Noticias Internacionales

La Genómica: Una Nueva Oportunidad para la Ganadería Argentina

Publicado

en

(2.557 lecturas vistas)

COMPARTIR

Pese a las inversiones que cada año se materializan en genética bovina en Argentina, existe un marcado retraso en programas de selección. Con este fin, se propone la creación de una Plataforma Nacional de Selección Genómica, para que los ganaderos argentinos puedan decidir acerca del material genético que incorporan, a través de un diagnóstico científico. 

El rodeo argentino bovino se compone de unos 27 millones de vientres, de los cuales aproximadamente 24,3 millones son de razas de carne y 2,7 millones son de razas de leche.

Del rodeo de carne, se inseminan no más del 4% del total, unas 970.000 hembras. Las otras 23.300.000 son servidas por aproxi¬madamente 1.165.000 toros. Los ganaderos argentinos reponen el 25% de esos machos cada año, o sea unos 291.250 toros, que, a un costo promedio de U$S 2.500 cada uno, suponen una inversión global anual de casi U$S 730 millones.

Del rodeo lechero argentino se insemina casi la mitad de las vacas, es decir 1.350.000 hembras. Las restantes son servidas por unos 68.000 toros. La reposición de 17.000 toros por año a U$S 2.000 cada uno, exige que el conjunto de tamberos invierta más de U$S/año 34 millones Además, se necesitan unas 3.000.000 de dosis de semen de leche y unas 1.650.000 pajuelas de semen de carne para dar servicio por IA a las hembras que usan esta técnica, lo que implica una inversión adicional de casi U$S 36.000.000.

Sumando todos los componentes masculinos que contribuyen todos los años a crear una nueva generación de terneras y terne¬ros, se necesitan más de U$S 800.000.000 de inversión anual en material seminal.

Esa inversión (sumada, naturalmente a la que supone el rodeo de hembras, que está cerca de los U$S 38.000.000.000) debería permitirnos producir anualmente unos 23.000.000 de terneros, pero por distintas razones (desde reproductivas a nutricionales y desde sanitarias hasta de manejo, pasando por las climáticas) solo producimos alrededor de 12.500.000, o sea que quedan sin producir más de 10.000.000 de cabezas.

Los Progresos

Cabe preguntarse qué progresos provoca esa inversión de una generación a la otra. Ello tiene que ver con la genética que los padres les transfieren a sus hijos. Por ejemplo: que los hijos de tal padre y tal madre nazcan con facilidad, o que los hijos de tal vaca con tal toro conviertan mejor la misma cantidad de pasto en más y mejor carne o leche tiene que ver con el uso que se haga de las herramientas que el conocimiento y manejo de las leyes de la genética y de la genómica permite, para predecir e ir mejorando sistemáticamente la productividad integral del rodeo.

Elección de Padres

El grueso de los ganaderos argentinos sigue eligiendo los padres de sus rodeos futuros por sus árboles genealógicos. Y a esos antepasados -cuando se los conoce- se los califica por las apariencias externas o fenotipo; digamos, en criollo, por “la pinta”. Por eso son tan importantes concursos como el de Palermo, o las Exposiciones Nacionales de cada una de las Razas. Pero el descubridor de las leyes de la genética, el monje austriaco Gregor Mendel ya en 1865 explicó que de una generación a otra se transfieren no más del 30% de los caracteres de los padres.

En la ganadería, el siguiente paso a aquella selección por los ascendentes fue la selección por los descendientes: es decir hacer el seguimiento de los hijos de tal padre, para, a partir de cómo se expresa en los hijos o hijas tal o cuál carácter, ir descartando o seleccionando los progenitores que mejor transmiten ese rasgo.

Como es obvio, la confiabilidad de esa información depende, por una parte, de la imparcialidad con que se recojan los datos, pues no da lo mismo que los datos los aporten los dueños de los animales a que sea un tercero independiente e imparcial quien los mida; y, por la otra, de la cantidad de descendientes que se evalúen y su dispersión territorial. Esa selección por descendencia, en las razas lecheras, elevó la confiabilidad de la información para algunos caracteres (los productivos, por ejemplo) a más del 75% con la primera generación de hijas y a más del 90% con la 2ª y 3ª camada.

Cada toro que se mide de esta manera cuesta U$S 50.000 de mantenimiento y al cabo de 5 años se sacrifica más del 90% y se descarta su semen. Pero, obviamente el 10% que sobrevive y cuyo semen es el que se comercializa, transmite los caracteres productivos, morfológicos y funcionales que hacen que la generación siguiente siempre supere a su antecesora.

Cruzar esa información sistematizada por décadas con los datos de las regiones cromosómicas del genoma de la raza permitió descubrir predictores que hoy, al nacimiento de un ternero posibilitan anticipar con más de un 70% de confiabilidad casi todos los caracteres de interés económico para el productor de un animal: hasta hace 3 años, era imprescindible esperar 5 años, ¡ahora al nacimiento! Así se eligen los padres en el Hemisferio Norte. En Argentina, en cambio, seguimos eligiendo por las fotos de los Catálogos o a partir de DEP’s (Diferencias Esperadas de la Progenie) cuyos datos, en general, y no obstante el ingente esfuerzo que hacen muchas asociaciones y excelentes genetistas que tenemos, son aportados voluntariamente por los dueños de las Cabañas productoras de los Toros.

Evidentemente aquélla inversión anual de más de U$S 800.000.000 no garantiza que de una generación a otra, nuestros rodeos progresen en los factores que son capaces de transformar en cada vez más eficiente y rentable a las explotaciones.

Éste dramático retraso en desarrollar Programas de Selección Genética, nos está condenando. Hoy tenemos una oportunidad y si fuéramos capaces de conjugar esfuerzos los actores del negocio ganadero de cría y reproducción y el Estado, podríamos desarrollar una Plataforma Nacional de Selección Genómica que permita a todos los ganaderos decidir cuál es el material genético que está incorporando a su rodeo, a partir de un diagnóstico científico de sus necesidades.

No soy ingenuo. Sé que una Plataforma como esa toca intereses. Obviamente que no le caerá muy simpático al sistema que hoy vende novillos con testículos como si fueran Toros, tener que destinar esos animales al mercado de la carne y no al de la reproducción. Reaccionemos rápido, antes que sea demasiado tarde.

Fuente: Agencias

 

Leer más
1 comentario

1 comentario

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

Publicado

en

COMPARTIR

En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

Leer más

Noticias Internacionales

Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

Publicado

en

COMPARTIR

El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

Leer más

Tendencia