Noticias Internacionales

Uruguay: Sector Lechero Analiza su Situación y Planifica su Adaptación al Cambio y Variabilidad Climática

Publicado

en

(1.168 lecturas vistas)

COMPARTIR

lecheria_uruguaya_cambio_climatico

El Diálogo de Lechería para el Plan Nacional de Adaptación al Cambio y Variabilidad Climática para el Sector Agropecuario en Uruguay (PNA-Agro) se llevó a cabo el 3 de abril pasado en la sede del Instituto Nacional de la Leche (INALE).

En este evento participaron productores lecheros, investigadores del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y de la Universidad de la República, técnicos del INALE y del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP).

Walter Oyhantçabal, Director de la Unidad de Sostenibilidad Agropecuaria y Cambio Climático del MGAP, inició la actividad con una presentación sobre los resultados de diferentes reducciones de escala de escenarios climáticos para Uruguay.  Las estimaciones de cambio climático para diferentes escenarios coinciden en un probable aumento de 1 a 3 grados en las temperaturas mínimas y máximas, y difieren en la probabilidad de lluvias, desde un leve aumento a una leve disminución al año 2070. Se especula, además, que la variabilidad de temperatura y precipitaciones aumentará, así como la ocurrencia de eventos extremos.

La Lechería Uruguaya

Santiago Fariña, Director del Programa de Bovinos de Leche de INIA, presentó los principales desafíos de la lechería en Uruguay.

La producción lechera representa actualmente un 4,8% de la producción agropecuaria nacional. Durante el período 2007 – 2004 ha crecido a una tasa anual de 7%. Sin embargo, el crecimiento no ha sido homogéneo y los tamberos de menor escala han tenido tasas de crecimiento sensiblemente menores. De acuerdo a los datos publicados por el INALE, en 2014 el 20% superior de los productores lecheros producían un promedio de 2013 litros de leche por hectárea por día, en comparación con el 20% inferior que producía 819 litros de leche por hectárea por día. Los datos publicados indican que, en el mismo período, hubo una reducción del número de productores de menor escala (49%), mientras que los establecimientos de mayor tamaño aumentaron un 40%.

De acuerdo a los datos presentados por el Dr. Santiago Fariñas el aumento de productividad en la lechería ha sido acompañado por un aumento en el uso de pasto y reservas (24%) y un aumento significativamente mayor (311%) en el uso de suplementos concentrados y granos. Este factor constituye una vulnerabilidad debido a las variaciones de precios recibidos por los productores por la leche remitida a industria.  En la última década, los precios de la leche al productor han oscilado entre 0,17 y 0,41 dólares por litro (INALE).  Aproximadamente un 70% de la producción de leche y sus derivados son exportados de manera que los productores son tomadores de precios y deben absorber los costos incrementales de comparar alimentos extra prediales y vender la producción a valores menores al costo de producción.

Fariñas propone que los tambos con menor productividad son aquellos que son menos eficientes, y que no tienen un manejo optimizado de los recursos forrajeros. Por un lado, tienen una menor cosecha de forraje por hectárea asociado a una baja carga animal. Por otra parte, el costo de producción por kilo de materia seca en los predios de menor escala es mayor y deben suplementar la dieta proporcionando suplementos de alto costo.

El rendimiento de las pasturas en Uruguay es muy variable entre años, los resultados de la Evaluación Nacional de Cultivares del Instituto Nacional de Semillas (INASE) son ilustrativos al respecto. En el período 2008 – 2015 el rendimiento de cortes de parcelas de Festuca cv. Tacuabé de segundo año varió entre un máximo de 15.132 kilos de materia seca por hectárea y un mínimo de 7.034 kg MS/h.

De acuerdo a estudios en base a modelos de crecimiento de pasturas, el cambio en el clima supondrá cambios en las curvas de producción de forraje y posiblemente en la producción de materia seca anual de las pasturas (Climate change effects on pasture systems in south-Eastern Australia- Cullen et al., 2009). Cuál será el grado de ese cambio es desconocido, pero estas modelaciones dan relevancia a la utilización sub-óptima del forraje en las unidades de producción y la gran variabilidad interanual característica del país.

El componente social es crítico para la adaptación de la lechería al clima. El número de vacas en ordeñe y el equipamiento e infraestructura determinan el número mínimo de personas necesarias para funcionar. Se maneja el criterio de que una persona puede ordeñar unas 50 a 55 vacas en aproximadamente dos horas con 10 vacas por órgano.  Un ordeñe que dura más de dos horas implica contratación de personal adicional y para los productores de menor escala esto implica un cambio no deseado, de administrar principalmente los animales y la pastura a administrar personal.

Por otra parte, los trabajadores en todos los rubros de la producción agropecuaria han tenido un cambio en las expectativas personales. Para las generaciones mayores lo prioritario es la estabilidad, el ingreso seguro, las tareas establecidas con jerarquías claras y expectativas de una carrera en el mismo sitio. Las generaciones más jóvenes tienen expectativas de tiempo libre para diversión, trabajo que implique desafíos y logros personales, movilidad y participación en las decisiones en las de trabajo (Copenhagen Institute for Future Studies, 2012).

Adaptación al Cambio Climático

La estrategia de adaptación al cambio climático en los sistemas de producción lecheros necesariamente incluye un sistema de producción sostenible desde el punto de vista de la utilización de los recursos naturales. El concepto de sostenibilidad en esta visión va más allá del enfoque de una sostenibilidad productiva e incluye la sostenibilidad en su interacción con la sociedad. Por ejemplo, el balance de entradas y salidas de fósforo en un establecimiento y su posible escurrimiento a cauces de agua tiene impacto fuera de los límites de la unidad de producción. En una concepción de la sostenibilidad que integra las demandas y expectativas de la sociedad, las decisiones de manejo y productivas deben tenerla en cuenta (Cornelissen, 2003).

Los tres eventos climáticos identificados por orden de importancia durante el Diálogo de Adaptación fueron: exceso hídrico, déficit hídrico y sequía y olas de calor.

Los participantes señalaron la falta de herramientas para contrarrestar los efectos del exceso de lluvias en la lechería. En las pasturas y cultivos, en invierno, estos efectos se combinan con bajas temperaturas y niveles de radiación, que resultan en bajo o nulo crecimiento vegetal, combinado con el daño por pisoteo durante el pastoreo. La acumulación de barro en los caminos y pavimentos afecta directamente al ganado y también daña la infraestructura del tambo. El efecto es drástico en la producción de leche. Inversiones en infraestructura de caminería, de canalización y drenaje de exceso de agua (para evitar la formación de barro), y pavimentos que permitan el movimiento del ganado en estas condiciones, atenuarían parte del impacto.

El déficit hídrico es un evento climático que se identifica como positivo sobre la producción de leche cuando el establecimiento cuenta con reservas forrajeras y agua en cantidad y calidad adecuada. Esto es en respuesta a menor incidencia de problemas sanitarios en las vacas. Sin embargo, cuando períodos de déficit hídrico se suceden de manera consecutiva, de manera que impiden la acumulación de reservas forrajeras, el efecto es marcado. En el Diálogo de Adaptación se señaló que el desarrollo de sistemas de riego permitiría mantener los niveles de producción durante períodos de déficit hídrico o sequía. De acuerdo a los datos publicados por INALE en 2014, un 7% de los establecimientos lecheros tenía algún tipo de sistema de riego, un 0,6% del área total de producción lechera de Uruguay.

El estrés calórico, con o sin déficit hídrico, tiene un impacto directo sobre la producción lechera. El efecto sobre la salud animal es drástico por un aumento en la incidencia de enfermedades, menor tasa reproductiva y aumento de abortos. También tiene un efecto directo sobre la producción por animal debido a una reducción en el consumo. Las herramientas para adaptación a condiciones de estrés calórico implican inversiones en sombra, ventilación e infraestructura para acondicionamiento térmico para el ganado.

Los elementos recogidos durante el Diálogo de Adaptación de la Lechería indican un cierto consenso de que, para las condiciones de Uruguay, una lechería adaptada al cambio climático y a un aumento de la variabilidad climática es un sistema con una dieta basada en maximizar el pastoreo directo de pasturas de ciclo largo, con reservas estratégicas de forraje producido en el establecimiento. Un sistema lechero adaptado incluye infraestructura para sombra y acondicionamiento térmico del ganado durante el verano, y caminos y pavimentos que sean capaces de canalizar excesos de lluvia de manera evitar el daño a la caminería y que el barro no afecte al ganado.

