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Se reporta caso positivo de Mal de las Vacas Locas en Brasil

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El sistema brasileño de vigilancia de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), detectó un caso de EEB atípica, de tipo H. La muestra se tomó de una vaca de carne con 11 años, destinada al sacrificio de emergencia en un matadero.

Después de la detección de la presencia de antígenos de priones en el Laboratorio Nacional de Defensa Agropecuária del estado de Pernambuco (LFDA/PE), las muestras se enviaron al Laboratorio de Referencia de la OIE para la EEB, de la Agencia Canadiense de Inspección de Alimentos (CFIA) en Lethbridge, Alberta.

Los resultados de la prueba de confirmación fueron obtenidos en el 3 de septiembre de 2021. Esto es el quinto caso de EEB atípica identificado a lo largo de 23 años de vigilancia en Brasil. El último se había detectado el 4abril de 2019. Este caso y el notificado en el estado de Minas Gerais son eventos aislados, detectados en fechas cercanas. Los materiales especificados de riesgo fueron debidamente retirados y destruidos. La carne y otros productos de esto animal no adentraran la cadena alimentaria y no representan riesgo para las poblaciones de rumiantes. La investigación se ha finalizado.

La fuente del evento u origen de la infección es desconocida o no concluyente.

Medidas aplicadas

– Cuarentena

– Trazabilidad

– Tamizaje

– Matanza selectiva y eliminación

– Eliminación oficial de canales, subproductos y desechos de origen animal

Resultados

Prueba de Laboratorio Categoría Tipo de Prueba Laboratorio Especies Muestreadas Brotes Fecha Resultado
Western blot para la detección de antígenos (Ag Western blot) Métodos inmunológicos para la detección de antígenos o proteínas Prueba realizada en el terreno Canadian Food Inspection Agency (CFIA), National Centre for Animal Disease (NCAD), Lethbridge Laboratory Laboratorio de referencia de la OIE Bovinos 1 03/09

Positivo

¿Qué es la EEB?

La EEB es una enfermedad neurológica progresiva de las vacas. Progresiva significa que empeora con el tiempo. Neurológica significa que daña el sistema nervioso central de la vaca (cerebro y médula espinal).

¿Qué causa la EEB?

La mayoría de los científicos piensan que la EEB es causada por una proteína llamada prión. Por razones que no se comprenden completamente, un prion normal se transforma en un prión anormal que es dañino. El cuerpo de la vaca enferma ni siquiera sabe que el prión anormal está presente. Sin saber que está presente, el cuerpo de la vaca no puede combatir la enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de la EEB en las vacas?

Un síntoma común de la EEB en las vacas es la falta de coordinación. Una vaca enferma tiene problemas para caminar y levantarse. Una vaca enferma también puede actuar muy nerviosa o violenta; por eso la EEB a menudo se llama «enfermedad de las vacas locas.»

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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