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Producción de Lana en Pastoreo Sustentable: Alianza entre Ambientalistas, Ganaderos e Industriales

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Con el objetivo de conservar los pastizales patagónicos la red de Productores Ovinos OVIS XXI, la organización internacional The Nature Conservancy (TNC) y la marca de indumentaria Patagonia Inc. establecieron un acuerdo que insta a los productores de ganado ovino a aplicar un modelo de pastoreo que reduce el avance de la desertificación. 

Actualmente, el proyecto se instrumenta en casi 1,5 millones de hectáreas en las provincias argentinas de Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego y en la región de Magallanes, en Chile, y apunta a comprometer seis millones de hectáreas en los próximos seis años.

«El proyecto establece una serie de recomendaciones prácticas de manejo del hábitat y del ganado ovino, que incluye sistemas que permiten la regeneración de los pastizales nativos, y prácticas de gerencia que son más favorables a las condiciones naturales de la flora y fauna local», explicó Carlos Fernández, gerente de proyecto de TNC.

La entidad es una de las organizaciones ambientalistas más grandes del mundo, que cuenta con un proyecto de protección de los pastizales patagónicos donde una de las iniciativas es el pastoreo sustentable.

«La idea es simple. Impulsamos un programa que integra la cría de ovejas bajo estándares de pastoreo sustentable, aportando un enorme beneficio al detener el avance del desierto y encontramos condiciones más favorables para su venta en el mercado internacional», explicó, por su parte, Ricardo Fenton, gerente de OVIS XXI, red de productores y profesionales especializados en producción ovina.

La entidad fue creada en 2003 con el objetivo de aumentar la sustentabilidad económica, ecológica, social y humana de las cadenas de valor basadas en la especie ovina. Entrena y acredita a los profesionales que proveen los servicios, realiza las auditorías correspondientes y certifica la calidad sustentable de las lanas que se comercializan con su sello.

Para cerrar el ciclo, la lana producida bajo estos estándares sustentables es comprada a precio justo. La firma Patagonia Inc. ya compró 65.000 kilos de lana peinada y espera adquirir más en función de apoyar la sustentabilidad de la cadena de producción.

«Es un compromiso a largo plazo», dijo Raúl Costa, representante de Patagonia Inc. en la Argentina. «Para nosotros es fundamental disminuir el impacto sobre los pastizales patagónicos, apoyar a los productores locales e involucrar a nuestros clientes con el consumo responsable y de bajo impacto», agregó.

Patagonia Inc. tiene su sede en Ventura, California, es líder en el diseño de indumentaria para el aire libre. Desde 1996, sólo utiliza algodón orgánico. En este proyecto decidió fabricar sus productos con lanas sustentables provenientes de esa región del sur del país, y que cumplan con los estándares de pastoreo sustentable.

Fuente: Agencias

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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