Noticias Internacionales

Edición Genética, Precisión Aplicada a la Producción

Publicado

en

(2.510 lecturas vistas)

COMPARTIR

edicion_de_genes_produccion-_de-_bovinos_1jpg

La aplicación de la tijera genética permitió editar el genoma de un bovino y eliminar la enfermedad conocida como “vaca loca”. Este avance, de bajo costo y fácil difusión en laboratorios, permitirá producir nuevos medicamentos.

La edición genética es una técnica nueva que se presenta como una de las de mayor potencial, tanto en el ámbito agropecuario como de salud humana, debido a que permite editar un genoma como si fuera un archivo de texto. Con la aplicación de esta nueva herramienta, un equipo de investigadores argentinos logró eliminar el gen de la enfermedad neurológica degenerativa, conocida como “vaca loca”, en embriones bovinos.

Daniel Salamone, director del Laboratorio de Biotecnología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba) de Argentina, destacó la importancia de la consolidación de los laboratorios argentinos en la aplicación de esta técnica. “Pudimos editar el genoma, cortar el gen con la enfermedad y eliminarla”.

Esta herramienta permite la modificación dirigida de secuencias del genoma de un organismo; lo que significa que es posible modificar una secuencia de genes de manera específica para eliminar características indeseables o potenciar las favorables.

Así, gracias al trabajo integrado de científicos de la Fauba, el Instituto Nacional Tecnología Agropecuaria (INTA), la Universidad Maimónides y expertos de Alemania y los Estados Unidos, la aplicación de CRISPR-Cas9 –o tijera genética– les permitió hacer modificaciones en el genoma de la enfermedad conocida como “vaca loca” –Encefalopatía espongiforme bovina–. “Se introdujeron cambios, similares a los que ocurren de forma natural, pero dirigidos a ciertos genes de interés”, señaló Salamone.

De acuerdo con Oscar Taboga, investigador del Instituto de Biotecnología del INTA Castelar, la edición génica “es similar a editar un texto literario”, y agregó: “Es como sacar un fragmento que queremos cambiar y reemplazarlo eventualmente por otro”.

La similitud con la edición de un texto apunta a que “en términos moleculares, en vez de letras, son bases del ADN –ácido desoxirribonucleico– que están codificados para una información particular”, explicó Taboga.

Lo atractivo de la tijera génica es que “permite eliminar diferentes elementos sin el agregado de nada nuevo”, dijo Salamone quien lo denominó como “evolución acelerada porque si bien estas mutaciones se dan en la naturaleza, en este caso no se agrega nada nuevo”.

Para el investigador de la Fauba, “eliminar el gen de la vaca loca tuvo el atractivo de poder cortarlo pero, además, insertar en el mismo lugar una secuencia nueva”. A futuro, con esta técnica “se podrá cortar y pegar para otorgar resistencia a otras enfermedades o incorporar una característica beneficiosa”, expresó.

????????????????????????????????????

Foto. Para Taboga: “Bastó con cambiar un aminoácido –el componente de la proteína que genera la enfermedad– para que ese animal tenga resistencia”.

Desde el INTA se aportó el equipamiento y los servicios técnicos especializados, la asistencia y el soporte molecular a la investigación. Según Taboga, en el caso particular de la vaca loca “bastó con cambiar un aminoácido –el componente de la proteína que genera la enfermedad– para que ese animal tenga resistencia”. Y adelantó que “estas modificaciones sutiles permitirán en un futuro reparar enfermedades genéticas así como otorgar resistencias”.

Para María Inés Gismondi, investigadora del INTA, la técnica de tijeras genéticas “podría contribuir a reparar los errores producidos por la enfermedad”, quien agregó: “El interés en aplicar esta metodología está en poder seleccionar la región del genoma en la que se va introducir esa resistencia que buscamos”.

Sin embargo, el uso de la tijera genética presenta posibilidades “más allá de la eliminación del gen de la vaca loca”, indicó Salamone para quien la aplicación de esta nueva técnica “permitirá eliminar productos que están presentes en la leche y que originan alergias en algunas personas”.

Además, Salamone indicó que mediante un proyecto que requiere financiamiento del Estado, buscarán generar modificaciones genéticas en cerdos para hacerlos compatibles como donantes en xenotrasplante, es decir, que puedan donar diferentes órganos para uso en biomedicina en humanos.

Evolución acelerada

Reconocido mundialmente como el avance científico del 2015, es una tecnología que “por costos y facilidad tiene enormes posibilidades en el país”, señaló Salamone tras lo cual agregó que “se pasó de una inversión de 30 a 40 mil dólares con la técnica anterior, a ésta que ronda los mil dólares”.

Para los investigadores del INTA y la FAUBA esta fue una primera prueba con la técnica de tijeras génicas. Presenta un futuro auspicioso para obtener un número limitado de animales los que, eventualmente, serían utilizados como biorreactores para producir medicamentos.

Actualmente, quienes también aplican esta estrategia molecular en el INTA son investigadores que hacen edición de genes de plantas. Y en investigación animal, desde hace años se trabaja en los institutos de Patobiología y de Virología en Castelar para mantener el estatus de país libre de vaca loca.

La investigación que permitió eliminar ese gen fue publicada en la edición de julio de la revista Theriogenology. Los estudios recibieron financiamiento de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación de Argentina.

VIDEO – Haga click sobre la imagen

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México logra su primera clonación en ovinos

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

La OMSA y la FAO instan a sus miembros a erradicar la Peste de los Pequeños Rumiantes

Publicado

en

COMPARTIR

La peste de los pequeños rumiantes (PPR), es una enfermedad devastadora que causa importantes pérdidas económicas y animales. Con tasas de morbilidad y mortalidad que pueden alcanzar el 100 % en poblaciones no expuestas previamente, esta enfermedad vírica altamente contagiosa representa una grave amenaza para ovejas, cabras y ciertas especies de rumiantes silvestres.

Más allá de su impacto en la sanidad animal, las pérdidas económicas asociadas a la PPR ascienden a unos 2.100 millones de dólares estadounidenses al año. Desde su identificación en 1942, la PPR se ha propagado a más de 70 países en África, Asia, Oriente Medio y Europa del Este, arraigándose en muchas regiones y representando una seria amenaza para los medios de vida y las economías frágiles. Esta enfermedad socava los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria y la nutrición, especialmente en zonas donde más de 330 millones de personas, principalmente pequeños agricultores y comunidades de subsistencia, dependen de los pequeños rumiantes.

Aún se requiere más trabajo para lograr la erradicación

La exitosa erradicación de la peste bovina en 2011, que demostró el poder de la colaboración y los esfuerzos concertados para proteger la sanidad animal y los medios de vida humanos, motivó a la comunidad veterinaria mundial a designar la PPR como la siguiente enfermedad prioritaria a erradicar, junto con la rabia transmitida por perros. En 2015, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lanzaron la Estrategia Global de Control y Erradicación de la PPR (PPR GCES, por sus siglas en inglés)  , con el ambicioso objetivo de erradicar la enfermedad para 2030.

Durante los 10 años transcurridos desde el lanzamiento de la estrategia PPR GCES, se han logrado avances significativos. Entre las iniciativas se incluyen la implementación del Proyecto Regional de Apoyo al Pastoralismo en el Sahel (PRAPS)  , varios proyectos financiados por la Unión Europea, proyectos de la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa de EE. UU. (DTRA), y el lanzamiento del Programa Panafricano para la Erradicación de la PPR y el Control de Otras Enfermedades Prioritarias de los Pequeños Rumiantes  . Sin embargo, aún queda mucho por hacer.

La propagación continua de la PPR hacia nuevas regiones y su arraigo en áreas endémicas, agravados por el acceso limitado a servicios veterinarios en comunidades marginadas, siguen siendo grandes desafíos para su eliminación. Superar estos obstáculos es esencial para lograr la erradicación de la PPR, proteger los medios de vida y reforzar la seguridad alimentaria de algunas de las poblaciones más vulnerables del mundo. Es imperativo mantener un esfuerzo global sostenido y coordinado para garantizar el éxito de la estrategia PPR GCES y fortalecer la resiliencia de las comunidades que dependen de los pequeños rumiantes.

Un compromiso con la colaboración global

Los pequeños rumiantes suelen ser el recurso más importante, y en algunos casos el único, del que dependen ciertas poblaciones vulnerables para sobrevivir. La erradicación de la PPR abriría oportunidades económicas tanto a nivel nacional como internacional, contribuyendo al crecimiento y la estabilidad. Las ovejas y las cabras desempeñan un papel esencial en la vida de muchos agricultores, especialmente mujeres y jóvenes, quienes a menudo están subrepresentados en los espacios públicos y de toma de decisiones.

Desde el inicio de la estrategia PPR GCES, ha quedado claro que los brotes pueden gestionarse y que se puede desarrollar una inmunidad colectiva mediante el establecimiento de mecanismos nacionales de financiación para actividades clave de prevención de enfermedades animales, la promulgación de políticas y normativas favorables, la inversión en la producción de vacunas y diagnósticos para la PPR, y la concienciación y formación sobre tecnologías de prevención y control.

Para tener éxito, los esfuerzos de erradicación deben seguir una estrategia bien diseñada y coordinada, respaldada por una infraestructura sólida y la inversión en el personal veterinario. Estos esfuerzos deben priorizarse y reconocerse como un bien público internacional mediante un compromiso político firme y la movilización de recursos. La OMSA y la FAO instan a sus Miembros a seguir comprometidos con la inversión en enfoques.

¿Qué es la peste se pequeños rumiantes?

La peste de pequeños rumiantes (PPR) es una enfermedad vírica causada por un morbilivirus estrechamente relacionado con el virus de la peste bovina que afecta a caprinos y ovinos y a algunos parientes silvestres de pequeños rumiantes domésticos, así como a los camellos. Se identificó por primera vez en Côte d’Ivoire en 1942.

Se caracteriza por tasas de morbilidad y mortalidad significativas, y tiene un alto impacto económico   en zonas de África, Oriente Medio y Asia, donde los pequeños rumiantes contribuyen a garantizar la subsistencia.

Los animales afectados presentan una fiebre alta y depresión, junto con secreciones en los ojos y las fosas nasales. Los animales no pueden comer, ya que la boca se cubre de dolorosas llagas erosivas y sufren de neumonía y diarrea graves, que llevan, con frecuencia, a la muerte.

Leer más

Noticias Internacionales

Movimiento de animales de una región a otra: la experiencia colombiana con trazabilidad y sanidad

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia