Noticias Internacionales

Las Vacas & El Ciclo Biogénico del Metano

Publicado

en

(1.213 lecturas vistas)

COMPARTIR

Cuando se dice que el ganado es el gran responsable del calentamiento global, no se tiene en cuenta que el metano que emite es un gas inestable, cuyo papel está exagerado por la inexactitud de los sistemas de medición.

El metano producido por las vacas lecheras y por todos los rumiantes en general, es un gas de corta vida que forma parte del ciclo natural del carbono. Comen pasto y eructan metano, que no se queda en la atmósfera mucho tiempo, pasados unos 10 o 12 años se convierte en CO2 biogénico climáticamente neutro, que se fija en los vegetales a través de la fotosíntesis, cumpliendo así el ciclo natural del carbono.

La actividad ganadera no añade carbono adicional a la atmósfera. El impacto ambiental del metano biogénico es anulado al cabo de un tiempo, mientras los combustibles fósiles liberan un CO2 nuevo a la atmósfera que no pertenece a ningún ciclo y permanece apilándose por un lapso de mil años.

Hace unos días me indignaba con un artículo que mencionaba que la producción de lácteos representa el 3% del total de las emisiones globales, más que todo el sector de la aviación; y el metano que originan las vacas tiene poco que ver con el procedente de los combustibles fósiles. No es correcto comparar las emisiones del transporte con las del ganado.

¿Dónde se origina la confusión? Resulta que 1 molécula de metano equivale a 28 moléculas de dióxido de carbono, en términos de su capacidad de calentar.  Esta métrica es la más difundida y la que más daño le ha hecho a la ganadería. Pero ¿De qué metano estamos hablando? No es todo lo mismo.

Llevamos 100 años extrayendo carbono acumulado 8 km bajo tierra, que no forma parte de ningún ciclo, sólo se acumula, y eso es lo que el planeta está siendo incapaz de soportar. Ese es el daño antropogénico, si se quiere, bien distinto del ciclo biogénico, que es la transformación por un ser vivo de un compuesto en otro, que vuelve a la atmósfera y a ser absorbido por las plantas, se recicla. Esta distinción es fundamental y está científicamente comprobada, pero en tiempos en que una historia de influencer tiene más peso que un papel científico, y apela a la sensibilidad de un público muy permeable, se genera tal impacto que termina empujando a la agenda ambiental mundial.

Esto no significa que no haya que trabajar en la reducción de emisiones, ya que al controlarlas estaríamos contribuyendo a enfriar el planeta con ellas, las vacas, como abanderadas de la causa ¿Y cómo? Los sistemas pastoriles son potenciales secuestradores de carbono, además cuánto mejor nutrido está el ganado y más balanceada sea su dieta emitirá menos CH4. Esto hace que los sistemas confinados/intensivos emitan hasta un 30% menos. Se mejora la calidad de la alimentación aportando mayor digestibilidad, propiciando mayor consumo y resultando en una mayor producción de leche, con menor emisión

Y tu ¿Ya tomaste tu vaso de leche hoy?

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Abriendo mercados: Chile concreta primer envío de lana ovina a India, un enorme mercado textil

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Desarrollan una molécula que podría disminuir la carga de Escherichia coli en bovinos

Publicado

en

COMPARTIR

Investigadores del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABIMO) y el Instituto de Patobiología Veterinaria (IPVET) desarrollaron una molécula innovadora que podría ayudar a disminuir la presencia de Escherichia coli en el ganado y reducir el riesgo de contaminación de alimentos y agua. El avance apunta a prevenir casos de Síndrome Urémico Hemolítico, una enfermedad que afecta especialmente a niños.

Con aproximadamente 500 casos por año en la Argentina, el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es la primera causa de insuficiencia renal aguda pediátrica en el país y la segunda de insuficiencia renal crónica. El principal agente causante es Escherichia coli enterohemorrágica (EHEC) con serotipo O157:H7, una bacteria cuyo principal reservorio son los bovinos. El ganado generalmente no se enferma, pero excreta la bacteria de forma intermitente a través de sus heces, contaminando pasturas, fuentes de agua y, eventualmente, algunos alimentos. Los terneros jóvenes y los animales en etapa de destete son los mayores excretores.

“El principal objetivo era generar anticuerpos que bloqueen el mecanismo de virulencia de esta bacteria para evitar que colonice el intestino de la vaca y que los bovinos dejen de contaminar el ambiente y alimentos”, explicó Mariano Larzábal, investigador del IABIMO (INTA-CONICET).

Después de más de una década de investigación, el equipo identificó dos proteínas clave del sistema de secreción de tipo III (SST3) de EHEC — denominadas EspB e Intimina como los blancos más eficaces para bloquear la colonización intestinal del ganado. Los experimentos iniciales, tanto in vitro como en animales demostraron que anticuerpos dirigidos contra estas proteínas eran capaces de neutralizar uno de los mecanismos de virulencia de la bacteria y reducir significativamente su excreción fecal.

La forma que aplicaron fue fusionar ambas proteínas en una única molécula artificial: Quimera. “La llamamos Quimera porque es la combinación de dos proteínas distintas en una sola molécula que, como tal, no existe en la naturaleza”, comentó Ángel Cataldi, investigador del IABIMO y uno de los impulsores del proyecto.

En ensayos preliminares de respuesta inmune se comprobó que la Quimera proteica es capaz de generar respuesta a nivel de anticuerpos en bovinos y que estos anticuerpos, además de reconocerla, también son capaces de reconocer a las proteínas originales por separado y mantienen la capacidad de disminuir la acción de EHEC O157:H7 en cultivos celulares.

Uno de los desafíos históricos de las vacunas anti-EHEC ha sido convencer al sector ganadero de su utilidad: el bovino no es usualmente afectado por esta bacteria, por lo que vacunar implica un costo sin beneficio directo visible para el productor.

Teniendo en cuenta estos planteos, se ha pensado una alternativa de vacuna que podría mejorar su receptividad y hacerla más económica que una constituida únicamente por subunidades recombinantes. Esto implicaría la expresión de la molécula quimérica en la membrana externa de una bacteria que ya forma parte de una formulación vacunal de interés pecuario, para que de ese modo quede disponible en el exterior del microorganismo y pueda ser detectada por el sistema inmune del animal y no genere un gasto extra para el productor.

El desarrollo ya superó las etapas de laboratorio y modelos animales pequeños. Se está trabajando en la fase de bacterias recombinantes que expresen la quimera. Los resultados preliminares son alentadores y se espera que en la siguiente etapa se pueda probar en animales a campo.

Leer más

Noticias Internacionales

Las vacas son capaces de reconocer el rostro y la voz de seres humanos familiares para ellas

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia