos de la crisis del covid-19. Para los productores de leche de Nueva Zelanda, se espera que esto se traduzca en precios más bajos de la leche en la explotación para la zafra actual”, dice el informe de perspectivas publicado por el Ministerio de Industria Primaria de Nueva Zelanda.

Según otras fuentes, también se espera que el crecimiento estacional de la producción de leche en Europa, EEUU y Australia atenúe cualquier presión alcista de los precios en los próximos meses. Y si se mantiene el reciente fortalecimiento del dólar neozelandés en relación con Estados Unidos, esto también actuará como un lastre para el crecimiento de los ingresos por exportaciones.

Se espera que los precios más bajos se traduzcan en una reducción de los ingresos de los agricultores de Nueva Zelanda, con el pago promedio de sólidos lácteos para todas las empresas del país (incluido el dividendo) para la temporada pronosticada en NZ$ 6,90 por kilogramo de sólidos lácteos. Este pronóstico se basa en el supuesto de que no habrá más shocks negativos importantes en los precios de los productos básicos como consecuencia de los efectos económicos mundiales en los principales mercados de exportación del país. Fuente: Traducido por el OCLA de Farmers Journal por Lorcan Allen.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia