Noticias Internacionales

La Importancia del Trébol Blanco en los Sistemas Silvopastoriles de la Patagonia Argentina

Publicado

en

(2.196 lecturas vistas)

COMPARTIR

El aporte de nitrógeno al suelo por parte de algunas especies de leguminosas representa una alternativa promisoria para el desarrollo de técnicas de manejo sustentable de la actividad agropecuaria. 

En la provincia argentina de Santa Cruz la principal actividad agropecuaria es la ganadería ovina pero, desde mediados de la década del ‘60, las existencias fueron disminuyendo por distintos factores y luego de la salida de la convertibilidad, en 2002, los productores aumentaron el número de cabezas de ganado, en muchos casos sin tener en cuenta la receptividad de los campos. “El aprovechamiento de pastizales naturales ha sido desmedido y originó problemas de desertificación en el centro de la provincia”, explicó el ingeniero agrónomo Pablo Mayo.

En los últimos años se desarrollaron distintos proyectos de investigación sobre los bosques nativos y los sistemas productivos del sector andino patagónico, con importantes aportes sobre la capacidad productiva, el manejo sustentable y la participación en la dinámica de los nutrientes del componente arbóreo de la región.Estos trabajos profundizaron los conocimientos sobre la capacidad de uso de los pastizales y la productividad de trébol blanco, entre otros temas de interés. Sin embargo, nada se sabe sobre la cantidad de nitrógeno que el trébol blanco aporta por fijación biológica al sistema, ni cómo la disminución de la disponibilidad de luz que genera el estrato arbóreo y los balances hídricos negativos registrados en la época de crecimiento afectan al aporte biológico de nitrógeno.

Es por esto que el ingeniero agrónomo Juan Pablo Mayo lleva adelante una investigación que apunta a cuantificar el nitrógeno fijado en campo ante el régimen fluctuante de luz y humedad para así, poder estimar el comportamiento de esta especie de leguminosa en diferentes ambientes de la Patagonia y, especialmente, en los sistemas silvopastoriles situados en bosques nativos, donde puede encontrarse una significativa variación de estos factores. La información que se genere a partir de este trabajo permitirá desarrollar técnicas de manejo sustentable y conocer la cantidad de fertilizante nitrogenado que un productor puede ahorrar a partir de su fijación biológica y la que debe agregar para hacer sostenibles los sistemas sin contaminar el ambiente.

El investigador consideró que “hay algunos sitios, como la zona de Río Turbio y el sudoeste de Santa Cruz, en los que se puede aumentar la producción de pastos sembrando e incorporando especies” y que el tema de la investigación “es necesario para la producción agropecuaria de la zona, ya que se podrá saber cuáles son las especies que más se adaptan a la región, cuál es la mejor mecánica de siembra y de qué manera podemos hacer un buen uso para mejorar la producción de forrajes”.

Para realizar los estudios, se instalaron ensayos en la zona de chacras y en algunas estancias de los alrededores de Río Turbio. “Ecológicamente se conoce como la zona de ecotono, en la estepa magallánica húmeda, y en parte del complejo andino, que son lugares en los que hay ganado ovino y vacuno”, detalló Mayo.

“El nitrógeno es el principal nutriente para las plantas, pero la mayoría de los suelos presenta en nuestra zona una cantidad que no es suficiente para un adecuado desarrollo y una buena producción de pastos. En nuestra región también tenemos naturalizado, en la zona de bosques principalmente, al trébol blanco, la especie tiene la particularidad de realizar una simbiosis con algunas bacterias y a través de ellas producen una fijación de nitrógeno atmosférico en el suelo”.

Aunque estos datos son ya conocidos por la comunidad científica de ellos se desprende que “si se logra incorporar nitrógeno al suelo, seguramente vamos a tener una tierra más fértil y un mayor nivel de producción de pasturas”. De ahí la necesidad de “saber cómo varía el nivel de fijación de nitrógeno del trébol ante una condición de sombra como la que se da en la zona de bosque. En teoría, el trébol que está sombreado va a fijar menos nitrógeno. Pero además estamos tratando de analizar de qué manera influye la interacción entre lo que es la escasa proporción de luz y la disponibilidad de agua. Es posible que con ambos factores no fije nada, o que haya alguna compensación”, precisó el investigador.

“Lo que se busca con este estudio -prosiguió Mayo- es generar un conocimiento innovador en cuanto al comportamiento de la fijación del nitrógeno ante distintas condiciones de sombra y humedad del suelo. Esa información que se genere puede ser utilizada para ajustar algunas técnicas de manejo de estos sistemas productivos”.

Mayo comentó que la temporada de crecimiento de las pasturas se inició en octubre de 2010 y concluyó en marzo de este año, fue en ese período que se instalaron clausuras y se tomaron distintas muestras, que actualmente se procesan para enviarlas a analizar a un laboratorio de Brasil. “Tenemos que hacer análisis muy específicos para los cuales no hay equipos en el país. El proceso de laboratorio permite conocer la cantidad de nitrógeno que tiene el pasto para estimar cuánto se fija en determinada circunstancia. Después tenemos que estudiar la interacción de los otros factores, sombra y disponibilidad hídrica, para ver cómo influyen”, detalló el investigador.

Andino- Patagónico 

Los sistemas silvopastoriles de cría de ganado ovino y bovino de la Patagonia se desarrollan mayoritariamente aprovechando los bosques nativos comprendidos en la eco-región del Bosque Andino Patagónico, que se extiende como una estrecha franja recostada sobre el macizo cordillerano desde el norte de Neuquén hasta Tierra del Fuego.

En Santa Cruz, las principales masas forestales se encuentran en Río Turbio, el norte del lago San Martín, la zona del Tucu-Tucu, Lago del Desierto y el Parque Nacional Los Glaciares, con más de 330.000 hectáreas relevadas. Por eso, una forma de aumentar la receptividad de los campos es incorporando técnicas de fertilización de vegas o mallines, siembra de pasturas o verdeos, para lograr de esta forma una mejora en la dieta animal mediante pastoreo directo o la confección de reservas forrajeras.

Fuente: Agencias

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Un trébol reduce los gases de las vacas y la producción de metano

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

3er Congreso Nacional de Producción de Burros

Publicado

en

COMPARTIR

El Tercer Congreso Nacional de Producción de Burros se realizará los días 23 y 24 de octubre de 2026 en la Finca Láctea El Pichanal, ubicada en Santa María, Catamarca, Argentina. El evento busca impulsar la profesionalización de la ganadería asina, el manejo sostenible y la producción de leche y carne de burro.

Detalles del Evento

  • Fecha: 23 y 24 de octubre de 2026.
  • Lugar: Finca Láctea “El Pichanal”, Santa María, Catamarca, Argentina.
  • Organizador: Finca y Estancia El Pichanal.
  • Apoyo técnico: Universidad Nacional de Catamarca.

Objetivos y Actividades

  • Promover el intercambio de conocimientos científicos y técnicos sobre la ganadería asina.
  • Exponer avances en la producción de leche de burra (pasteurizada y congelada) y derivados cosméticos.
  • Analizar el potencial de la carne asnal y el valor nutricional de los productos.
  • Introducir novedades genéticas como el burro Pêga de Brasil.
  • Dividir las jornadas en un día de campo y otro de conferencias magistrales.

Leer más

Noticias Internacionales

Argentina aplicará un nuevo método de diagnostico de la Brucelosis Bovina

Publicado

en

COMPARTIR

 

SENASA incorpora la prueba de inmunocromatografía de flujo lateral en leche como método oficial complementario para el monitoreo de la enfermedad.

Con el objetivo de robustecer las estrategias del Plan Nacional de Control y Erradicación de la Brucelosis Bovina, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) actualizó la Resolución N° 438/2006 e incorporó en su sistema diagnóstico la prueba de inmunocromatografía de flujo lateral en leche como método complementario para la vigilancia epidemiológica de la enfermedad.

Con la Resolución N.° 656/2026, oficializada a través del Boletín Oficial, el organismo sanitario incluye una nueva técnica para la detección de anticuerpos de manera rápida, con alta especificidad y sensibilidad, a los fines de agilizar los tiempos de respuesta de los laboratorios habilitados.

La prueba diagnóstica, basada en un kit rápido autorizado por la Dirección General de Laboratorios y Control Técnico (DGLyCT), permite fortalecer la detección temprana en los establecimientos tamberos y ampliar la cantidad de diagnósticos disponibles para el análisis de brucelosis en leche.

Al igual que la prueba de Anillo en Leche (PAL/MRT) y el ELISA indirecto, la inclusión de este análisis resulta fundamental para los establecimientos que cuenten con estatus de libre de la enfermedad, ya que podrán escogerlo para recertificar su condición cada 90 días.

Por su parte, las técnicas rápidas en sangre (suero) se mantendrán para el uso exclusivo del personal oficial del SENASA, con excepción de aquellas circunstancias epidemiológicas que justifiquen su uso por parte de terceros, sujeto a autorización previa.

En cuanto a los análisis, la normativa establece que los mismos deberán realizarse en laboratorios habilitados que integren la Red Oficial del SENASA en línea con los procedimientos técnicos oficiales, mientras que los resultados deberán gestionarse e informarse de manera obligatoria en los sistemas informáticos oficiales que el Servicio Nacional disponga.

Con esta actualización normativa, el SENASA reafirma su compromiso con el estatus sanitario nacional, facilita herramientas para la vigilancia, el control y la erradicación de la brucelosis bovina, reduce los tiempos de diagnóstico y brinda mayor transparencia en el proceso de carga de datos oficiales.

Leer más

Tendencia