La discusión agregó un énfasis en los aspectos sociales y económicos.  Hay una necesidad identificada de desarrollar sistemas de producción que sean capaces de atraer a jóvenes a la producción. En este sentido sistemas automatizados que sean compatibles con jornadas laborales de 8 horas son oportunos. Se enfatizó también la necesidad de instrumentos financieros y fondos para disminuir el efecto de la fluctuación de precios y los aumentos de costos asociados a la ocurrencia de eventos extremos.

En el intercambio se planteó que una herramienta para manejar la incertidumbre asociada al clima en la planificación del sistema lechero sería la disponibilidad de pronósticos a mediano plazo, presentados con un formato que contribuya a la toma de decisiones sobre cultivos y forraje. En ese contexto, se planteó la conveniencia de desarrollar seguros de cobertura de riesgos climático que permitan manejar la incertidumbre y el riesgo.

Descarga aquí la matriz resumen de los elementos recogidos durante el Diálogo de Adaptación de la Lechería>>>

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Lechería inteligente: aplicar tecnologías para transformar el negocio lechero

Publicado

en

COMPARTIR

La automatización y la robótica, junto con las tecnologías de la comunicación y de la información, son herramientas que ganan terreno e impulsan la transformación de los sistemas productivos. Con información estratégica, los productores de leche en Argentina pueden tomar decisiones precisas y mejorar los factores económicos y ambientales. 

En la Argentina hay más de 300 robots instalados en los sistemas productivos de leche y más del 20 % del rodeo nacional cuenta con algún tipo de tecnología incorporada. “La automatización, los sensores y la robótica son herramientas cada vez más adoptadas por los tamberos y que ganan terreno en la lechería, a pesar del contexto macro”, aseguró Miguel Taverna, coordinador nacional de lechería del Instituto Nacional de Tecnologías Agropecuaria (INTA).

De acuerdo con el especialista, “aplicar la inteligencia artificial a la lechería permite contar con información estratégica para la toma de decisiones correctas con un mínimo margen de error. Así, es posible gestionar de un modo mucho más preciso el sistema de producción y eficiente de los recursos, lo que mejora los factores económicos y ambientales del tambo”.

Un tambo inteligente requiere del uso de sensores que permiten monitorear prácticamente todos los aspectos que involucra el sistema productivo: desde el comportamiento del animal, la ingesta, su salud y hasta aspectos hormonales. Además, es necesario incorporar las tecnologías de la comunicación y de la información, así como la automatización y la robótica que permiten transformar los sistemas.

Para Taverna, “producir de manera inteligente nos permite ser eficientes en el uso de los recursos, al tiempo que las tecnologías nos permitirán trazar, mostrar y generar información objetiva sobre las condiciones en las que estamos produciendo leche en la Argentina”. Y en este punto, no dudó en asegurar que “esta información permite dar respuestas a las demandas de los consumidores y mercados internacionales que quieren saber con cierta precisión las condiciones en las que producimos los alimentos”.

“Si somos inteligentes y comunicamos los datos, podremos lograr un reposicionamiento del sector frente a la sociedad como una actividad productiva no contaminante, alineada a las demandas internacionales ambientales de emisiones y del uso de los recursos escasos como el agua, entre otras buenas prácticas”, subrayó Taverna.

Con inteligencia, se multiplican los beneficios

Entre las ventajas de la incorporación de estas tecnologías a los tambos, Taverna destacó que “son tecnologías que pueden ser adoptadas independientemente de la escala del tambo” y, si bien es cierto que los tambos de mayor escala tienen mayores posibilidades, también son accesibles a producciones familiares. Además -señaló el especialista del INTA- “se pueden incorporar de manera progresiva”.

A su vez, “puntualmente la robótica y la automatización permiten mejorar la calidad de vida de los trabajadores, al simplificar las tareas del tambo, lo que, además, impulsa el arraigo territorial de las familias tamberas y las nuevas generaciones de productores”, subrayó Taverna.

Un curso virtual en ocho módulos

Con la colaboración de 20 empresas privadas, el INTA organizó el Curso de Tecnologías Inteligentes que comenzará el 26 de abril de 2024. Diseñado en un formato accesible y virtual, el curso cuenta con ocho módulos. Las temáticas que se abordarán van desde la identificación electrónica de los animales hasta la gestión estratégica de la información para la toma de decisiones.

El curso, que en este caso está dirigido a profesionales, propone ocho módulos impartidos en siete clases virtuales de tres horas cada una, los viernes por la mañana. Habrá un módulo adicional de visita a tambos inteligentes, organizado según la procedencia de los participantes.

Contará con más de 30 disertantes de empresas líderes, académicos nacionales e internacionales, y productores que compartirán su valiosa experiencia. Además, está previsto un intercambio entre participantes y acceso a una plataforma con materiales utilizados en las clases. Posibilidad de obtener un certificado al completar el curso.

Se trata de una oportunidad para adquirir conocimientos científicos y empresariales de vanguardia, y conectarte con una red de profesionales apasionados por el futuro de la lechería.

 

 

Leer más

Noticias Internacionales

¿Cómo son los signos clínicos de la influenza aviar en los bovinos?

Publicado

en

COMPARTIR

De acuerdo con la información proporcionada por el USDA el riesgo de transmisión de la influenza aviar a los seres humanos sigue siendo bajo. La Food and Drug Administration (FDA, EEUU) menciona que la leche de vaca y los productos lácteos que han sido pasteurizados son seguros para el consumo. Por otra parte, la información disponible indica que en la infección en las vacas no es sistémica, dado que sólo está afectando el tejido mamario, por lo que el consumo de carne bovina es seguro.

Las vacas se recuperan de la enfermedad y sólo requieren cuidados paliativos. La hipótesis más probable de trasmisión es por aves silvestres migratorias.

El Servicio de Inspección Zoosanitaria y Fitosanitaria del USDA (APHIS) viene ofreciendo permanentemente información sobre la situación en Estados Unidos.

Recomendaciones para los dueños/as de ganado bovino

  • Es importante proteger sus animales y a las personas que tienen contacto directo con ellos, reforzando las medidas de bioseguridad:
  • Aumentar las prácticas de bioseguridad en el predio para prevenir y controlar la propagación de enfermedades, como el cambio de botas, prestando especial atención a la salud mamaria y a las buenas prácticas de ordeño, como la desinfección del equipo y el ordeño del ganado enfermo por separado o en último lugar antes de la limpieza de la sala de ordeño.
  • Separar, a los animales enfermos o sospechosos de estarlo, del resto del rebaño hasta su recuperación.
  • Aislar el ganado recién incorporado a la explotación.
  • Evitar alojar varias especies de animales juntas.
  • Limitar el acceso de los animales productivos no destinados a la producción y aplicar medidas para excluir a los animales domésticos (por ejemplo, gatos) y a la fauna salvaje.
  • Vigilar el ganado para detectar signos clínicos, incluida una disminución repentina de la producción de leche o que esta se vea espesa y descolorida, disminución del apetito, letargo, fiebre y/o deshidratación.
  • Reducir al mínimo el contacto de las vacas con aves silvestres en el predio, cuando sea posible.
  • Minimizar el movimiento de animales. No mueva animales enfermos.

Signos clínicos en bovinos de leche

El USDA ha informado que los signos clínicos detectados en las vacas afectadas por influenza aviar incluyen principalmente:

  • Brusca disminución de la producción de leche.
  • Leche de consistencia más espesa.
  • Baja de apetito y de consumo de agua.
  • Fiebre.
  • Letargia.
  • Se recomienda usar correctamente los Elementos de Protección Personal (EPP) establecidos para el trabajo en lecherías

Estados que han reportados casos en ganado domestico (Estados Unidos)

Descarga el listado de Estados – Click Aquí

Leer más

Noticias Internacionales

COSALFA, celebra su 50 ª edición próxima a erradicar la fiebre aftosa en el continente

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Trending