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Mulato II: La Primera Brachiaria Híbrida para el Ganado de Zonas Sub-Tropicales

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De notable resistencia a la sequía, con precipitaciones mínimas de 500 milímetros anuales en adelante, el Mulato II soporta muy bien las heladas. Y si bien no produce forraje durante la época de invierno, la planta no muere y rebrota en primavera apenas dispone de temperatura y humedad en los suelos.

El desarrollo de la actividad ganadera, tanto la destinada a la producción de leche como a la de carne en zonas subtropicales y tropicales, ha enfrentado siempre, para optimizar su proceso de producción, limitantes en la calidad nutricional de sus recursos forrajeros. Muchas zonas cuentan con abundancia de pastos durante todo el año pero su calidad, medida en contenido proteico, es muy baja lo que lleva a bajas productividades por hectárea y por animal por año. 

Es por ello que se presentó una nueva pastura en Argentina, el Mulato II. Es la primera Brachiaria híbrida que se obtuvo del cruzamiento de tres Brachiarias: Brachiaria Decumbens, Brizantha Marandu y Ruziziensis. Un aspecto muy importante del Mulato II es que no segrega, es una pastura estable. Tiene una mejor adaptación edafoclimática que cualquier otra Brachiaria.

Las características principales del Mulato II son su adaptación al trópico y el subtrópico, su resistencia al frío, la helada y la quema ya que posee yema basal. Ha demostrado una alta resistencia a la sequía como así también al ataque de insectos incluso a plagas como la temible «chicharrita». Presenta una alta relación hoja/tallo con alta velocidad de rebrote con una alta producción de materia seca y materia verde.

Su contenido de proteína va del 12 al 24%, según la época del año con una digestibilidad en rebrotes de 25 a 35 días de entre el 65 y 77%. La calidad del forraje que produce es abundante, ya que a los 70/80 días de implantada tiene una producción de materia verde entre 35 y 55 t/ha. En condiciones optimas de suelo y humedad se pastorea cada 35 días. En suelo arenoso es superior que en suelos arcillosos, habiéndose logrado 10 pastoreos rotativos p/ha por año, el doble que en suelos arcillosos.

El directivo Carlos González de Urquiza, gerente general de Semillas Magna (Argentina) destacó esta pastura, que ya se desarrolla en muchos países de Latinaomérica con mucho éxito. «Es excelente, además, para la producción de carne en las áreas marginales del sub trópico argentino. La calidad del forraje que produce se puede destinar tanto para pastoreo directo como para la producción de reservas de forraje (tipo ensilaje), rollos y picado. El desarrollo del mundo tropical y sub tropical viene de la mano de los híbridos de las forrajeras, y los híbridos de las forrajeras vienen de la mano de las Brachiarias», remarcó el ejecutivo.

La calidad es una de las principales características de Mulato II. «Nuestras semillas son importadas desde Brasil y su calidad está certificada según las normas de calidad de la compañía Dow AgroSciencies», señaló Carlos González de Urquiza.

«El Mulato II pertenece al programa de Híbridos de Forrajeras tropicales Convert Mulato II», agregó.

Dow AgroSciences, a través de su división Semillas, ha confiado en Semillas Magna para la comercialización de su programa de híbridos, una decisión estratégica que habla de la confianza y respaldo que despierta en los productores el equipo de técnicos e ingenieros agrónomos de Semillas Magna, informó.

«Es recomendado para suelos ácidos, de fertilidad media y baja, y períodos de sequía prolongados; Mulato II resiste altas temperaturas y elevada humedad relativa. Es un híbrido apomíctico, lo que significa que es genéticamente estable, no segregando de una generación a otra», insistieron desde la firma.

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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