Noticias Internacionales

Maíz una Alternativa para Forraje

Publicado

en

(3.224 lecturas vistas)

COMPARTIR

 

ensilaje_2

Los métodos de conservación de forrajes más utilizados son la henificación y el ensilaje. A través de ellos se busca contar con alimentos de alta calidad durante todo el año.

El silaje de maíz y sorgo es una de las herramientas de conservación de forraje que mayor impacto causó en la producción pecuaria argentina. Esto se debe a su excelente palatabilidad, su digestibilidad y el aporte de energía que da a la dieta. En la última década, Argentina sufrió un marcado incremento de la superficie picada de estos forrajes para planteos de producción de leche y carne (feedlot), lo que indica una evolución hacia sistemas más intensivos de producción.

La producción ganadera de recría y engorde en las áreas irrigadas de la provincia de Mendoza ha incrementado su superficie en los últimos años. Estos sistemas de producción requieren de forrajes de alto rendimiento y calidad, por lo que la producción de maíz y sorgo destinado a ensilaje son una excelente alternativa para cubrir estos atributos mencionados.

¿Qué es el silaje de forrajes?

El silaje es la conservación del forraje húmedo por fermentación, debido a la acción de bacterias anaeróbicas (bacterias que no necesitan oxígeno para vivir), sobre los azúcares del contenido celular. Uno de los principales objetivos que debe alcanzar el silaje es impedir el ingreso de aire para preservar calidad.

Recomendaciones a tener en cuenta para la elaboración de un buen silaje

Durante el proceso del ensilado hay que tener en cuenta distintas consideraciones para lograr entregar en la boca del animal un forraje de calidad que nos garantice eficiencia en la producción de carne y leche. Las recomendaciones a tener en cuenta son:

1. Especie a ensilar. Para determinar si conviene ensilar sorgo o maíz, hay que tener en cuenta el potencial de rendimiento en grano que tendría cada uno en la zona de producción, ya que el objetivo es obtener un suplemento energético para la dieta. Cuando el rendimiento de maíz en grano es escaso y no supera el 30 o 40% del total de materia seca de la planta, deberá pensarse directamente en el sorgo granífero como la mejor especie para la producción de silaje, ya que este cultivo es más resistente a sequías y altas temperaturas.

2. Momento de corte. El período óptimo para realizar la cosecha transcurre cuando el cultivo tiene 70% y 60% de humedad; es en este momento que la planta alcanza un balance adecuado entre rendimiento y calidad, se minimizan las pérdidas por escurrimiento y se favorece la palatabilidad del forraje.

La forma práctica de determinar el momento de picado es el estado de madurez del grano; éste debe encontrarse en estado lechoso, lo que es equivalente a que tenga un tercio de línea de leche.

“En la última década, Argentina sufrió un marcado incremento de la superficie picada de estos forrajes para planteos de producción de leche y carne (feedlot), lo que indica una evolución hacia sistemas más intensivos de producción”. FacebookTwitter

 3. Altura de corte. La altura de corte recomendada, que es además la que se observa en la práctica, es de 15 cm. Sin embargo, al cortar a mayor altura se mejora la calidad nutricional del material a ensilar, ya que se incrementa el aporte proporcional de granos y la calidad de la fracción vegetativa. La parte basal de la planta posee un gran contenido de fibra, lo cual es perjudicial para el consumo animal. Además, con dicha altura nos aseguramos que la porción lignificada y de menor calidad quede en el campo aportando nutrientes a la fertilidad edáfica.

4. Tamaño de picado. El tamaño de picado óptimo es de 1,5 cm uniforme, con el grano bien partido, sin importar que contenga entre un 5 y un 10% de partículas mayores a 2,5 cm. Éstas servirán como fibra efectiva en el caso de que se utilice como único alimento en alguna época del año disminuyendo los riesgos de trastornos ruminales.

Es recomendable que el silo no contenga partículas mayores a los 8-10 cm ya que los animales rechazan dichas partículas en el comedero, dejando de lado una gran fuente de energía además de azúcares solubles y almidón. Por otro lado es conveniente que todos los granos estén quebrados en algún punto para que tengan el máximo aprovechamiento a nivel ruminal.

5. Compactación y llenado. Es fundamental confeccionar bien los silos debido a que se deben crear las condiciones óptimas. De lo contrario se producen pérdidas por respiración, fermentación aeróbica y efluentes. El llenado rápido del silo, el desparramado del forraje parejo y la alta compactación es lo que permite bajar el índice de respiración de ese forraje generando una fermentación láctica lo más rápidamente posible y de esa manera obtener un forraje de excelente calidad.

Uno de los principales objetivos que debe alcanzar un silaje, consiste en mantener las condiciones anaeróbicas (impedir el ingreso del aire), para preservar calidad.

Es importante confeccionar las bolsas en terrenos firmes, altos y fuera de la sombra de los árboles. El forraje a embolsar debe tener un 60-75% de humedad. El estiramiento del nylon no debe superar el 10% y es de suma importancia controlar periódicamente el estado de las bolsas, sellando las roturas que se produzcan.

Leer más
1 comentario

1 comentario

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia