Noticias Internacionales

El Ántrax en Bovinos

Publicado

en

(7.557 lecturas vistas)

COMPARTIR

 

 

El ántrax en bovinos es una enfermedad infecciosa de los animales de sangre caliente, causada por una bacteria. Se presenta como septicemia aguda o subaguda en los bovinos, con muerte repentina de los animales.

Etiología

El ántrax en bovinos  es causado por un bacilo no móvil encapsulado, formador de esporas, grampositivo y aerobio denominado Bacillus anthracis. Los bacilos tienen de 1 a 1.2 micras de diámetro y 4 a 8 micras de largo. La cápsula se forma en el cuerpo del animal infectado y las esporas se forman únicamente cuando el bacilo está expuesto al oxígeno.

Las esporas son muy resistentes al calor, sustancias químicas, IDO y desecamiento; pueden sobrevivir durante decenios en el suelo, tejidos infectados y cultivos.

Transmisión del Ántrax en Bovinos 

Aunque es una de las enfermedades conocidas más antiguas del ganado, el ántrax en bovinos es probablemente una de las menos comprendidas, en particular, desde el punto de vista ecológico. La bacteria formadora de esporas tiene la habilidad para sobrevivir en el suelo, como se ha demostrado con su recurrencia en las áreas de ántrax.

Sin embargo, el aislamiento del microorganismo a partir del suelo es muy difícil. El suelo en las áreas de ántrax es, de manera característica, alcalino. El daño a pastos y plantas, además de la acumulación de tierra de aluvión después de una cantidad considerable de precipitación pluvial y posterior a la sequía, conducen a la acumulación de microorganismos anaerobios que forman reservas de esporas. Se han producido pocos brotes a menos de que la temperatura mínima diaria fuera elevada.

Muchos brotes de ántrax en bovinos  se han presentado a finales de la primavera y a principios del verano, después de lluvias abundantes y del encharcamiento de los pastizales. Tras de los brotes, el ántrax puede ser diseminado por carnívoros y por aves de carroña. Las corrientes y ríos que conducen drenajes de áreas infectadas pueden propagar la enfermedad.

También puede haber esporas en el forraje o en plantas tomadas de terrenos contaminados; esta fuente puede ser la responsable de los brotes que ocurren fuera de la temporada habitual del ántrax.

Los animales recién vacunados también pueden contribuir a la propagación de la enfermedad. Al parecer, algunos animales resultan sensibilizados tras la exposición limitada o la inmunización con vacunas o bacterinas de escasa antigenicidad.

Signos clínicos del Ántrax en Bovinos

Los signos clínicos varían según lo agudo de la enfermedad. No se conoce con certeza el período de incubación bajo condiciones naturales, pero las observaciones de campo indican que varía de 2 a 10 días. En la infección experimental por vía oral, el período de incubación en el ganado varía de 2.5 a 7 días.

La forma aguda se observa con mayor frecuencia en el brote inicial. Los animales afectados se encuentran muertos sin previa sospecha de su enfermedad por los vaqueros. En estos casos, siempre se sospecha que la muerte es consecuencia de timpanitis, leptospirosis, fiebre carbuncular, envenenamiento, o alguna causa similar.

Cuando los casos son descubiertos oportunamente, la temperatura de los animales afectados fluctúa entre 40 y 42 °C. Los animales con fiebre frecuentemente se separan del resto del rebaño. Algunos animales dejan de comer y desarrollan atonía ruminal y meteorismo.

La frecuencia respiratoria y el pulso se aceleran y los animales están deprimidos: sus ojos están vidriosos y los temblores musculares aumentan a medida que avanza la enfermedad. Algunos animales están excitados y pueden ser agresivos tras de la depresión inicial. En las etapas terminales, la respiración es acelerada y laboriosa, los ollares se observan ampliamente dilatados y la boca se mantiene abierta.

 La muerte se presenta después que el animal sufre colapso y convulsiones. En la forma subaguda pueden observarse hinchazones edematosas masivas en el cuello, el pecho, el tórax o la región de los flancos. Las hinchazones localizadas en el tórax se acompañan de grave disnea.

Diagnóstico

El diagnóstico preciso resulta esencial para el control del ántrax. Debe basarse en la historia, signos clínicos y datos de laboratorio. La incapacidad para diagnosticar un caso puede resultar desastrosa.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia