Noticias Internacionales

Usos y Beneficios del Programa de Trazabilidad de la Ganadería Chilena

Publicado

en

(4.811 lecturas vistas)

COMPARTIR

El Servicio Agrícola Ganadero de Chile (SAG) posee un estructurado Programa de Trazabilidad, que sirve como una herramienta para ayudar a prevenir y evitar los casos de abigeato en el país del sur, aunque su principal objetivo pasa por resguardar la inocuidad de los productos provenientes de animales.

Actualmente el SAG, a través de su Programa Oficial de Trazabilidad Animal exige que todos los predios ganaderos identifiquen sus animales con un Dispositivo de Identificación Individual Oficial (DIIO) y que todos los movimientos que se realicen cuenten con un Formulario de Movimiento Animal. De esta forma, las ferias de ganado y mataderos no pueden recibir, rematar ni faenar animales que no cuenten con esta documentación oficial, la que además debe estar acompañada de una guía de despacho o factura del predio que provenga.

Para esto, el SAG cuenta con un equipo estable de inspectores en mataderos y con programas de fiscalización para visitar periódicamente los diferentes establecimientos ganaderos. Así también tiene la potestad para multar a quienes no respeten estas regulaciones, dado que arriesgan multas que pueden fluctuar entre 1 a 50 UTM e incluso pena de presidio.

Además, es importante considerar que en Chile está vigente la Ley contra el delito de abigeato. Esta legislación permite que las herramientas de control y tránsito de ganado que posee el SAG, junto a la labor que realiza Carabineros de Chile, en prevención y control de este tipo de robos, disminuyan las cifras de abigeato en el país.

Por esta razón, el Ministerio de Agricultura, a través del SAG e Indap hacen un llamado a la ciudadanía a denunciar los robos de animales en Carabineros, debido a que este es el primer paso para fiscalizar de forma mucho más eficiente. De forma adicional, el SAG siempre pide a la ciudadanía no consumir carne que provenga de recintos no registrados o clandestinos, debido a que estos productos pueden estar en mal estado o contaminados por mala manipulación.

Nota:

  • Dale click en la imagen para agrandarla (infografía)

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia