Noticias Internacionales

Técnicos del INTA están Trabajando en Emergencias que Afectan la Producción Ganadera y Agrícola en Argentina

Publicado

en

(1.805 lecturas vistas)

COMPARTIR

inta_argentina_cambio_climatico

El presidente del organismo del INTA, Amadeo Nicora en su visita a Santa Fe – Argentina menciona que esta es una de las zonas más afectadas por las abundantes lluvias y caída de granizo registradas en esa región. El acompañamiento a productores y municipios para enfrentar el exceso hídrico y sus consecuencias.

Tanto el sur y centro de Santa Fe como el norte de Buenos Aires sufrieron, en las últimas semanas, abundantes precipitaciones y granizadas que generaron el desborde de los principales ríos: Arrecifes, Carcarañá y San Antonio.

Como consecuencia, la soja de primera y el maíz sufrieron daños que repercutirán en sus rendimientos, hubo encharcamiento de los campos y la destrucción de los caminos rurales. En este contexto, los técnicos del INTA –en ambas provincias– acompañan con información especializada y asesoramiento a los productores y municipios a fin de disminuir el impacto por el exceso hídrico.

Amadeo Nicora, presidente del INTA, visitó la experimental del INTA en Rafaela –Santa Fe– una de las principales zonas afectadas por las inundaciones. Allí, junto con José Luis Spontón –director del centro regional del INTA Santa Fe– y el equipo de técnicos analizaron el estado de situación de la región y cuáles son las propuestas tecnológicas para lo inmediato y los próximos meses.

“Las lluvias de las últimas semanas colocan a toda la región en una situación crítica”, señaló Nicora quien aseguró que “los técnicos del instituto están trabajando en este contexto de emergencia acompañando a los productores con propuestas tecnológicas a la medida de cada situación”.

Según estimaciones del Ministerio de Agroindustria de la Nación, existen alrededor de 2.005.550 hectáreas anegadas en distinta medida, en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, producto de las cuantiosas precipitaciones registradas en las últimas semanas.

“La provincia está en una situación muy complicada”, aseguró Spontón quien, además, explicó que “desde el instituto acompañan a los municipios con información técnica que permita magnificar el estado de situación que viven los productores”.

En este sentido, indicó que “hubo zonas que sufrieron granizadas que generaron grandes daños en cultivos de soja, maíz y algunas pasturas. Por su parte, la producción hortícola de los cinturones del gran Rosario y Santa Fe también sufrieron grandes pérdidas”.

inta_argentina_cambio_climatico_1

Foto. Las abundantes precipitaciones dañaron los cultivos, produjeron encharcamiento de los campos y la destrucción del 80 % de los caminos rurales.

El instituto presentó un informe de estado de situación en Santa Fe que asegura la existencia de “numerosos potreros de alfalfa que soportaron anegamientos y la pérdida de plantas”.

En cuanto a la condición corporal de algunos rodeos de cría, el informe detalló que “disminuyó debido al tiempo que pasan en los lotes con agua y con recursos forrajeros disminuidos en su calidad y cantidad”.

Asimismo, los accesos hacia la manga y corrales se ven muy complicado por el barro y el agua, complicándose juntar animales para la aplicación de vacunas, tactos, ordeñe y otros tratamientos necesarios.

Por su parte, en la cuenca del río Arrecifes hay casi 30 mil hectáreas afectadas por el desborde de los arroyos y de la caída de granizo de gran magnitud en perjuicio de los cultivos de la región.

En este contexto, Daniel Somma –director del centro regional Buenos Aires norte del INTA– destacó el trabajo de los especialistas del instituto, quienes generan información “que permite orientar las decisiones estratégicas para superar esta situación crítica”.

Asimismo, Somma subrayó la importancia de entender que “la variabilidad climática es una constante que condiciona e influye directamente en el éxito o no de un sistema productivo” y agregó: “Es fundamental contar con una gestión integrada de cuencas y un sistema de alertas tempranas”.

Por su parte, Milton Sabio, coordinador del territorio agrícola del INTA Pergamino se refirió al estado de los cultivos en el norte de Buenos Aires: “Tenemos daños irreparables en maíz y soja de primera, mientras que las plantas más pequeñas de la soja de segunda tiene grandes probabilidades de mejorar causadas por la caída de granizo del 1º de enero. Aún desconocemos la provocadas por el exceso hídrico”.

Para Gerardo Velazco, productor y asesor de la ciudad bonaerense de Colón, – “desde una semana antes de la Navidad hasta el 1º de enero se registraron entre 400 y 500 milímetros de lluvias en la zona, a lo que se le suma la fuerte caída de granizo”.

Y aseguró: “Recién a partir de mediados de enero tendrán las estimaciones de daño producido en los cultivos de la región”.

inta_argentina_cambio_climatico_3

Foto. El INTA acompaña con información especializada y asesoramiento a los productores y municipios a fin de disminuir el impacto por el exceso hídrico.

Anticiparse, clave para reducir daños.

La región que rodea la cuenca del río Arrecifes suele verse afectada por excesos hídricos. De allí la importancia de contar con un sistema de alerta hídrica temprana que permita anticiparse a estas complicaciones meteorológicas.

Con este objetivo, técnicos del INTA y la Comisión Nacional de Actividades Aeroespaciales (CONAE) instalaron un software basado en un modelo meteorológico que permite prever la altura de la cuenca del río Arrecifes.

De acuerdo con Milton Sabio, técnico del INTA Pergamino, “el 22 de diciembre previmos una alerta de desborde del río para los partidos de Pergamino, Rojas, Salto y Arrecifes. Como consecuencia, llamamos a todos los municipios y a Defensa Civil para que estén atentos al fenómeno meteorológico y reunimos al Comité de Emergencia”.

“A su vez –detalló– nos reunimos con las asociaciones de productores, la sociedad rural y el Ministerio de Agroindustria de la provincia para evaluar la situación luego de las intensas lluvias de fin de año”.

inta_argentina_cambio_climatico_2

Foto. En la cuenca del río Arrecifes hay casi 30 mil hectáreas afectadas por el desborde de los arroyos y la caída de granizo de gran magnitud en perjuicio de los cultivos de la región.

Lluvias: lo que se viene para el trimestre

Desde Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar subrayaron: “Vale recordar que, desde el punto de vista climático, diciembre y enero son los meses de mayor variabilidad en la disponibilidad hídrica, en los que se acentuaron en los últimos años los extremos climáticos de impacto para el sector agropecuario”.

En línea con el informe de tendencia climática para el trimestre enero-marzo, habrá una mayor probabilidad de lluvias normales o deficitarias en el total acumulado sobre las regiones de Cuyo, Pampeana y NEA (excepto Misiones, con condiciones normales).

Para las regiones NOA, Chaqueña y norte centro de la Patagonia habrá mayores probabilidades de tener lluvias normales. Por último, en el sur y centro de Santa Cruz y Tierra del Fuego la mayor probabilidad se halla en las categorías de lluvias normales o superiores a las normales.

Puntualmente, para el noroeste de Buenos Aires, este y noreste de Córdoba, centro de Santa Fe, centro y norte de Entre Ríos y sur de Corrientes, rio Uruguay y cuenca de aporte, por situaciones de excesos, anegamiento, inundación, todas estas áreas mantienen en situación de riego creciente y fluctuaciones de napas que mantienen muy frágil la situación hídrica ante todo evento de precipitación.

Los pronósticos sostienen la continuidad de frentes de tormenta semanales sobre esta área y con tormentas de intensidad, dada la magnitud de la masa de aire tropical sobre todo en el norte argentino.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

México, Centroamérica y el IICA inician estrategia contra el gusano barrenador del ganado

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Ecuador fortalece el control para garantizar la inocuidad de la leche en su territorio

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Tendencia