Noticias Internacionales

Investigadora Investiga Lombrices que Degradan Desechos Orgánicos en Mataderos

Publicado

en

(5.062 lecturas vistas)

COMPARTIR

Con el objetivo de evitar que el excremento de ganado bovino y porcino generado en los rastros municipales (mataderos) ocasione problemas de contaminación por la falta de tratamiento adecuado, la investigadora del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), Unidad Michoacán, del Instituto Politécnico Nacional de México (IPN), Rebeca Flores Magallón, realizó una investigación en la cual utiliza lombrices para biodegradar estos desechos orgánicos.

Por medio de un comunicado, se da a conocer que generalmente este tipo de desechos son depositados en los rellenos sanitarios, y tienen una grave repercusión en la salud pública, porque generan grandes cantidades de moscas e insectos portadores de enfermedades, señaló Flores Magallón.

La investigadora politécnica aseguró que una alternativa para el manejo y disposición de los desechos sólidos generados por el ganad es la biodegradación, la cual consiste en un proceso biológico en el que participan microorganismos que normalmente se encuentran en la naturaleza y que son capaces de transformar la materia.

Como parte de su proyecto de investigación la especialista en alimentos empleó lombrices en el reciclado de desechos de rastros de los municipios de Jikilpan, Sahuayo, Venustiano Carranza y Periban, ubicados al noroeste de Michoacán, en donde se obtuvieron excelentes resultados.

Este proceso, denominado lombricultura, consiste en depositar un kilo de lombrices en los desechos colocados en camas de 30 metros de largo por uno de ancho.

«El organismo de la lombriz segrega iones de calcio que eliminan los microorganismos patógenos, además estos gusanos anélidos cuentan con un efecto bactericida que hace que los microorganismos se inhiban en su totalidad», explicó la investigadora politécnica.

Flores Magallón indicó que la lombriz se alimenta de los desechos y los defeca ya purificados, convirtiéndolos en abono orgánico, que se emplea en los citados municipios para cultivar fresa, pepino y calabacita.

«A los cultivos obtenidos se les realizaron pruebas de análisis microbiológicos en los que se demostró que no hay presencia de los microorganismos patógenos E.coli y Salmonella sp, contenidos en los desechos orgánicos de los bovinos y porcinos», explicó la especialista.

La científica politécnica destacó que la implementación de buenas prácticas agrícolas y de manejo de residuos permitió tener un mejor control sanitario en la producción de los cultivos, «con lo cual se concluye que se pueden obtener productos agrícolas inocuos -libres de microorganismos- mediante la lombricultura».

Por la importancia de la investigación y los excelentes resultados obtenidos, este trabajo de investigación obtuvo el tercer lugar en el Concurso Nacional de Reciclaje de Residuos 2010, organizado por la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

 

Fuente: Radio Fórmula

Leer más
2 comentarios

1 comentario

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia