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El Interesante Programa de Recuperación de Suelos Degradados de Chile

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El Programa de Recuperación de Suelos Degradados que Chile desarrolla, tiene como objetivo la recuperación del potencial productivo de los suelos agropecuarios degradados y la mantención de los niveles de mejoramiento alcanzados.

El Programa de Recuperación de Suelos es un instrumento de fomento del Ministerio de Agricultura de Chile, coordinado por la Subsecretaría de Agricultura y ejecutado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP). Los concursos se administran descentralizadamente en cada región, por los Directores Regionales del Instituto de Desarrollo Agropecuario.

El objetivo es recuperar el potencial productivo de los suelos agropecuarios degradados y mantener los niveles de mejoramiento alcanzado.

Está dirigido a todos los productores y productoras agrícolas de Chile (personas naturales o jurídicas), sea propietario, arrendatario, comodatario, usufructuario o mediero y que cumplan con los requisitos establecidos en la Ley N°20.412, su reglamento y las bases de sus respectivos concursos públicos.

Consiste en una bonificación estatal de los costos netos de las actividades bonificables consignadas y definidas en su Ley. Las actividades susceptibles de bonificación son:

  • Incorporación de fertilizantes de base fosforada: Busca recuperar y mantener la fertilidad fosforada natural de los suelos.
  • Incorporación de elementos químicos esenciales: Su objetivo es corregir la acidez o salinidad excesiva de los suelos, como también corregir la deficiencia de los siguientes elementos químicos esenciales: azufre, potasio, calcio.
  • Establecimiento de una cubierta vegetal en suelos descubiertos o con cobertura deteriorada: Su objetivo es el establecimiento o regeneración  de una cubierta vegetal permanente en suelos degradados, así como también mantener los niveles recuperados.
  • Empleo de métodos de intervención del suelo, entre otros, la rotación de cultivos, orientados a evitar su pérdida y erosión y favorecer su conservación: Tiene por finalidad incentivar la utilización de labores y prácticas destinadas a conservar y /o recuperar los suelos agrícolas, incluyendo la rotación de cultivo.
  • Eliminación, limpia o confinamiento de impedimentos físicos o químicos: Su objetivo es habilitar troncos muertos, matorral sin valor forrajero suelos para fines agropecuarios, los cuales actualmente no pueden ser utilizados por presentar tocones, troncos muertos, matorral sin valor forrajero, piedras u otro impedimento físico.

La Experiencia en Chiloé

En el marco de este programa durante una ceremonia efectuada en Castro, agricultores de la provincia de Chiloé recibieron el cheque de bonificación del Programa de Recuperación de Suelos Degradados, beneficio  que obtuvieron tras ser aprobado su plan de manejo predial, además de cumplir con los requisitos que establece el reglamento de postulación.

Durante la actividad, que contó con la presencia del Gobernador Provincial, Pedro Bahamondes, se hizo entrega de cheques a 15 de los 212 agricultores beneficiados con el Programa de Recuperación de Suelos en Chiloé. El Director Regional del SAG, Andrés Duval, dijo que se eligió una muestra representativa de agricultores de la provincia y que el total de recursos colocados en Chiloé fue de 445 millones de pesos, abarcando una superficie de 1347 hectáreas.

“Las prácticas de manejo predial que fueron bonificadas en Chiloé básicamente corresponden a aplicación de fósforo y cal, mejoramiento de praderas, conservación de suelos y rehabilitación de suelos”, precisó Duval.

Las comunas cuyos agricultores lograron mayor número de planes de manejo aprobados fueron Chonchi, Ancud, Castro y Dalcahue.

Datos Regionales

Cabe señalar que el presupuesto regional del Programa de Recuperación de Suelos Degradados para el 2014 fue de 2 mil 500 millones aproximadamente, cifra con la cual se logró beneficiar a 672 agricultores e intervenir 12 mil hectáreas para la producción agropecuaria.

Las prácticas de manejo predial más bonificadas en la región fueron fertilización fosfatada con un 54% de los recursos y, enmienda calcárea, con un 34% del presupuesto.

El Programa de Recuperación de Suelos Degradados tiene como objetivo la recuperación del potencial productivo de los suelos agropecuarios degradados y la mantención de los niveles de mejoramiento alcanzados.

Las instituciones encargadas de gestionar este programa son el SAG y el INDAP.Al SAG le corresponde la atención de agricultores no usuarios de INDAP.

El proceso de selección de los agricultores beneficiados con este incentivo se realiza mediante concursos públicos. Los valores a bonificar están definidos en una Tabla de Costos que establece en forma anual el Ministerio de Agricultura.

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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