Noticias Internacionales

Realizan Programa para Erradicar Tuberculosis Bovina en Chile

Publicado

en

(2.223 lecturas vistas)

COMPARTIR

Iniciativa de Universidad Austral de Chile y el Servicio Agrícola Ganadero de Chile (SAG) han capacitado a 750 profesionales en el país del sur.

En 1981 se declaró libre a Chile de fiebre aftosa, tras una serie de medidas sanitarias. Con el fin de repetir esa experiencia, la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Austral (UACh) está ejecutando un Proyecto Nacional de Capacitación, en alianza con el Servicio Agrícola Ganadero (SAG), para instruir en el control y eliminación de la tuberculosis bovina. La iniciativa está dirigida a veterinarios, técnicos agrícolas y transportistas, entre otros.

Esta enfermedad bacteriana se contagia a animales por vía aérea y por consumo de leche de una vaca infectada. También, corren riesgo los humanos, por contacto directo con animales infectados y por consumo de leche cruda y derivados no pasteurizados. Los síntomas son tos, fiebre y pérdida de peso.

Apoyando el programa oficial para erradicar esta enfermedad, desde el 2010, expertos de la U. Austral han recorrido desde Valparaíso hasta Magallanes, capacitando a más de 750 profesionales.

En el marco de las capacitaciones que se están realizando en Santiago, desde el jueves hasta hoy, Rafael Tamayo, académico de la UACh y director del proyecto, explicó que la necesidad de este programa radica en que puede trasmitirse a los humanos, “particularmente, en áreas en que se elaboran quesos artesanales donde la leche no es pasteurizada”. Agrega que la ausencia de un control exhaustivo en los animales infectados provoca pérdidas en el sector lechero, restringiendo la exportación de productos.

Este proyecto, que busca capacitar y actualizar contenidos de esta temática, incluye identificar y evaluar las medidas correctas de manejo que deben ser aplicadas. Desde La Araucanía a Magallanes se concentra casi el 70% de la masa bovina y la frecuencia de la enfermedad es baja. Sin embargo, desde Arica hasta Biobío, donde está el 30% de esta población, hay mayor presencia de la infección a raíz de que están en espacios reducidos, lo que facilita el contagio.

Entre Valparaíso y la RM, cerca de un 50% de los animales estarían contagiados. Carlos Mollen-hauer, director del SAG de Los Ríos, destacó que “este es uno de los pocos países a nivel mundial que está erradicando, al mismo tiempo, dos enfermedades que pueden ser transmitidas por animales a humanos: brucelosis y tuberculosis”. Al término del programa, a fines de marzo de 2014, se elaborará material de apoyo.

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia