Noticias Internacionales

Argentina Evalúa Dejar de Vacunar Contra la Fiebre Aftosa, pero no Avanzaría por Zonas por Categoría Bovinas

Publicado

en

(1.206 lecturas vistas)

COMPARTIR

Luego de que Brasil reconociera a ciertos estados con el status de “Libres de Aftosa sin vacunación”, las alarmas en la frontera norte de nuestro país se prendieron. El Senasa emitió rápidamente la resolución 767/2020 para fortalecer esa zona y reforzar la cobertura vacunal en las localidades fronterizas y sobre los productores más pequeños.

Ahora bien ¿Argentina podría eventualmente seguir en algún momento los pasos del país vecino?

Horacio Angélico, jefe del Programa de Vacunación Antiaftosa de Senasa, adelantó a Bichos de Campo que junto a entidades privadas se está evaluando esa posibilidad para el mediano plazo. “Estamos analizando si nos convendría dejar de vacunar por categorías, año a año, y en tres o cuatro años dejar libre todo el país. Se evalúa dejar de vacunar las categorías que tienen menos riesgo de enfermarse”, dijo. En el organismo aclararon que esas conversaciones son todavía muy prematuras y que por ahora la Argentina continúa como está: vacunando a todo su rodeo del Río Colorado para el norte.

Angélico explicó que la idea de este proyecto, en caso de que finalmente se decida concretar, no sería avanzar por zonas geógráficas (como sucede hoy con el área libre de la Región Patagónica) sino por categoría bovinas. Esto se debe a que que se necesitarían barreras sanitarias y habría problemas con la comercialización a nivel interno, como ya sucede con La Pampa, que reclama vender sus asados en el sur del país.

La noticia resulta sorpresiva sobre todo cuando se tiene en cuenta el buen estado epidemiológico que tiene el territorio en este momento. Sin embargo, esto se presenta como una gran oportunidad para llegar a nuevos mercados.

En este sentido Angélico explicó: “Hoy tenemos muchos mercados abiertos para carne sin hueso, refrigerada y madurada. La posibilidad que tendría Argentina sería la de poder enviar carne con hueso y no sólo bovina, sino carne de especies menores como porcinos”.

Pero mientras esta idea se desarrolla, hay preocupación por la decisión de Brasil, que incoluvrta a varios estados limítrofes con la Argentina. El Senasa ya envío 287 mil dosis de la vacuna hacia las provincias de Jujuy, Salta, Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones. Brasil realizó este año la última aplicación en el estado de Río Grande do Sul, que se suma al resto de las localidades que ya no vacunarán: Acre, Paraná y Rondonia.

Dentro de la normativa dispuesta por la resolución, los pequeños productores seleccionados en cada región por esta entidad recibirán un subsidio para que la vacuna sea gratis y solo se deba pagar el costo del operativo. Angélico informó que parte del dinero vendrá de parte del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), en el marco de un acuerdo de cooperación.

“La idea es que los pequeños productores no hagan una erogación por lo que cuesta la vacuna y mejore la cobertura en esos estratos pequeños”, aclaró.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia