Noticias Internacionales

Chile Discute el Futuro de sus Recursos Genéticos Animales

Publicado

en

(1.986 lecturas vistas)

COMPARTIR

 

investifacion_genetica_01

Expertos del Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Chile (INIA) se dieron cita en la ciudad de Osorno (sur de Chile) para analizar estrategias de mejoramiento genético y conservación de recursos zoogenéticos.

Estandarizar metodologías de investigación en recursos genéticos animales, la implementación de una secretaria de conservación de razas y una mayor integración de los investigadores que desarrollan trabajos a nivel nacional en este ámbito, fueron parte de los acuerdos que expertos del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) llegaron tras dos jornadas de discusión en dependencias de INIA Remehue, en Osorno.

Cristian Hepp, coordinador nacional de INIA en Ganadería valoró el encuentro señalando que “los recursos genéticos y el mejoramiento genético animal es un tema candente en la actualidad, hay mesas públicos privadas funcionando en el país, se están revisando reglamentos y el INIA con sus especialistas tiene muchas cosas que decir en este ámbito”.

Por su parte, Fernando Ortega, coordinador nacional de INIA en Recursos Genéticos indicó que “en INIA la conservación y mejoramiento genético tanto en vegetales como en  microroganismos es un área muy desarrollada, ahora estamos teniendo un gran avance en la parte animal y en ello radica la importancia de esta reunión”.

En la ocasión se analizaron materias relacionadas al Programa de Mejoramiento Genético en bovino y ovinos, el funcionamiento de la agenda de la mesa publico privada  sobre recursos zoogenéticos; las iniciativas sobre recursos zoogeneticos del INIA; aspectos de la conservación, valorización y gestión de razas animales de granja,  la importancia de los registros genealógicos; normativa y protocolos de trabajo, entre otros temas.

De la misma forma se dieron a conocer los avances de un convenio de cooperación que se está gestando junto a la Universidad Austral a través del CIA CENEREMA donde se reconocen las competencias de evaluación e investigación del INIA,  como también las capacidades instaladas en el Centro Nacional de Inseminación Artificial, Capacitación y Entrenamiento en Reproducción y Manejo Animal (CIA/CENEREMA), que permitirían conservar el patrimonio genético ganadero.

El director regional de INIA, Rodrigo de la Barra destacó la realización de este encuentro  en Remehue señalando que “como centro de investigación estamos tratando de valorizar la genética de los agricultores, tenemos procesos interesantes donde hemos logrado inscribir razas propias del país que hoy son exportación por ejemplo de la raza 4M en Magallanes, y acá en Los Lagos hemos valorizado la Oveja Chilota, y ahora estamos trabajando para inscribir  la raza Künko; entonces reunir a todos estos especialistas analizando cómo acelerar dichos procesos es sumamente relevante”.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia