Noticias Internacionales

Control y prevención contra la leptospirosis en la producción animal

Publicado

en

(665 lecturas vistas)

COMPARTIR

El incremento de las temperaturas y las precipitaciones, aumenta el riesgo de padecer la enfermedad que puede afectar al ganado y a las personas.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Argentina (SENASA) refuerza las medidas preventivas para los trabajadores de establecimientos ganaderos y brinda las principales recomendaciones para la prevención de la leptospirosis en las producciones pecuarias.

La leptospirosis es una enfermedad causada por la bacteria Leptospira interrogans, que afecta a los animales domésticos, silvestres y a las personas. Es una zoonosis de importancia sanitaria y productiva, porque puede causar pérdidas económicas en establecimientos ganaderos y provocar cuadros graves en las personas.

Aunque es frecuente en zonas rurales –entre trabajadores, técnicos y veterinarios– también puede ocurrir en zonas urbanas en presencia de roedores ya que estos son portadores y eliminan la bacteria por orina. Con el incremento de las temperaturas y las lluvias, condiciones climáticas que favorecen la supervivencia y diseminación de esta bacteria, aumenta la posibilidad de la presentación de casos.

Transmisión y Signos Clínicos

Los animales infectados y el ambiente contaminando son la fuente de infección para otros animales e incluso para las personas.

En los animales de producción, como los bovinos, la infección afecta principalmente a los más jóvenes y se produce por el contacto directo con orina de animales infectados o por la exposición a aguas, suelos o superficies contaminadas. La vía de entrada se da a través de heridas en la piel o por las mucosas (ocular, nasal o bucal). La infección en bovinos puede cursar como una enfermedad subclínica o presentar algunos de los siguientes signos:

  • Abortos en preñeces avanzadas y nacimientos prematuros.
  • Retención placentaria, fallas reproductivas y disminución de la fertilidad.
  • Reducción en la producción láctea.
  • Mucosas amarillentas (ictericia).
  • Orina marrón rojiza (hematuria).

En las personas la transmisión puede ocurrir por contacto con bovinos o animales de granja enfermos. La enfermedad puede presentarse desde una forma leve hasta cuadros graves y, en algunos casos, mortales.

Es importante destacar que en los campos donde la enfermedad está presente la infección puede alcanzar a otras especies como ovinas, caprinas, porcinas, caninas, etc. Los animales de estos grupos también son fuente de infección para las personas.

Medidas de Prevención

La prevención en el manejo pecuario y en el consumo de alimentos es fundamental para evitar la aparición y diseminación de la leptospirosis. Por eso, en establecimientos rurales se recomienda:

  • Vacunar a los animales.
  • Aplicar tratamiento antibiótico si correspondiera.
  • Utilizar elementos de protección personal (guantes, botas de goma y gafas) en el manejo de los animales, evitando el contacto con orina y otros líquidos corporales.
  • Evitar generar condiciones que favorezcan el asentamiento de roedores.
  • Realizar un adecuado control de roedores en los predios, galpones, corrales y viviendas.
  • Evitar el anegamiento y estancamiento de agua.
  • Higienizar regularmente los comederos y bebederos.

Además, se recuerda que la leptospirosis en animales es una enfermedad reportable, por lo que cualquier sospecha o confirmación de casos en animales debe comunicarse al Senasa a través de sus oficinas (presencial o telefónicamente).

Estas acciones tienen como objetivo final proteger al ganado, preservar la salud de los trabajadores rurales y mejorar la productividad.

 

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

Publicado

en

COMPARTIR

El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

Leer más

Noticias Internacionales

La producción de alimentos de origen animal deberá aumentar 70 % para 2050, incluida la leche: FAO

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia