Noticias Internacionales

Brasil, el líder indiscutido del mercado mundial de carne vacuna

Publicado

en

(520 lecturas vistas)

COMPARTIR

Tras romper su récord exportador en 2025, Brasil volvió a superarse: embarcó 982 mil toneladas en cuatro meses de 2026; un 19% más en la comparación interanual.

Cuando se creía que en el 2025 sus exportaciones habían alcanzado un techo, en los primeros cuatro meses del año Brasil ha embarcado 982 mil toneladas de carne vacuna, un 19% más que en igual período del año pasado.

El precio FOB de la segunda quincena de abril, unos U$S 6.200 por tonelada, resulta un 23% más alto que el de igual momento del año 2025 y un 37% más elevado que en abril del 2024.

La suba de los precios FOB, que se había pausado en el segundo semestre del 2025, se ha reiniciado en los primeros meses de este año, ubicándose los valores actuales tan sólo un 9% por debajo del récord histórico de mediados del 2022, cuando alcanzaron los U$S 6.800 por tonelada.

Brasil es el primer exportador mundial de carne vacuna y de carne aviar, y el segundo de carne porcina, por lo que sus valores FOB son muy representativos de la evolución de los precios internacionales de la carne en general: entre marzo del 2024 y abril del 2026, los precios FOB de la carne vacuna brasileña subieron un 35%, los de la carne porcina un 11% y los de la carne aviar sólo un 5%.

La notable alza de las exportaciones brasileñas de carne vacuna en los últimos 20 años ha sido posible no sólo por el incremento de la producción doméstica, que creció un 37% durante las últimas dos décadas, sino también por la reducción del consumo interno, que pasó de 42,8 kilogramos per capita en el 2006 a 29 kilogramos en el 2026.

Gran parte de la extraordinaria performance exportadora de Brasil también ha sido posible porque su ganadería hace cinco años que atraviesa una intensa fase de liquidación, con faenas muy por arriba de los niveles de equilibrio.

En el primer trimestre del año, la faena ha caído, pero sólo un 1,5%, estimando las principales consultoras brasileñas y el USDA, que a lo largo del corriente año la caída de la oferta se acentuará, así en 2026 Brasil reduciría su producción de carne vacuna entre 500 y 600 mil toneladas.

La mayoría de los principales países exportadores e importadores de carne vacuna ha venido revirtiendo en los últimos meses la fase de liquidación del ciclo ganadero, que llevaba varios años, y falta agregarse sólo Brasil a este grupo de países que han dejado atrás la liquidación de stocks.

Todo apunta a que a partir de la segunda parte del 2026 y durante el 2027 el ciclo ganadero internacional ahora con el concurso de Brasil se “sincronizará”, con una caída generalizada en la producción de carne vacuna y una reducción de las exportaciones mundiales.

El prestigioso analista australiano Simon Quilty prevé que en el segundo semestre del 2026 se producirá un “punto de inflexión” en el comercio internacional de carne vacuna, con una caída de las exportaciones globales y subas adicionales de los precios internacionales.

En la última década, Brasil ha pasado de exportar 1,69 millones de toneladas en el 2016, a 4,00 millones de toneladas el año pasado (+137%), aumentando su participación en las exportaciones mundiales del 18% en el 2016 al 30% en el 2026.

Durante la última década, el comercio mundial de carne vacuna creció 4,07 millones de toneladas, siendo el 56% de este volumen adicional capturado por Brasil y el 17% por Australia.

En los últimos años, se acentúa el liderazgo de Brasil y de Australia en las exportaciones mundiales de carne vacuna.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia