Noticias Internacionales

Costa Rica se Encuentra Libre de la Encefalopatía Espongiforme Bovina, “Vaca Loca”

Publicado

en

(3.382 lecturas vistas)

COMPARTIR

Frente al caso de un paciente fallecido con diagnóstico presuntivo de Enfermedad de Creutzfeldt Jakob en Costa Rica, el gobierno del país centroamericanos emitió un comunicado. Desde el año 2000, se han tomado más de 900 muestras para vigilancia de esta enfermedad, con resultados negativos.

Ante publicaciones en los medios de comunicación por la muerte de un paciente masculino diagnosticado por la “Enfermedad de las Vacas Locas”, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Agricultura y Ganadería costarricense aclaran que:

Desde hace 11 años el Servicio Nacional de Salud Animal, SENASA, del Ministerio de Agricultura y Ganadería, cuenta con un Programa Nacional de Vigilancia para la Prevención y Detección de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles (EET), Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) “vaca Loca”, que nos permite decir que nuestro país se encuentra libre de esta enfermedad.

Del mismo modo, ejerciendo su papel rector, el Ministerio de Salud, a través de la Dirección de Vigilancia de la Salud, constantemente está identificando, analizando y dando seguimiento al estado, determinantes y tendencias de la salud pública, con el fin de contribuir a seleccionar, en forma oportuna, las medidas más apropiadas para proteger y mejorar la salud de la población.

Según el Viceministro de Salud, Dr. Adolfo Ortiz Barahona, “el paciente presentaba un cuadro clínico complicado, supuestamente atribuido a una enfermedad producida por priones, denominada Enfermedad de Creutzfeldt Jakob. Aun estamos a la espera de los resultados por parte del centro hospitalario. Sin embargo, no se relaciona con la enfermedad mejor conocida como las “Vacas Locas”.

La Dra. Ligia Quirós, Directora General del Servicio, indicó: “SENASA realiza la inspección ante-morten y post- morten de todos los bovinos que se sacrifican en el país, certificando que la carne que se comercializa es apta para consumo humano y sin riesgo de transmisión de esta enfermedad”

El Programa Nacional de EEB del SENASA establece las medidas de control de los factores de riesgo de presentación de estas patologías, como son: controles en la importación de animales vivos y las harinas de carne y hueso para la alimentación animal. Estos factores de riesgo se encuentran regulados mediante Decretos Ejecutivos Nº 29285-MAG-S y 29282-MAG, desde el año 2001.

Este programa cuenta con un especialista en el diagnóstico de esta enfermedad, reconocido internacionalmente y con el aval del laboratorio de referencia de la Organización Mundial de Sanidad Mundial (OIE). Además, el personal médico veterinario de campo, está capacitado en el diagnóstico clínico, toma y envío de muestras al Laboratorio de Patología con énfasis en EEB.

Desde el año 2000, se han tomado más de 900 muestras para vigilancia de esta enfermedad y todos sus resultados han sido negativos, lo que nos permite concluir que el país está libre de esta enfermedad.

¿Qué es la enfermedad de Creutzfeldt Jakob? 

Esta enfermedad es una patología neurológica hereditaria producida por la mutación y depósito anormal de la proteína cerebral denominada “prión”, la cual se encuentra, en forma normal, en las neuronas y en las células sanguíneas y tiene funciones importantes en el mecanismo de la memoria.

El cuadro clínico típico se manifiesta en pacientes mayores de 50 años, que inician con transtornos cognitivos, mioclonias (movimientos involuntarios), transtornos del movimiento, destrucción neuronal.

Es una enfermedad degenerativa y mortal.

Fuente: Agencias

 

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia