Noticias Internacionales

Investigación del INTA Evalúan la Alimentación Bovina con Cebada Como una Herramienta para la Planificación Forrajera

Publicado

en

(1.165 lecturas vistas)

COMPARTIR

Técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Bordenave –Buenos Aires– evalúan la producción y calidad nutricional de silajes de planta entera, elaborados con distintos tipos de cebada, para alimentar los rodeos bovinos del sudoeste bonaerense.

En el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, la intensificación ganadera impulsa a los productores a pensar en alternativas para alimentar al ganado. Debido a la cantidad de materia seca que produce la cebada, técnicos del INTA Bordenave evalúan la producción de forraje y la calidad de los silajes confeccionados con la planta entera.

“El silaje de planta entera es una manera de realizar una reserva de forraje que consiste en cortar el cultivo a nivel del suelo en un determinado estado fenológico”, señaló Federico Moreyra, investigador de esa unidad del INTA, quien explicó: “realizando exitosamente el proceso de ensilado seremos capaces de mantener lo mejor posible la calidad de la biomasa verde cosechada”.

Los cereales de invierno presentan una mayor estabilidad en la producción de materia seca respecto a los cultivos de verano en ambientes semiáridos. Su incorporación como ensilaje de planta entera permitiría a los sistemas ganaderos cierta independencia del clima.

Por otro lado, “ofrecen ventajas sobre otros recursos forrajeros como la alfalfa, ya que pueden crecer en un amplio rango de condiciones climáticas y edáficas”, explicó el investigador del INTA y agregó: “Son cultivos más resistentes al frio y a las condiciones de sequía temporales, situación muy común en esta región del país”.

Ensayos realizados durante los últimos tres años en el campo experimental del INTA permitieron determinar que la cebada es el cereal de invierno con mejor balance entre productividad y calidad de forraje. Además, demostraron que el momento óptimo para realizar el corte es cuando el cultivo alcanza el estado de grano lechoso-pastoso (30-35 % de humedad).

“Bajo estas condiciones podremos obtener un silaje cuyo contenido de proteína bruta alcance valores del 9 %, esto lo convierte en una alternativa válida para planteos con vacas que atraviesen el último tercio de gestación”, ejemplificó Moreyra y aclaró: “En planteos con mayores requerimientos proteicos, como una recría, será necesario una suplementación proteica adicional”.

De acuerdo con el investigador del INTA, la cebada se presenta como la especie más promisoria con destino a la confección de ensilajes de planta entera, en comparación con otras especies como avena, triticale, centeno y trigo.

“De todos modos, es importante considerar la elección del cultivar dentro de la especie cebada, debido a que varía su composición química y morfológica lo cual influye en la digestibilidad de los nutrientes”, aseguró Moreyra.

“Ante la escasez de trabajos generados en el sudoeste bonaerense, nos propusimos analizar el silaje de planta entera de cebada y evaluar a su vez si las cebadas cerveceras (malteras), forrajeras (pastoriles) y graníferas son capaces de producir forraje de calidad de manera equivalente”, expresó Moreyra.

En este sentido, Moreyra y su equipo en conjunto con el grupo de Producción Animal de la EEA INTA Bordenave se centraron en estudiar la aptitud para ensilaje que poseen diferentes genotipos de cebada (Hordeum vulgare L.) mediante la determinación de la producción de biomasa, el análisis químico del silaje producido (microsilos) y el estudio de la composición morfológica de las plantas al momento del corte”, manifestó Moreyra.

Para el análisis se evaluaron seis cebadas graníferas (Sara INTA,  7302 INTA, Silera INTA, Josefina INTA y 2 líneas experimentales), tres cebadas pastoriles (Rayen INTA,  Huilen INTA y Mariana INTA) y una cebada cervecera-maltera (Scarlett). El rendimiento promedio de materia seca por hectárea fue de 11.661 kilogramos, “un resultado más que aceptable para la especie, el momento de año y la región”, indicó Moreyra.

Las cebadas disponibles en el mercado tienen un potencial de producción de forraje a conservar de 14.000 kilos de materia seca por hectárea. Sin embargo, la diferencia entre cultivares pastoriles y graníferos o cerveceros radica principalmente en los parámetros de calidad.

“Si el sistema ganadero demanda volumen de forraje, se debe pensar en cultivares pastoriles; mientras que cuando el sistema requiere un mejor balance entre volumen de forraje y calidad, se deberán utilizar cultivares graníferos o cerveceros”, apuntó el investigador del INTA.

Luego de tres años de evaluación, se puede afirmar que los cultivares Sara INTA (inscripta en 2015) y Silera INTA (inscripta en 2016) serían los más promisorios para realizar ensilajes de alta calidad de planta entera, debido a que poseen el mejor balance entre rendimiento de forraje y calidad. Con estos cultivares los parámetros de calidad mejoran sensiblemente debido a la alta proporción de espigas que posee su biomasa aérea y porque poseen mejor relación hoja-tallo y espiga-tallo.

“Los resultados nos muestran la importancia que tiene elegir correctamente el cultivar a sembrar según el objetivo de interés y, por otro lado, los grandes avances que logró el INTA a través del mejoramiento genético en los últimos 10 años”, acentuó Moreyra.

Los cultivares Sara INTA y Silera INTA son comercializados mediante un convenio de vinculación tecnológica por las empresas Acopio Arequito S.A. y Seedar, respectivamente. Ambos poseen excelente adaptación a los más diversos ambientes de la Argentina, no requieren de un contrato con la industria maltera, tienen altísimo potencial productivo –para confeccionar reservas de forraje– y permiten abastecer la demanda del mercado de grano forrajero, si el cultivo es destinado a cosecha.

pi

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Lechería inteligente: aplicar tecnologías para transformar el negocio lechero

Publicado

en

COMPARTIR

La automatización y la robótica, junto con las tecnologías de la comunicación y de la información, son herramientas que ganan terreno e impulsan la transformación de los sistemas productivos. Con información estratégica, los productores de leche en Argentina pueden tomar decisiones precisas y mejorar los factores económicos y ambientales. 

En la Argentina hay más de 300 robots instalados en los sistemas productivos de leche y más del 20 % del rodeo nacional cuenta con algún tipo de tecnología incorporada. “La automatización, los sensores y la robótica son herramientas cada vez más adoptadas por los tamberos y que ganan terreno en la lechería, a pesar del contexto macro”, aseguró Miguel Taverna, coordinador nacional de lechería del Instituto Nacional de Tecnologías Agropecuaria (INTA).

De acuerdo con el especialista, “aplicar la inteligencia artificial a la lechería permite contar con información estratégica para la toma de decisiones correctas con un mínimo margen de error. Así, es posible gestionar de un modo mucho más preciso el sistema de producción y eficiente de los recursos, lo que mejora los factores económicos y ambientales del tambo”.

Un tambo inteligente requiere del uso de sensores que permiten monitorear prácticamente todos los aspectos que involucra el sistema productivo: desde el comportamiento del animal, la ingesta, su salud y hasta aspectos hormonales. Además, es necesario incorporar las tecnologías de la comunicación y de la información, así como la automatización y la robótica que permiten transformar los sistemas.

Para Taverna, “producir de manera inteligente nos permite ser eficientes en el uso de los recursos, al tiempo que las tecnologías nos permitirán trazar, mostrar y generar información objetiva sobre las condiciones en las que estamos produciendo leche en la Argentina”. Y en este punto, no dudó en asegurar que “esta información permite dar respuestas a las demandas de los consumidores y mercados internacionales que quieren saber con cierta precisión las condiciones en las que producimos los alimentos”.

“Si somos inteligentes y comunicamos los datos, podremos lograr un reposicionamiento del sector frente a la sociedad como una actividad productiva no contaminante, alineada a las demandas internacionales ambientales de emisiones y del uso de los recursos escasos como el agua, entre otras buenas prácticas”, subrayó Taverna.

Con inteligencia, se multiplican los beneficios

Entre las ventajas de la incorporación de estas tecnologías a los tambos, Taverna destacó que “son tecnologías que pueden ser adoptadas independientemente de la escala del tambo” y, si bien es cierto que los tambos de mayor escala tienen mayores posibilidades, también son accesibles a producciones familiares. Además -señaló el especialista del INTA- “se pueden incorporar de manera progresiva”.

A su vez, “puntualmente la robótica y la automatización permiten mejorar la calidad de vida de los trabajadores, al simplificar las tareas del tambo, lo que, además, impulsa el arraigo territorial de las familias tamberas y las nuevas generaciones de productores”, subrayó Taverna.

Un curso virtual en ocho módulos

Con la colaboración de 20 empresas privadas, el INTA organizó el Curso de Tecnologías Inteligentes que comenzará el 26 de abril de 2024. Diseñado en un formato accesible y virtual, el curso cuenta con ocho módulos. Las temáticas que se abordarán van desde la identificación electrónica de los animales hasta la gestión estratégica de la información para la toma de decisiones.

El curso, que en este caso está dirigido a profesionales, propone ocho módulos impartidos en siete clases virtuales de tres horas cada una, los viernes por la mañana. Habrá un módulo adicional de visita a tambos inteligentes, organizado según la procedencia de los participantes.

Contará con más de 30 disertantes de empresas líderes, académicos nacionales e internacionales, y productores que compartirán su valiosa experiencia. Además, está previsto un intercambio entre participantes y acceso a una plataforma con materiales utilizados en las clases. Posibilidad de obtener un certificado al completar el curso.

Se trata de una oportunidad para adquirir conocimientos científicos y empresariales de vanguardia, y conectarte con una red de profesionales apasionados por el futuro de la lechería.

 

 

Leer más

Noticias Internacionales

¿Cómo son los signos clínicos de la influenza aviar en los bovinos?

Publicado

en

COMPARTIR

De acuerdo con la información proporcionada por el USDA el riesgo de transmisión de la influenza aviar a los seres humanos sigue siendo bajo. La Food and Drug Administration (FDA, EEUU) menciona que la leche de vaca y los productos lácteos que han sido pasteurizados son seguros para el consumo. Por otra parte, la información disponible indica que en la infección en las vacas no es sistémica, dado que sólo está afectando el tejido mamario, por lo que el consumo de carne bovina es seguro.

Las vacas se recuperan de la enfermedad y sólo requieren cuidados paliativos. La hipótesis más probable de trasmisión es por aves silvestres migratorias.

El Servicio de Inspección Zoosanitaria y Fitosanitaria del USDA (APHIS) viene ofreciendo permanentemente información sobre la situación en Estados Unidos.

Recomendaciones para los dueños/as de ganado bovino

  • Es importante proteger sus animales y a las personas que tienen contacto directo con ellos, reforzando las medidas de bioseguridad:
  • Aumentar las prácticas de bioseguridad en el predio para prevenir y controlar la propagación de enfermedades, como el cambio de botas, prestando especial atención a la salud mamaria y a las buenas prácticas de ordeño, como la desinfección del equipo y el ordeño del ganado enfermo por separado o en último lugar antes de la limpieza de la sala de ordeño.
  • Separar, a los animales enfermos o sospechosos de estarlo, del resto del rebaño hasta su recuperación.
  • Aislar el ganado recién incorporado a la explotación.
  • Evitar alojar varias especies de animales juntas.
  • Limitar el acceso de los animales productivos no destinados a la producción y aplicar medidas para excluir a los animales domésticos (por ejemplo, gatos) y a la fauna salvaje.
  • Vigilar el ganado para detectar signos clínicos, incluida una disminución repentina de la producción de leche o que esta se vea espesa y descolorida, disminución del apetito, letargo, fiebre y/o deshidratación.
  • Reducir al mínimo el contacto de las vacas con aves silvestres en el predio, cuando sea posible.
  • Minimizar el movimiento de animales. No mueva animales enfermos.

Signos clínicos en bovinos de leche

El USDA ha informado que los signos clínicos detectados en las vacas afectadas por influenza aviar incluyen principalmente:

  • Brusca disminución de la producción de leche.
  • Leche de consistencia más espesa.
  • Baja de apetito y de consumo de agua.
  • Fiebre.
  • Letargia.
  • Se recomienda usar correctamente los Elementos de Protección Personal (EPP) establecidos para el trabajo en lecherías

Estados que han reportados casos en ganado domestico (Estados Unidos)

Descarga el listado de Estados – Click Aquí

Leer más

Noticias Internacionales

COSALFA, celebra su 50 ª edición próxima a erradicar la fiebre aftosa en el continente

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Trending