Noticias Internacionales

Chinos Desarrollan Vacas Resistentes a la Tuberculosis

Publicado

en

(2.887 lecturas vistas)

COMPARTIR

chinos_desarrollan_medicina_para_tuberculosis_vacas

Un equipo de investigadores Chinos ha empleado la tecnología de edición de genes CRISPR/Cas9 para producir con éxito vacas vivas con mayor resistencia a la tuberculosis bovina, según informan los autores en un artículo publicado en la revista de acceso abierto Genome Biology.

Los investigadores, del Colegio de Medicina Veterinaria de la Universidad de Northwest A & F en Saanxi, China, han utilizado una versión modificada de la tecnología de edición de genes CRISPR para insertar un nuevo gen en el genoma de la vaca sin detectar efectos en la genética de los animales, un problema común cuando se crean animales transgénicos con el método CRISPR.

El autor principal de la investigación, el doctor Yong Zhang, de Northwest A & F, explica: «Utilizamos una versión novedosa del sistema CRISPR llamado CRISPR/Cas9n para insertar con éxito un gen de resistencia a la tuberculosis, llamado NRAMP1, en el genoma de la vaca. Fuimos capaces de desarrollar con éxito vacas portadoras de mayor resistencia a la tuberculosis. Además, es importante que nuestro método no ha producido ningún efecto fuera del objetivo en la genética de la vaca, lo que significa que la tecnología CRISPR que empleamos puede ser más adecuada para producir ganado transgénico mediante manipulación genética».

La tecnología CRISPR se ha comenzado a utilizar ampliamente en los laboratorios en los últimos años, ya que es una manera precisa y relativamente fácil de modificar el código genético. Sin embargo, a veces se producen cambios no intencionados en el código genético, por lo que encontrar maneras de reducir estos efectos colaterales es una prioridad para la investigación genómica.

Sin efectos colaterales

«Cuando se quiere insertar un nuevo gen en un genoma de mamífero, la dificultad puede ser encontrar el mejor lugar en el genoma para insertarlo. Tienes que buscar a través del genoma una región que creas que va a tener el menor impacto en otros genes que están en estrecha proximidad. Usamos un enfoque meticuloso y metodológico para identificar la región más adecuada para la inserción de genes, que se muestra que no tiene efectos detectables más allá de los buscados sobre el genoma bovino», resalta el doctor Zhang.

Los investigadores insertaron el gen NRAMP1 en el genoma de fibroblastos fetales bovinos -una célula derivada de vacas lecheras hembras- utilizando la tecnología CRISPR/Cas9n. Entonces, emplearon estas células como células donantes en un proceso denominado transferencia nuclear de células somáticas, donde el núcleo de una célula donante que porta el nuevo gen se inserta en una célula de huevo, conocida como óvulo, de una vaca hembra.

Los investigadores cultivaron los óvulos en el laboratorio en embriones antes de ser transferidos a las vacas madre para llevar un ciclo normal de gestación. Los experimentos también se realizaron usando la tecnología estándar CRISPR/Cas9 como método de comparación.

Se evaluó a un total de 11 terneros con nuevos genes insertados utilizando CRISPR para determinar la resistencia a la tuberculosis y cualquier otro efecto genético secundario. El análisis genético de los terneros reveló que se había integrado NRAMP1con éxito en el código genético en la región objetivo en todos los terneros.

Además, ninguno de los terneros que tuvieron el gen insertado presentó ningún otro efecto detectable fuera de los objetivos, frente a todos los becerros con el gen insertado con técnicas previamente utilizadas, que desarrollaron otros efectos no buscados.

Bacteria Mycobacterium Bovis

Cuando se expuso a los terneros a Mycobacterium bovis, la bacteria causante de la tuberculosis bovina, los investigadores vieron que los animales transgénicos mostraron una mayor resistencia a las bacterias medida por los marcadores estándar de infección en una muestra de sangre. También encontraron que los glóbulos blancos tomados de los terneros eran mucho más resistentes a la exposición de Mycobacterium bovis en pruebas de laboratorio.

«Nuestro estudio es el primero en demostrar que el sistema CRISP/Cas9n puede usarse para crear ganado transgénico sin efectos detectables en el genoma fuera del objetivo. Nuestro trabajo ha llevado al descubrimiento de una posición útil en el genoma bovino a la que apuntar con esta tecnología de edición de genes para insertar con éxito nuevos genes que beneficien a la ganadería», concluye Zhang.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia