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Enfrentando a los Bacteriófagos, los Enemigos de la Industria Láctea

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Un equipo de investigadores argentinos viene desarrollando estrategias tecnológicas para minimizar los efectos de los Bacteriófagos en los productos lácteos.

Se suele equiparar el término bacteria con infecciones o enfermedades, pero no todas las bacterias son malas. Dentro de las que son beneficiosas para el ser humano se encuentran las bacterias ácido-lácticas (BAL). Estas constituyen un grupo de microorganismos benignos que fabrican ácido láctico a partir de la fermentación de azúcares. Por esta característica se utilizan desde hace más de 4 mil años en la producción de productos lácteos fermentados, como yogur o queso, entre otros.

Las BAL desencadenan un proceso microbiano en el que transforman la lactosa -el azúcar de la leche- en ácido láctico. Este ácido modifica la estructura de las proteínas de la leche logrando que cuajen y ocurra lo mismo con la textura del producto. Además, le aportan a la leche fermentada el sabor ligeramente agrio característico. Está comprobado, además, que estos microorganismos ejercen efectos benéficos para la salud de quienes los consumen, complementándose con las bacterias presentes en la flora intestinal y contribuyendo así al buen funcionamiento del sistema digestivo. Por este motivo son muy importantes para la industria láctea en el marco de un interés cada vez mayor en el mercado de productos probióticos.

Sin embargo, estas ‘bacterias buenas’ tienen un enemigo: los bacteriófagos, que son virus que las afectan. Un equipo de investigadores del Instituto de Lactología Industrial (INLAIN, CONICET-UNL), liderado por Andrea Quiberoni, investigadora independiente del CONICET, trabaja con industrias lácteas de todo el país en la detección y estrategias tecnológicas para reducir sus efectos.

“Son los malos de la película, los enemigos acérrimos de la industria. Como todos los virus, necesitan de una célula hospedadora sensible a la cual infectan y dentro de la cual desarrollan su progenie, utilizando toda la maquinaria biosintética y material genético de esa bacteria. Como consecuencia, estos nuevos viriones infectan a las bacterias vecinas que se desarrollan en el mismo medio. ¿Cuál es el origen de los fagos? Como todos los virus, están en el ambiente y la principal vía de ingreso de fagos a la planta es la materia prima. Los grandes volúmenes de leche cruda son la vía de ingreso: contienen bacterias lácticas salvajes y sus fagos específicos. Por esta razón, como desafortunadamente su presencia no puede evitarse los esfuerzos de los científicos están puestos en controlarlos en lugar de eliminarlos”, explica Quiberoni.

En este sentido, la investigadora advierte que cuando la bacteria es atacada por un bacteriófago es destruida: no hay acidificación, no hay descenso de pH y por lo tanto se produce una falla en la fermentación, por lo que se obtienen productos de baja calidad no son seguros desde el punto de vista microbiológico porque pueden contener microorganismos contaminantes y/o patógenos que ya no tienen competencia de las bacterias lácticas que protegen el producto. De esta manera, la industria láctea se convierte en víctima de gravísimas pérdidas económicas derivadas de esas fallas.

Sin embargo, los fagos son inocuos para el ser humano. Los primeros bacteriófagos específicos de bacterias lácticas fueron identificados en 1935, en Nueva Zelanda, por dos investigadores que empleaban BAL del género Lactococcus en elaboraciones lactocasearias. Luego de experimentar fallas durante la fermentación, llegaron a la conclusión de que eran virus que atacaban a las bacterias. Desde aquel entonces, y hasta el día de hoy, se aislaron fagos específicos de todos los géneros y especies de bacterias lácticas que utiliza la industria: Lactococcus que es muy utilizada a nivel mundial, Streptococcus termophilus que representa a la especie de BAL más utilizada en nuestro país, Leuconostoc, la bacteria estrella para la elaboración de quesos azules, manteca y cremas, y Lactobacillus que es el género de BAL que agrupa la mayor cantidad y diversidad de especies.

En los últimos años se detectó una creciente y enorme diversidad de estos virus. Al día de hoy, se sabe que entre el 0’1 y el 10 por ciento de los batchs de producciones lácteas están comprometidos por fagos en mayor o menor medida y su presencia en el ambiente industrial es inevitable. Como agravante, se ha documentado que poseen una elevada frecuencia de mutación y termorresistencia.

“Hay un aumento considerable de fagos muy termorresistentes. Cuando empecé mi tesis hace ya 23 años, la mayoría se eliminaban con una simple pasteurización. Hoy en día hay fagos que resisten hasta 45’ a 90ºC en leche, y entonces intentar eliminarlos en la industria láctea con tratamientos térmicos es imposible. La eficiencia del tratamiento térmico va a depender de la población fágica porque así como hay fagos muy resistentes hay otros más sensibles, y también va a depender del nivel inicial de infección y del medio de suspensión. Las implicancias negativas de los fagos en la industria se han intensificado en este último tiempo, porque cobró importancia el reciclado de algunos productos derivados esencialmente del suero de quesería. Específicamente, hemos detectado fagos de BAL en muestras de permeado de suero y concentrados de proteínas de suero, si estos productos son reutilizados en una nueva fermentación estamos haciendo una siembra directa de fagos”, aclara Quiberoni.

Para hacer frente a estas infecciones, al día de hoy y después de muchos años de investigación alrededor de todo el mundo, la industria láctea dispone de un variado abanico de estrategias para evitar la propagación y evolución de los fagos. Entre ellas, pueden mencionarse: tratamientos térmicos de la materia prima que, si bien no se orientan específicamente a eliminar fagos sino a sanitizar la leche cruda, ayudan a prevenir este tipo de infecciones; programas de rotación de cultivos con cepas más resistentes, es decir usar distintos fermentos iniciadores y alternarlos para evitar que los fagos ataquen siempre a la misma cepa; la higiene y diseño de la planta, que apuntan a sanitizar el ambiente y equipamiento propio de cada proceso, colaborando con el control de fagos; el uso de cultivos de inoculación directa en tina para evitar propagaciones previas de la bacteria. Cabe destacar que ninguna de estas estrategias por si sola protege al 100 por ciento de la producción de una infección por fagos. Se deben usar juntas y la mayor cantidad de ellas posibles.

Desde hace más de 23 años, el INLAIN trabaja en conjunto con el sector industrial lácteo para hacerle frente a estos virus. En este sentido, Jorge Reinheimer, investigador del CONICET en el Instituto y director del mismo destaca que empezaron con la vinculación tecnológica en los años ’70 y que en ese entonces era difícil el diálogo debido a que la industria estaba divorciada de la universidad. Hablaban ‘idiomas distintos’ porque las empresas estaban menos profesionalizadas y pensaban en la academia como algo lejano.

“Estamos en una zona de producción de leche y debíamos modificar esa situación porque los investigadores tenemos conocimientos que le sirven a la industria y a nosotros nos sirve la interacción porque nos permite conocer su realidad. Había muchos temas que para el sector productivo eran interesantes pero no podían ser abordados en el país, entonces fuimos al extranjero a especializarnos en esos temas particulares que al regreso brindamos a la industria. En Argentina antes de los años 90’ no había un laboratorio que pudiese trabajar con infecciones por bacteriófagos. En ese momento la industria se estaba profesionalizando, creciendo cada vez más y los accidentes por infecciones por fagos hacían estragos. Cuando volví, adaptamos el laboratorio para trabajar con fagos y en estos momentos somos referencia en el tema”, advierte el investigador.

Entre los servicios que el INLAIN brinda a las empresas lácteas se destacan la detección y cuantificación de bacteriófagos de BAL en todo tipo de muestras de la industria (materia prima, insumos, sueros de quesería, leches fermentadas, etc). Este procedimiento es esencial porque desde el momento que se sabe que están presentes y en qué número se pueden determinar las estrategias más adecuadas para contrarrestar sus efectos.

También estudian cuáles son los sanitizantes o los biocidas más efectivos que disponen en el sector productivo, cuántos minutos se deben aplicar y a qué temperatura, tanto para la colección de fagos -fagoteca- que tienen en el Instituto como para aquellos que la industria desee ensayar. Además, ofrecen asesoramiento para el diseño de tratamientos térmicos efectivos para la inactivación fágica. Otro de los servicios permite investigar la mayor o menor fagorresistencia de distintas BAL frente a fagos seleccionados.

Estas prestaciones son aplicables tanto para la industria láctea como para los fabricantes de fermentos lácticos para que puedan elegir las cepas con mejores propiedades tecnológicas y más fagorresistentes.

“Los fagos son las entidades biológicas más abundantes que existen sobre el planeta, están en constante evolución y más aún en el ambiente de una planta industrial, con bacterias lácticas en continua multiplicación lo que les permite evolucionar y crear una diversidad fágica creciente y enorme. Desde nuestro lado y desde el de la industria sólo es posible seguir pensando y diseñando nuevas estrategias para hacer frente a las infecciones”, concluye Quiberoni.

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La Unión Europea oficializó la exclusión de Brasil como proveedor de diferentes carnes y miel

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  • La UE ratificó la decisión que había adelantado a mediados de mayo.
  • Brasil no presentó información respecto a medidas que impida la utilización de antimicrobianos en la producción de proteína animal.
  • El bloque europeo decidió sancionar a Brasil, que no podrá exportar carnes a partir de septiembre.

La Unión Europea (UE) oficializó en las últimas horas la exclusión de Brasil de la lista de proveedores de carnes y miel por no haber entregado la información solicitada sobre la utilización de antimicrobianos en la producción ganadera.

De esta manera, el bloque europeo, a pesar del acuerdo de libre comercio firmado con el Mercosur, decidió avanzar con las sanciones hacia el gigante sudamericano, lo que podría implicarle un golpe de US$ 1.800 millones al país vecino.

Lo hizo a través del Reglamento de Ejecución 2026/1189, publicado a finales de la semana pasada, en el cual se derogan y modifican algunas normativas anteriores, entre ellas, cuáles son los países habilitados para exportar al bloque que no utilizan “determinados medicamentos antimicrobianos”.

El texto publicado detalló que “Brasil figura actualmente con una «X» para los bovinos, los equinos, las aves de corral, la acuicultura, la miel y las tripas. Sin embargo, la Comisión no ha recibido información que garantice que Brasil aplicó las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento para el 3 de septiembre de 2026 de los requisitos establecidos en el artículo 3 del Reglamento Delegado (UE) 2023/905 para estas categorías. Procede, por tanto, suprimir la marca «X» para los bovinos, los equinos, las aves de corral, la acuicultura, la miel y las tripas del anexo en el presente Reglamento”.

De esta manera, el bloque europeo ratificó el borrador que dio a conocer a mediados de mayo y afectará un negocio que representa US$ 1.800 millones para Brasil de no poder modificar esta decisión.

Según datos del Ministerio de Agricultura del país vecino, relevados por el portal O Globo, la Unión europea es el cuarto principal destino de su carne vacuna, con 129.000 toneladas anuales por un total de US$ 1.090 millones.

Si bien la legislación europea prohíbe el uso de antimicrobianos destinados a promover el crecimiento o aumentar la productividad de los animales, además de restringir antibióticos reservados para tratamientos humanos, en Brasil todavía existen productos y esquemas de utilización que generan cuestionamientos en Europa, cabe remarcar que la UE no lo está excluyendo por contaminación con antimicrobianos del producto, sino porque afirman que Brasil “no aplicó las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento para el 3 de septiembre de 2026 de los requisitos establecidos”.

Por su parte, en la Argentina, el uso de antibióticos como promotores de crecimiento en animales destinados al consumo está prohibido.

Al momento de conocerse el borrador que adelantaba la medida a mediados de mayo, el consultor ganadero Víctor Tonelli, indicó a Clarín Rural que en Brasil se utilizan productos antimicrobianos con doble propósito: sanitario y de promoción del crecimiento. “Lo importante no es el crecimiento, sino la resistencia a los antimicrobianos. A medida que las bacterias desarrollan resistencia, nos vamos quedando sin antibióticos eficaces”, señaló.

Tonelli remarcó que la principal diferencia con la Argentina es el nivel de control y trazabilidad. “En Brasil no hay control ni trazabilidad suficiente y la Unión Europea no tiene garantías». Para el especialista, la decisión europea funciona además como “una señal para que todos los países productores se alineen con estándares más estrictos”.

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Con verdeos de invierno, aseguran disponibilidad de forraje de calidad

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Especialistas del INTA El Colorado aseguran que su implantación es una estrategia clave para cubrir el bache forrajero invernal en sistemas ganaderos subtropicales. Para esto, brindan una serie de pautas para su implantación y manejo eficiente.

En la región subtropical, el bache forrajero invernal condiciona la producción ganadera. Frente a este contexto, los especialistas del INTA El Colorado, Formosa, destacan la importancia de implementar verdeos de invierno y lo consideran una estrategia clave para asegurar disponibilidad de forraje de calidad hasta la primavera.

Según explicó Jorge Passamano, investigador del INTA El Colorado, “la planificación debe iniciarse con anticipación, a fin de definir lotes con buena aptitud productiva, suelos profundos y adecuado acceso al agua”. En este sentido, recomendó “un barbecho previo de 40 a 45 días para favorecer la mineralización y lograr una correcta cama de siembra”.

La ventana de siembra detalló el especialista se ubica entre mediados de marzo y abril, condicionada a precipitaciones iniciales de entre 30 y 50 milímetros. En la región, estos sistemas pueden ofrecer disponibilidades de entre 3 mil y 5 mil kilos de materia seca por hectárea, en distintos momentos del ciclo.

En cuanto a las especies más utilizadas, Passamano destacó la avena sola o en consociación con leguminosas como vicia o melilotus, lo que permite mejorar el balance entre fibra y proteína. También se refirió a la alfalfa, especialmente en el sur provincial, tanto para pastoreo como para confección de reservas.

Según explicó el técnico, los verdeos de invierno cumplen un rol central para cubrir el bache forrajero y sostener el estado corporal del rodeo, especialmente en categorías sensibles como las vaquillas de reposición de 1 a 2 años. Se trata de recursos de alta calidad, con elevada digestibilidad y un aporte proteico que oscila entre el 17 y el 20 %, lo que los posiciona como una herramienta clave para mejorar la nutrición en momentos críticos del año.

En este sentido, el manejo resulta determinante para aprovechar su potencial. Se recomienda trabajar con sistemas de apotreramiento rotativo que permitan entre dos y tres ingresos de animales por campaña, asegurando así entre dos y tres rebrotes y una mayor eficiencia en el uso del recurso.

Passamano recomendó un sistema rotativo, con tiempos de ocupación no mayores a dos días y ajuste de carga según disponibilidad de forraje. Y agregó: “Es fundamental preservar el ápice de crecimiento para asegurar el rebrote”. En esta línea, destacó que “la correcta administración del pastoreo permite maximizar la producción y sostener la disponibilidad de forraje durante todo el período invernal”.

Además, en la región, estos verdeos se integran con pasturas megatérmicas diferidas, que aportan mayor contenido de fibra (alrededor del 7 % de proteína), generando un equilibrio nutricional entre proteína y fibra. Si bien predomina el pastoreo directo, los remanentes también pueden destinarse a la confección de rollos, consolidando una estrategia flexible y eficiente dentro del sistema productivo.

Entre las principales limitantes, destacó la variabilidad climática del otoño en la región y los costos de implantación, estimados entre 65 y 80 kg de ternero por hectárea.

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Día mundial de La Leche

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El mundo levantó un vaso por primera vez en el Día Mundial de la Leche en 2001. Desde entonces, este evento anual se ha celebrado en más de 40 países y el número sigue creciendo. Cada país rinde homenaje a la leche de manera diferente, pero sigue existiendo un tema común: la potencia de la leche y la industria láctea.

El 1 de junio se celebra el Día Mundial de la Leche, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con el objetivo de tratar cuestiones relacionadas con el sector lechero en todo el mundo y para incentivar el consumo de leche en todo el mundo.

El Día Mundial de la Leche aún no ha sido reconocido como un día internacional oficial por las Naciones Unidas, pero ello no impide a la FAO a recopilar los eventos organizados por los países y organizaciones y difundir esta información.

Beneficios de la leche para el organismo
La leche es un alimento muy nutritivo que proporciona energía, proteínas y micronutrientes a quiénes la consumen, y contribuye a reducir el hambre y la desnutrición en el mundo.

Se dice que es uno de los alimentos más completos que existen. No en vano, es el primer alimento que toman los seres humanos al nacer.

Un vaso de leche aporta aproximadamente un 30% de la dosis diaria de calcio recomendada, elemento imprescindible para la formación y desarrollo de los huesos. Además, contiene otros nutrientes necesarios para la vida como fósforo, magnesio, zinc, yodo, selenio y vitaminas A, D y del complejo B. También contiene ácidos grasos, hidratos de carbono, proteínas y agua.

Además de lo más obvio, son múltiples los beneficios de consumir leche y derivados lácteos, como yogures y quesos.

  • Ayuda a conciliar el sueño. Siempre se ha dicho que un vaso de leche caliente antes de acostarse iba bien para relajarse.
  • Es importante para la hidratación, ya que contiene gran cantidad de agua.
  • Previene enfermedades crónicas no trasmisibles como la diabetes, la hipertensión o trastornos cardiovasculares.
  • Ayuda a mantener los huesos fuertes y sanos, gracias al calcio y otros elementos.
  • Previene las afecciones dentarias y bucales.
  • Neutraliza la acidez estomacal ya que es un alimento alcalino.
  • Promueve el crecimiento de la flora bacteriana intestinal.
  • Se recomienda la ingesta de al menos tres porciones de lácteos o derivados al día, siendo muy importante crear el hábito en los niños.

Intolerancia a la lactosa

Aunque hemos hablado de que la leche es un alimento muy nutritivo y beneficioso para el organismo, muchas personas desarrollan intolerancia a la lactosa.

La lactosa es un carbohidrato o azúcar de origen natural presente en la leche y en los productos lácteos. Pero para descomponerlo el cuerpo necesita la encima de la lactasa. Muchas personas no producen suficiente lactasa y tienen problemas de intolerancia.

En ese caso, los expertos recomiendan consumir leche con bajo contenido en lactosa, o sin lactosa, o probar con otros productos lácteos como los yogures y el queso que tienen menos cantidad de lactosa que la leche en sí.

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