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Producción Caprina en el Perú del Siglo XXI – Parte II

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III. GENETICA

A. CONCEPTOS BASICOS

La genética es la ciencia que estudia los fenómenos hereditarios, es decir, la forma en que las características de un ser vivo se transmiten a sus descendientes. Este conocimiento sirve en la ganadería, para escoger a los chivos y cabras que darán las mejores crías por su tamaño, peso, conformación, etc. O para escoger el semen para aplicar la Inseminación Artificial y así aprovechar a los mejores machos disponibles en el mercado.

La aplicación principal de la genética en la zootecnia es el mejoramiento del potencial de los animales, incrementando las características más favorables y eliminando defectos. El mejoramiento se obtiene mediante dos sistemas: Selección y Cruzamiento.

1. Selección.- Consiste en escoger sistemáticamente, los mejores animales de un rebaño para usarlos en la reproducción, al tiempo que se eliminan los restantes. Ello supone el mantenimiento de la raza original, aunque lo esencial es que las características deseables sean cada vez mejores y estén presentes en un número mayor de animales, a la vez que las inconvenientes vayan desapareciendo.
2. Cruzamiento.- Es la utilización de una raza distinta a la que se tiene, bajo la seguridad de que esa nueva raza es mejor que la original o que puede aportar al mejoramiento de determinadas características en menor tiempo que si se hace solo por selección. Aunque no siempre sea la idea buscar la sustitución de una raza por otra, el cruzamiento puede permitir llegar en cuatro o cinco generaciones, a un «puro por cruce» o estabilizar el rebaño en un grado intermedio entre dos razas.
3. Otros sistemas.- En las décadas recientes se ha desarrollado el trasplante de embriones, que permite su implante en el útero de una hembra nodriza debidamente preparada, que hace la gestación y pare a una cría que no es genéticamente suya.

Equivale a una importación de animales, con la ventaja de que el tamaño y peso son mínimos. Lo que más cuesta en este caso es la tecnología (equipos, expertos especializados). Más que «mejora» en este caso hay una sustitución de una agrupación genética por otra.

B. SITUACIÓN ACTUAL

Son pocos los criadores de caprinos que aplican con propiedad las reglas de la genética, obteniendo resultados realmente valiosos. En principio, muchos creen que basta cruzar las cabras criollas con un buen chivo Anglonubia, para mejorar la raza, y obtener mayor producción de leche, mayor tamaño, aumentar la fertilidad, etc. Eso solo es cierto, cuando a esa medida, precede la mejora previa de la alimentación y el manejo.

Otra idea difundida, es que la cabra criolla es un animal de baja producción y que necesariamente se debe cruzar para mejorar la producción. Son las malas condiciones de manejo, sanidad y alimentación, las que ocasionan la baja producción de tas cabras criollas. Si se sometiera a las cabras de razas lecheras a las mismas condiciones, no sólo se reduciría la producción, sino que aumentaría la mortalidad y aparecerían muchos otros problemas.

Hay cabras criollas en la costa peruana, que tienen excelente conformación, tamaño y capacidad de producción. Las hay también de características indeseable, que podrían eliminarse mediante una buena selección. Igual ocurre con las de razas puras: hay animales excelentes, regulares y malos.

En Piura y Lambayeque, así como en los valles costeros de Ancash, Lima e Ica, hay una fuerte influencia de la raza Anglonubia. Estas cabras han tenido una buena adaptación, aunque hay ganaderos que creen erradamente, que basta que una cabra sea «orejona» para que sea buena. En la costa central se está difundiendo la Murciana gracias a las importaciones de semen congelado hechas por PROCABRA.

Hubo un caso muy interesante en la Irrigación San Lorenzo (Piura). Con apoyo de la Cooperación Suiza, se introdujo un lote de Toggenburg —raza lechera de Origen alpino- para cruzarla con las cabras criollas. Los ganaderos que además del cruce, mejoraron la alimentación, la sanidad y el manejo, resultaron muy satisfechos; mientras que otros estaban descontentos, porque siguieron alimentando a las cabras con rastrojos y malezas. Quedó demostrado una vez más, que el Cruzamiento puede ser inconveniente cuando el ganadero debe estar preparado para utilizarlo solo cuando tengan la certeza de mejorar todo el sistema de crianza.

C. RECOMENDACIONES

1. En términos generales, se debe preferir la Selección como método de mejora genético de los rebaños de cabras. El resultado, aunque sea más lento, brindará mayores satisfacciones. A menos que se haya cambiado el sistema, en cuyo caso la Inseminación Artificial tendrá un rol mayor, para acelerar el Cruzamiento.
2. Para una buena Selección, observe detenidamente las características indeseables o defectos más frecuentes en el rebaño, y elimine a las crías que los presenten. Escoja para sementales a aquellos machos cuyos padres muestren las cualidades más favorables. Considere el uso de la Inseminación Artificial si hay en su lugar ese servicio para los caprinos.
3. Trate de mejorar una o pocas características a un tiempo. Es difícil mejorar simultáneamente, varios problemas genéticos; por ejemplo, puede empezar con la forma, calidad y tamaño de la ubre. Logrado un avance significativo, puede pasar a trabajar sobre la solidez y correcto aplomo en las patas; luego eliminar defectos de conformación como el prognatismo (el maxilar inferior más grande que el superior); o también la sensibilidad a los abscesos.
4. Un factor a tratar con prioridad, es la frecuencia de nacimientos de animales hermafroditas o defectuosos en su conformación sexual; en este caso, debe eliminarse al semental que dé crías con ese problema.
5. Se requiere establecer un sistema de monta que permita saber a qué chivo pertenece cada cría. Muchos rebaños tienen 6 u 8 chivos permanentemente mezclados con las cabras; la monta natural y espontánea impide conocer la calidad chivo y su capacidad para mejorar genéticamente al rebaño.
6. El Cruzamiento, requiere una cuidadosa revisión de la raza a utilizar. Actualmente se puede conseguir con facilidad reproductores Anglonubia y, con ciertas restricciones, Saanen y Murcianos. Pero se puede comprar semen de esas y otras razas. Cuando sea posible estabular y suministrar alimentos de alta calidad, se cuente con personal capacitado, etc., se puede la raza Murciana, Saanen o Toggenburg. Para sistemas mixtos en zonas áridas pero con buen manejo, la Anglonubia es mejor.

Hay que insistir que, en cualquier caso, no conviene introducir ninguna nueva raza sin haber asegurado el mejoramiento de todas las condiciones de la crianza.

AUTOR: Enrique Nolte

CONSEJO EDITOR:  PROCABRA

EDICIÓN: Peruvian Arts & Crafts, de Jaime Zapata Espinoza

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Derechos de autor reconocidos, pero se autoriza la reproducción de este documento con fines de enseñanza y asistencia técnica a pequeños productores. se agradecerá mencionar la fuente y enviar a PROCABRA una copia de la publicación.

                                                       

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Optimizando el uso del semen sexado

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El semen bovino se debe descongelar a 35°C durante 45 segundos. Si esta temperatura no es exacta, una descongelación inadecuada puede afectar la calidad y viabilidad del semen.


Por: JODEE SATTLER (Estados Unidos)

Durante la segunda mitad del siglo XX (aproximadamente de 1955 a 2005), el rendimiento reproductivo del ganado lechero disminuyó considerablemente. Una variedad de factores –desde una mayor producción de leche, hasta una mayor endogamia y una nutrición inferior a la óptima– pueden haber contribuido a este retroceso.

Fisiólogos reproductivos, genetistas y otros expertos colaboradores de la industria láctea, algunos de ellos fueron convocados por el Consejo de Reproducción del Ganado Lechero de los Estados Unidos (DCRC, por sus siglas en inglés) para revertir esta tendencia negativa de la reproducción.

Durante la Reunión Anual del DCRC de 2022, el Dr. Paul Fricke, profesor de reproducción de ganado lechero de la Universidad de Wisconsin y especialista en Extensión, describió la “reversión”, es decir este gran cambio que comenzó en 2002, como una «revolución en la reproducción».

«El espectacular aumento de la reproducción se ha producido durante la última década (más o menos)», decía Fricke.

Si bien la mejora de la genética, la nutrición y los protocolos de manejo ayudaron a mejorar la reproducción del ganado lechero, la adopción de programas de fertilidad, como la inseminación artificial programada (IAT) y la resincronización de la ovulación (resincronización) después de un diagnóstico de falta de preñez, jugó un papel importante en el aumento del rendimiento reproductivo. Además, combinar los programas de fertilidad con nuevas tecnologías para la detección del estro, basadas en sistemas de seguimiento de la actividad, ayudó eficazmente a lograr mejores tasas de preñez.

Estrategias que conducen al progreso reproductivo

Durante esta revolución, el rendimiento y la economía del semen sexado mejoraron. Sin embargo, el rendimiento del semen sexado todavía está por detrás del rendimiento del semen convencional. El uso de semen sexado aumenta el progreso genético en los rebaños lecheros a través de una mayor intensidad de selección de madres (Khalajzadeh et al., 2012).

Otras estrategias incluyen pruebas genómicas o de pedigrí para identificar novillas y vacas genéticamente superiores, el uso de semen sexado para inseminar novillas lecheras genéticamente superiores y vacas lactantes equilibradas para las necesidades de reemplazo (Weigel et al., 2012) y el uso de semen de bovino de carne para inseminar novillas con méritos genéticos bajos y vacas para producir terneros cruzados con mayor valor en el mercado de la carne (Ettema et al., 2017).

«Esto ha llevado a una tendencia en rápida evolución a utilizar semen Holstein sexado, semen Holstein convencional y semen de bovino de carne convencional para inseminar hembras Holstein en los Estados Unidos», decía Fricke.

Mejorar la fertilidad con semen sexado

Dado el importante papel del semen sexado para ayudar a los productores lecheros a “dimensionar correctamente” sus hatos y capitalizar la mejor genética del rebaño, Fricke centró su presentación en estrategias de manejo para mejorar la fertilidad del semen sexado en novillas no lactantes y vacas lecheras lactantes.

Fricke explicó que las novillas no responden favorablemente a los protocolos de sincronización basados ​​únicamente en GnRH y PGF2α, como Ovsynch. La “clave” es incluir un inserto de progesterona intravaginal controlado (CIDR) durante el protocolo. Esta práctica evita que las novillas muestren estro hasta que se retira el inserto CIDR, lo que aumenta la sincronía con el protocolo.

La DCRC recomienda el protocolo CIDR-Synch de 5 días (https://www.dcrcouncil.org/protocols) para novillas lecheras. Fricke observó que del 27% al 33% de las novillas presentan estro >24 horas antes de la IAT programada con el protocolo CIDR-Synch de 5 días. «Esto hace que la detección del estro durante el protocolo CIDR-Synch de 5 días sea un requisito para lograr tasas de concepción aceptables», comentó.

Lauber et al. (2021) condujeron una prueba de campo para comparar programas de manejo reproductivo para el envío de novillas Holstein a su primera inseminación con semen sexado. Los investigadores evaluaron:

  • CIDR5 (sincronización CIDR de 5 días)
  • CIDR6 (sincronización CIDR de 6 días)
  • EDAI (la PGF2α en el día 0 fue seguida por una detección de estro una vez al día [detección visual de la eliminación de tiza de la cola y otros signos] e IA)

El equipo de investigación concluyó que, aunque retrasar el retiro del dispositivo CIDR 24 horas en un protocolo CIDR-Synch de cinco días suprimió la expresión temprana del estro antes de la IAT, retrasar la eliminación del CIDR 24 horas tendía a disminuir la preñez por inseminación artificial (P/IA) en novillas inseminadas con semen sexado.

Además, el sometimiento de las novillas a un protocolo CIDR-Synch de cinco días para la primera IA tendió a aumentar el P/IA y a disminuir el costo por preñez en comparación con las novillas EDAI. Fricke explicó que la disminución del costo por embarazo se debió a la disminución de los días de alimentación. Además, esta disminución del costo cubrió con creces el costo del protocolo CIDR-Synch de 5 días y resultó en una disminución general de $17 en el costo por preñez, en comparación con las novillas inseminadas al estro, después del tratamiento con prostaglandinas.

Momento de la IA: semen sexado versus semen convencional

¿El momento óptimo de IA es diferente para el semen sexado en comparación con el semen convencional? Parece que la respuesta es «sí».

Bombardelli et al. (2016) evaluaron el uso de semen sexado en vacas lactantes con un sistema de monitoreo de actividad en vacas Jersey a IAT en función del aumento de actividad. En general, la P/IA usando semen sexado fue mayor para las vacas Jersey inseminadas entre 23 y 41 horas después del inicio de la actividad, lo cual es más tarde que el momento óptimo para el semen convencional de cuatro a 12 horas (sistema radiotelemétrico) después del inicio de la actividad de pie. (Dransfield et al., 1998) u ocho a 16 horas (sistema de monitoreo de actividad) después del inicio de la actividad (Stevenson et al., 2014).

«La inseminación posterior de vacas de alta producción utilizando semen sexado puede ser óptima para las vacas inseminadas en celo», dijo Fricke. Esto se debe a que la ovulación ocurre más tarde en relación con el inicio del estro en vacas de alta producción a medida que aumenta la producción de leche cerca del momento del estro.

Programa de fertilidad: sincronización óptima de la IA con semen sexado

¿Cuál es el momento óptimo de la IA utilizando semen sexado cuando el intervalo entre el momento de la IA y la ovulación se controla mediante un programa de fertilidad en el primer servicio? Para abordar esta cuestión, Lauber et al. (2020) sometieron a vacas primíparas a un protocolo Doble-Ovsynch para el primer servicio que incluía un segundo tratamiento con PGF2α 24 horas después del primero en la parte del protocolo de reproducción-Ovsynch como lo describen Brusveen et al. (2009).

El último tratamiento con GnRH (G2) varió entre tratamientos y IAT. Para variar el intervalo entre G2 y TAI, las vacas fueron asignadas al azar a dos tratamientos para recibir G2 16 (G2-16) o 24 (G2-24) horas antes de TAI, que se fijó en 48 horas después del segundo tratamiento con PGF2α del programa de reproducción. -Porción Ovsynch del protocolo Double-Ovsynch.

El equipo de investigación encontró que las vacas G2-24 tenían menos P/AI que las vacas G2-16 a los 34 ± 3 días (44% vs. 50%) y 80 ± 17 días (41% vs. 48%) después de la IAT. La pérdida de preñeces y la proporción de sexos fetales no difirieron entre los tratamientos. La inducción de la ovulación más temprana en relación con el IAT después de un protocolo Doble-Ovsynch disminuyó la P/AI en vacas Holstein primíparas, mientras que la pérdida de preñez y la proporción de fetos femeninos no difirieron entre los tratamientos.

Estrategia de inseminación de primer servicio

En un estudio de campo, Lauber et al. (2022) incluyeron 742 vacas Jersey en lactancia, que fueron asignadas al azar según el número de etiqueta auricular y dentro del paridad para su presentación, ya sea al primer servicio después de un protocolo Double-Ovsynch (DO) o a un protocolo para la sincronización del estro con detección del estro dos veces al día (EDAI) utilizando semen Jersey sexado.

¿Los resultados? La media de días desde PGF2α (día 24) hasta IA fue mayor para las vacas EDAI que para las DO, mientras que la proporción de vacas inseminadas fue mayor para las vacas DO que para las EDAI (100% vs. 75%). “Así, el 75% de las vacas en el tratamiento EDAI fueron detectadas en estro e inseminadas, mientras que el 25% de las vacas no fueron detectadas en estro y fueron sometidas a IAT después de un protocolo Ovsynch para el primer servicio”, informó Fricke.

En pocas palabras: este estudio encontró que las vacas Jersey lactantes sometidas a un protocolo DO para IAT en el primer servicio tenían más P/AI para semen sexado y de carne que las vacas inseminadas después de la sincronización del estro.

 

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