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Recomendaciones para un Buen Manejo del Terneraje

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El buen manejo del ternero recién nacido en el establo es de fundamental importancia, ya que estos animales representan el futuro de la unidad productiva; por tanto, todos los manejos que se les den desde su nacimiento hasta llegar a su etapa de vaquilla son importantes.

Lastimosamente, en muchos casos, la fase de cría de terneros no recibe la atención adecuada de los productores, debido a que no constituye renta inmediata, y por el contrario, representa egresos.

Dentro de lo que es la producción lechera, el productor debe ser consciente de que el buen desarrollo de sus terneros representa asegurar el futuro del tambo. También debe tener en cuenta que un mal sistema de crianza produce pérdidas, ya sea por mortandad, gastos en medicamentos, mano de obra, entre otras cosas.

Al nacer el ternero, por lo general la vaca le proporciona los primeros cuidados, lo lame, ayudándolo a secarse y estimulando así la circulación y respiración. Sin embargo, se debe limpiar las mucosidades y suciedades de la nariz y la boca frotando y masajeando con paño limpio o arpillera, en especial la región del tórax si la madre no lo hace; llevar al ternero a un lugar protegido de las inclemencias del tiempo; cortar el cordón umbilical a 3 centímetros de la base y desinfectarlo con tintura de yodo al 7%. Repetir esta operación durante 3 días para prevenir la entrada de microorganismos por esa vía; inducir al ternero a mamar el calostro en mamaderas o baldes, sobre todo en las primeras 6 horas de vida; identificar al ternero con tatuajes, caravanas u otro mecanismo en el día de su nacimiento; el descorne y la extirpación de pezones supernumerarios son actividades que deben realizarse dentro del mes.

DESCORNE

En la cría moderna de ganado lechero, la realización del descorne a las terneras es una pauta de manejo imprescindible, para prevenir accidentes con el personal que maneja los animales, así como también para el aumento de la docilidad del ganado. Se realiza esta práctica en los primeros días de vida, una vez que el “botón córneo” todavía no está implantado en el cráneo. A medida que avanza la edad del ternero, resulta más difícil realizar el trabajo.

MÉTODO QUÍMICO

Con el uso de una pomada a base de potasa cáustica. Es un método simple, indicado para terneros de 5 a 10 días de edad. Se realiza el corte de los pelos alrededor del botón córneo, aplicando vaselina o grasa consistente en la región, de manera de evitar lesiones o quemaduras en la piel adyacente. En seguida, se aplica la pomada de potada cáustica en el cotón corneo y se la deja actuar. No es necesario repetir la aplicación.

Al término de esta práctica el ternero deberá permanecer separado, en lugar seco, limpio y aireado, evitando el contacto de la herida con los demás terneros y la ubre de la vaca.

MÉTODO NATURAL

Otro sistema utilizado para el descorne es con hierro caliente o cauterizador eléctrico, el cual se recomienda para terneros de más de 15 días de edad, con el botón córneo bien desarrollado. El hierro o cauterizador eléctrico debe estar incandescente en el momento de su aplicación, y aplicando al botón córneo por un tiempo aproximado de 10 a 15 segundos. Si fuere necesario, esta operación podrá ser repetida más de una vez a intervalos de 5 minutos. Posterior a esta práctica se recomienda la aplicación tópica o local de espráis repelentes o curabicheras.

SUMINISTRO DE CALOSTRO

El calostro es la secreción de la glándula mamaria al inicio de la lactación, y dura de 3 a 6 días. La ingestión temprana del calostro es esencial para el ternero, debido a que nacen completamente desprovistos de anticuerpos por el tipo de placenta de la vaca.

Los anticuerpos maternos son transferidos al ternero a través del calostro. El ternero debe recibir por lo menos dos litros de calostro en las primeras 2 horas de vida.

El ternero debe consumir el calostro equivalente al 8 a 10% de su peso vivo, en las 12 primeras horas de vida, o sea, un ternero de 40 kilos debe consumir 4 litros.

ALIMENTACIÓN LIQUIDA

Existen diferentes formas de suministro de leche a los terneros; pueden ser clasificados en dos grandes grupos: natural y artificial.

Natural: cuando un ternero mama directamente de la vaca. Se utiliza este sistema cuando: las vacas no “bajan” la leche sin la presencia del ternero, común en vacas criollas o cebuinas; la producción diaria es muy baja; no se dispone de personas bien adiestradas en el manejo de terneros y sobre todo en la higiene de los utensilios.

Artificial: cuando un ternero es separado de la madre y recibe todo el alimento líquido (leche, calostro o sustituto lácteo) en baldes o mamaderas. Para adoptar este sistema, se deben tener en cuenta algunos factores como que las vacas “bajen” la leche sin la presencia del ternero, lo que ocurre normalmente en vacas especializadas en producción de leche; que la producción media diaria de leche por vaca sea superior a 5 litros y que la persona que cuida los terneros conozca la importancia de la higiene de los baldes y demás utensilios.

CANTIDAD, FRECUENCIA Y TIEMPO DE SUMINISTRO

Se recomienda 4 a 6 litros de leche por día, en dos tomas diarias, los primeros 15 días. Luego se puede suministrar en una sola toma diaria, a la mañana o a la tarde, de acuerdo a la disponibilidad de personal, hasta los 60 a 75 días de edad del ternero.

Leche en polvo para terneros: existen en el mercado diversas marcas importadas. En estos productos, parte de los componentes de origen lácteo son sustituidos por nutrientes de origen vegetal, y cuanto mayor es el componente vegetal, mayores serán los problemas en los terneros; por tanto, se debe preparar de acuerdo a las indicaciones de los fabricantes.

Leche de soja: no es recomendable suministrar a terneros menores de 6 a 8 semanas de edad, porque estos animales no poseen las enzimas necesarias para digerir los nutrientes que se encuentran en la soja.

ALIMENTO CONCENTRADO O BALANCEADO

Para un destete precoz, es necesario que el ternero comience a ingerir concentrado o balanceado iniciador a partir de la segunda semana de vida. El consumo puede ser estimulado mediante: la realización de una buena mezcla de concentrado; ofreciendo una cantidad limitada de leche; suministrando leche una sola vez al día; colocando al inicio un poco de concentrado en la boca del ternero y en el comedero; suministrando agua fresca y limpia.

ALIMENTO VOLUMINOSO

Además del concentrado, a los terneros se les debe suministrar voluminosos de buena calidad, como ser heno, pasto picado a voluntad o pastoreo directo. Es preferible el heno de buena calidad debido a su menor volumen. Los forrajes verdes son excelentes si se utiliza pasto tierno. El inconveniente es que su calidad no es constante, debido a la variación en el contenido de fibra.

AGUA

Se recomienda que tengan a su disposición desde las primeras semanas de vida agua fresca y limpia, porque permite un mayor consumo de concentrado por parte de los terneros. Para evitar el excesivo consumo de agua, se recomienda dejar sin agua al ternero 30 a 60 minutos después del suministro de leche.

SISTEMAS DE CRÍA

Uno de los principales factores relacionados con la alta tasa de morbilidad (enfermedad) y mortalidad (muerte) de los terneros es el uso de instalaciones inadecuadas. La falta de higiene, exceso de humedad, concentración excesiva de amonio y de agentes infecciosos son algunos de los factores que elevan los índices de diarrea y problemas respiratorios, más frecuentes durante los primeros 3 meses de vida del animal.

1. Sala de Cuna o Casetas Fijas

Uno de los sistemas de cría de terneros utilizados es la sala de cuna o casetas fijas, las cuales se construyen de 2,5 m2 por animal, ubicado bajo techo con paredes de mampostería o madera.

Se debe evitar el contacto físico entre los terneros.

2. Jaulas Móviles

Ubicada en piquetes con buena pastura de Pangola, Tifton, u otro tipo de pasto tierno.

Debe tener comedero para concentrado y para voluminoso, también bebedero bien drenado con un poco de declive. Las jaulas deben ser cambiadas de lugar cada 1 ó 2 días de acuerdo a las necesidades.

3. Estacas

Sistema económico y práctico, donde por una estaca de metal se colocan dos aros, para ubicar dos recipientes (baldes), uno para agua o leche y el otro para concentrado. El ternero es sujetado con una cuerda por la estaca.

Es recomendable ubicar las estacas en piquetes de buena pastura y sobre todo con buena sombra.

MANO DE OBRA EN LA CRIANZA

La calidad de la mano de obra es un factor fundamental en la crianza de terneros. Se ha demostrado que en los lugares donde el cuidado está a cargo del propietario, y en especial de mujeres, el índice de mortalidad es menor. Esto nos indica que el cuidado y la paciencia son características importantes a considerar en las personas escogidas para el cuidado de los terneros y, especialmente, cuando se trata de alimentación artificial.

 

Fuente: Perulactea

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En Chile investigación busca desarrollar herramienta para enfrentar la mastitis bovina

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La mastitis bovina es una de las principales enfermedades que afectan al ganado lechero y puede generar importantes consecuencias para la producción, la calidad de la leche y la salud de los animales. En las regiones de Los Ríos y Los Lagos, donde se concentra el 82 por ciento de las vacas lecheras del país, esta problemática adquiere especial relevancia para una de las principales actividades productivas del territorio.

Oriunda de Llanquihue, Macarena Núñez Campos, llegó a Valdivia en 2019 para estudiar Bioquímica en la Universidad Austral de Chile (UACh), pero su interés por la ciencia comenzó mucho antes. “De niña me gustaban mucho las clases de ciencias naturales y, a medida que fui creciendo, mis ramos favoritos pasaron a ser biología y química”, recuerda. También guarda especial recuerdo de sus experiencias en el laboratorio de su colegio y de su participación en ferias científicas, espacios que despertaron tempranamente su curiosidad y fueron fundamentales para descubrir que quería dedicar su vida profesional a la ciencia.

Hoy, esa vocación se refleja en una investigación que busca aportar una nueva herramienta para la detección de los microorganismos responsables de la mastitis bovina.

La reciente graduada del Magíster en Ciencias mención Microbiología de la Facultad de Ciencias de la UACh, desarrolló su investigación en vinculación con Laboratorios y Servicios Veterinarios Valdivia Limitada (Lavet), enfocándose en el desarrollo y evaluación de un método diagnóstico basado en una técnica molecular denominada LAMP (Loop-mediated isothermal amplification. El objetivo fue detectar de manera rápida y específica cinco patógenos asociados a la mastitis bovina: Staphylococcus aureus, Streptococcus uberis, Escherichia coli, Mycoplasma bovis y Prototheca bovis. Los dos últimos son considerados agentes emergentes de especial interés debido a las dificultades que pueden presentar para su diagnóstico y control.

“Mi tesis consistió en desarrollar y evaluar un nuevo método diagnóstico para la detección rápida y específica de cinco patógenos causantes de mastitis bovina. El método se basó en una técnica molecular denominada LAMP, que permite amplificar y detectar material genético de los microorganismos de manera rápida y sin requerir necesariamente el equipamiento sofisticado que utilizan otras técnicas moleculares convencionales”, explica Macarena.

Un desafío para la producción lechera regional

La mastitis es una enfermedad que afecta directamente la productividad de los rebaños. Puede disminuir la producción y calidad de la leche, aumentar los costos asociados al tratamiento y en casos más severos, comprometer la salud y la futura productividad del animal. Contar con herramientas que permitan identificar oportunamente el microorganismo responsable de una infección puede contribuir a mejorar las decisiones sanitarias y avanzar hacia tratamientos más específicos.

“En Chile, esta problemática cobra especial relevancia en las regiones de Los Ríos y Los Lagos, donde se concentra el 82% de las vacas lecheras del país. Por lo tanto, cualquier enfermedad que afecte la sanidad de los rebaños en esta zona puede tener un impacto no solo en los productores, sino también en toda la cadena productiva láctea”, añade Macarena.

La investigadora destaca que el desarrollo de métodos diagnósticos más rápidos y accesibles podría ser especialmente relevante para la realidad productiva regional, al permitir identificar con mayor oportunidad qué microorganismo está provocando una infección y apoyar decisiones de manejo y tratamiento. Uno de los aspectos centrales de esta experiencia ha sido precisamente la vinculación entre la investigación desarrollada desde la universidad y las necesidades del sector productivo.

Para Macarena Núñez, esta relación resulta fundamental para que el conocimiento científico pueda trascender el ámbito académico y convertirse en soluciones concretas: “Creo que es fundamental vincularse con el sector productivo porque permite que los resultados de las investigaciones no se queden únicamente en el ámbito académico, sino que puedan transformarse en soluciones concretas para problemáticas reales”.

A su juicio, esta colaboración permite complementar las capacidades de ambos sectores: mientras la academia aporta conocimiento y una base científica sólida, la industria contribuye a identificar necesidades concretas y espacios donde ese conocimiento puede tener una aplicación.

Una beca para continuar formando capital humano

El vínculo de Macarena con el laboratorio se inició en 2023, durante su formación de pregrado en Bioquímica. Desde entonces, tuvo la oportunidad de integrarse al Laboratorio de Mastitis Bovina, experiencia que posteriormente dio paso al desarrollo de su tesis de magíster. Durante este proceso fue guiada por el Dr. Armin Mella y el Dr. Diego Carrillo, quienes la acompañaron en el desarrollo de la investigación.

La investigación fue desarrollada con el apoyo del programa Piloto de Becas de Postgrado impulsado por el Gobierno Regional de Los Ríos y la Universidad Austral de Chile, financiamiento que para Macarena fue fundamental para completar su formación de magíster. “La beca FIC fue de gran ayuda para mí, ya que me entregó los recursos y herramientas necesarios para poder finalizar mi tesis y continuar con mi formación de manera adecuada. El apoyo permitió financiar aspectos no solo asociados a mi investigación, sino que también a gastos relacionados con mi permanencia en Valdivia y en el programa de magíster”.

Actualmente, Macarena se encuentra trabajando en Puerto Varas, en Aqua BC, empresa vinculada a la biotecnología y a la prestación de servicios para el sector acuícola. Si bien su trabajo actual no está directamente relacionado con la mastitis bovina, reconoce que la experiencia desarrollada durante el proyecto FIC amplió su perspectiva sobre las posibilidades profesionales que existen para quienes se forman en ciencias. “Me hizo comprender que nuestro desarrollo profesional no necesariamente tiene que estar ligado exclusivamente a la academia o la investigación, sino que también podemos incorporarnos directamente a la industria”, afirma.

Para Macarena, esta experiencia demuestra el valor de conectar las capacidades científicas que se desarrollan en las universidades con las necesidades concretas de los territorios y sus sectores productivos. “Considero que esta conexión entre el conocimiento científico y las necesidades de la industria es fundamental para que la investigación pueda tener un impacto concreto en la sociedad y en los distintos sectores productivos”, concluye.

La profesional termina esta entrevista agradeciendo especialmente a la Dra. Leyla Cárdenas, directora del proyecto FIC, a Francisca Sepúlveda y Pedro Matus, encargados de su seguimiento.

Proyecto financiado por el Fondo de Innovación y Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de Los Ríos y aprobado por el Consejo Regional.

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Estudio detecta anticuerpos contra la paratuberculosis bovina en terneros neonatos

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Un estudio del Royal Veterinary College demuestra que los anticuerpos contra Mycobacterium avium subsp. paratuberculosis pueden identificarse en la sangre de los terneros tras la ingesta de calostro. El hallazgo abre una nueva vía para estudiar la exposición temprana a la enfermedad de Johne y fortalecer las estrategias de vigilancia y control en los rodeos.

Una investigación realizada por científicos del Royal Veterinary College (RVC) identificó que los terneros recién nacidos pueden presentar anticuerpos contra la enfermedad de Johne en su sangre luego de consumir el calostro materno. El descubrimiento podría aportar una nueva herramienta para determinar en qué momento los animales se exponen por primera vez al agente causal de esta enfermedad, favoreciendo el desarrollo de estrategias más eficaces de prevención y control.

La enfermedad de Johne, también conocida como paratuberculosis bovina, es una enfermedad infecciosa, crónica e incurable causada por Mycobacterium avium subespecie paratuberculosis (MAP). La infección suele producirse durante las primeras semanas o meses de vida, aunque los signos clínicos generalmente aparecen años más tarde.

En los animales afectados, la bacteria provoca un deterioro progresivo de la mucosa del intestino delgado, generando inflamación crónica, pérdida de peso, disminución de la producción de leche, diarrea persistente y, en los casos más graves, la muerte. Además de comprometer el bienestar animal, representa un importante problema económico para la producción lechera a nivel mundial.

Hasta el momento, los programas de vigilancia se enfocan principalmente en detectar la enfermedad en bovinos adultos, mientras que existe escasa información sobre lo que ocurre durante las primeras etapas de vida.

Un nuevo enfoque para estudiar la exposición temprana

Con el objetivo de profundizar el conocimiento sobre la infección en los primeros días de vida, investigadores del RVC analizaron muestras de sangre de 38 terneros recién nacidos y sus respectivas madres provenientes de un establecimiento lechero comercial del suroeste de Inglaterra.

Las muestras habían sido obtenidas originalmente como parte de los controles rutinarios destinados a verificar la correcta absorción de anticuerpos provenientes del calostro. Posteriormente, los científicos aprovecharon los sueros residuales para medir anticuerpos específicos contra MAP y evaluar su relación con el estado sanitario de las madres y con la eficiencia de la transferencia de inmunidad pasiva.

Los resultados mostraron que los terneros nacidos de vacas con anticuerpos frente a MAP presentaban concentraciones significativamente más altas de esos mismos anticuerpos que aquellos cuyas madres no evidenciaban seropositividad. Asimismo, la relación entre los niveles de anticuerpos detectados y la absorción del calostro fue diferente según el estado sanitario de la madre.

En conjunto, los hallazgos respaldan la hipótesis de que los anticuerpos específicos contra MAP son transferidos desde la vaca al ternero a través del calostro.

Potencial para mejorar la vigilancia sanitaria

Los investigadores aclaran que la detección de estos anticuerpos no constituye una prueba diagnóstica de infección en terneros recién nacidos, ya que refleja la inmunidad pasiva transferida por la madre y no necesariamente la presencia de la bacteria en el animal.

Sin embargo, consideran que esta información podría incorporarse como una herramienta complementaria dentro de los programas de vigilancia de rodeos y de evaluación del riesgo sanitario, contribuyendo a comprender mejor la dinámica de transmisión de la enfermedad durante las primeras etapas de vida.

De confirmarse los resultados de esta investigación en estudios con un mayor número de animales, este enfoque podría aportar información valiosa para optimizar las estrategias de control de la enfermedad de Johne, mejorar el bienestar animal y reducir las pérdidas productivas asociadas a esta importante enfermedad de los bovinos.

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Un enfermedad de los rumiantes es descubierta en el material de manuscritos antiguos

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Los manuscritos se confeccionaban con pergaminos fabricados con pieles de ovejas, cabras o vacas. Una nueva investigación ha empleado la genética para reconstruir 3 500 años de historia de la viruela ovina, una enfermedad que ha afectado a los rebaños durante siglos.

Algunos de los manuscritos más conocidos de Europa, entre ellos los Evangelios de York, se han convertido en auténticas ‘cápsulas del tiempo’ que permiten reconstruir 3 500 años de historia del virus de la viruela ovina.

Mediante el análisis genético de las pieles utilizadas para fabricar sus pergaminos, un equipo internacional dirigido por el University College de Dublín ha aportado nuevas evidencias sobre cómo esta enfermedad afectó a los rebaños europeos mucho antes de la era moderna.

Un virus antiguo

La viruela ovina es una enfermedad muy contagiosa que se propaga rápido y puede infectar a gran parte de un rebaño en poco tiempo. Es peligrosa porque puede provocar tasas de mortalidad muy elevadas, sobre todo en animales jóvenes, y reduce de forma drástica la producción al mermar la obtención de lana, carne y leche.

La enfermedad de la viruela ovina es peligrosa porque puede provocar tasas de mortalidad muy elevadas, sobre todo en animales jóvenes

“El estudio del ADN de los patógenos ha cambiado por completo nuestra comprensión de las enfermedades infecciosas del pasado, y aquí hemos demostrado que los pergaminos también pueden conservar ADN de patógenos”, afirma el autor principal del estudio e investigador de la universidad irlandesa, Louis L’Hôte. “Puede que los archivos y bibliotecas de todo el mundo también contengan rastros genéticos de brotes víricos ocurridos en animales de pasto de la antigüedad”.

“En concreto, estos genomas nos ayudan a comprender cómo evolucionaron estas infecciones y cómo afectaron a las sociedades del pasado, como es el caso del virus de la viruela ovina, del que demostramos que lleva mermando los rebaños de ovejas de Eurasia desde hace al menos tres milenios y medio”.

Cápsulas del tiempo

En el trabajo, publicado en Science Advances, los investigadores identificaron rastros génicos de la infección en manuscritos medievales, entre ellos varios de gran importancia histórica.

En especial, analizaron los Evangelios de York, de unos mil años de antigüedad y una de las mejores piezas conservadas del primer periodo anglosajón. También estudiaron textos más antiguos, como el Corpus Glossary del Corpus Christi College de Cambridge uno de los primeros diccionarios ingleses, además de otros códices procedentes de Gran Bretaña y Europa continental del mismo periodo.

Los expertos detectaron el virus en pergaminos elaborados con piel de ternero y de cabra, en muchos de ellos descubrieron que algunas páginas contenían ADN del virus, lo que les indicó que en su elaboración se utilizaron animales infectados.

Dado que el pergamino se fabricaba a partir de pieles de ganado, como ovejas, cabras y vacas, los investigadores lo consideran una especie de ‘bioarchivo’ que conserva el estado de salud del animal en el momento de su muerte hace siglos.

Asimismo, los expertos detectaron el virus de la viruela ovina en pergaminos elaborados con piel de ternero y de cabra, lo que indica que se dieron casos excepcionales de infecciones entre especies o que se produjo cierta contaminación durante el proceso de fabricación de los pergaminos.

Un virus que persiste

Al combinar el estudio de los manuscritos con muestras aún más antiguas de dientes de oveja de la Edad del Bronce, el estudio reveló que la viruela ovina había amenazado al ganado durante más de 3 700 años.

Los principales linajes de los capripoxvirus se diversificaron hace 11 500 y 3 700 años. El equipo identificó las primeras detecciones conocidas del virus de la viruela ovina a partir de registros dentales recuperados en antiguos asentamientos pastorales de la estepa euroasiática, ya que, diferencia de otros restos, los dientes conservan el material genético de las infecciones durante miles de años.

Al comparar estas secuencias con las modernas, los investigadores estiman que los principales linajes de los capripoxvirus se diversificaron hace 11 500 y 3 700 años. Esta cronología coincide con el auge de la domesticación de animales y el gran traslado de ovejas desde la estepa hacia Europa.

“La gente de todo el mundo sigue luchando contra este patógeno”, cuenta L’Hôte. “Los genomas antiguos pueden ayudarnos a comprender cómo evolucionaron los patógenos que nos afectan en la actualidad”, concluye.

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