Noticias Internacionales

La Genómica: Una Nueva Oportunidad para la Ganadería Argentina

Publicado

en

(2.533 lecturas vistas)

COMPARTIR

Pese a las inversiones que cada año se materializan en genética bovina en Argentina, existe un marcado retraso en programas de selección. Con este fin, se propone la creación de una Plataforma Nacional de Selección Genómica, para que los ganaderos argentinos puedan decidir acerca del material genético que incorporan, a través de un diagnóstico científico. 

El rodeo argentino bovino se compone de unos 27 millones de vientres, de los cuales aproximadamente 24,3 millones son de razas de carne y 2,7 millones son de razas de leche.

Del rodeo de carne, se inseminan no más del 4% del total, unas 970.000 hembras. Las otras 23.300.000 son servidas por aproxi¬madamente 1.165.000 toros. Los ganaderos argentinos reponen el 25% de esos machos cada año, o sea unos 291.250 toros, que, a un costo promedio de U$S 2.500 cada uno, suponen una inversión global anual de casi U$S 730 millones.

Del rodeo lechero argentino se insemina casi la mitad de las vacas, es decir 1.350.000 hembras. Las restantes son servidas por unos 68.000 toros. La reposición de 17.000 toros por año a U$S 2.000 cada uno, exige que el conjunto de tamberos invierta más de U$S/año 34 millones Además, se necesitan unas 3.000.000 de dosis de semen de leche y unas 1.650.000 pajuelas de semen de carne para dar servicio por IA a las hembras que usan esta técnica, lo que implica una inversión adicional de casi U$S 36.000.000.

Sumando todos los componentes masculinos que contribuyen todos los años a crear una nueva generación de terneras y terne¬ros, se necesitan más de U$S 800.000.000 de inversión anual en material seminal.

Esa inversión (sumada, naturalmente a la que supone el rodeo de hembras, que está cerca de los U$S 38.000.000.000) debería permitirnos producir anualmente unos 23.000.000 de terneros, pero por distintas razones (desde reproductivas a nutricionales y desde sanitarias hasta de manejo, pasando por las climáticas) solo producimos alrededor de 12.500.000, o sea que quedan sin producir más de 10.000.000 de cabezas.

Los Progresos

Cabe preguntarse qué progresos provoca esa inversión de una generación a la otra. Ello tiene que ver con la genética que los padres les transfieren a sus hijos. Por ejemplo: que los hijos de tal padre y tal madre nazcan con facilidad, o que los hijos de tal vaca con tal toro conviertan mejor la misma cantidad de pasto en más y mejor carne o leche tiene que ver con el uso que se haga de las herramientas que el conocimiento y manejo de las leyes de la genética y de la genómica permite, para predecir e ir mejorando sistemáticamente la productividad integral del rodeo.

Elección de Padres

El grueso de los ganaderos argentinos sigue eligiendo los padres de sus rodeos futuros por sus árboles genealógicos. Y a esos antepasados -cuando se los conoce- se los califica por las apariencias externas o fenotipo; digamos, en criollo, por “la pinta”. Por eso son tan importantes concursos como el de Palermo, o las Exposiciones Nacionales de cada una de las Razas. Pero el descubridor de las leyes de la genética, el monje austriaco Gregor Mendel ya en 1865 explicó que de una generación a otra se transfieren no más del 30% de los caracteres de los padres.

En la ganadería, el siguiente paso a aquella selección por los ascendentes fue la selección por los descendientes: es decir hacer el seguimiento de los hijos de tal padre, para, a partir de cómo se expresa en los hijos o hijas tal o cuál carácter, ir descartando o seleccionando los progenitores que mejor transmiten ese rasgo.

Como es obvio, la confiabilidad de esa información depende, por una parte, de la imparcialidad con que se recojan los datos, pues no da lo mismo que los datos los aporten los dueños de los animales a que sea un tercero independiente e imparcial quien los mida; y, por la otra, de la cantidad de descendientes que se evalúen y su dispersión territorial. Esa selección por descendencia, en las razas lecheras, elevó la confiabilidad de la información para algunos caracteres (los productivos, por ejemplo) a más del 75% con la primera generación de hijas y a más del 90% con la 2ª y 3ª camada.

Cada toro que se mide de esta manera cuesta U$S 50.000 de mantenimiento y al cabo de 5 años se sacrifica más del 90% y se descarta su semen. Pero, obviamente el 10% que sobrevive y cuyo semen es el que se comercializa, transmite los caracteres productivos, morfológicos y funcionales que hacen que la generación siguiente siempre supere a su antecesora.

Cruzar esa información sistematizada por décadas con los datos de las regiones cromosómicas del genoma de la raza permitió descubrir predictores que hoy, al nacimiento de un ternero posibilitan anticipar con más de un 70% de confiabilidad casi todos los caracteres de interés económico para el productor de un animal: hasta hace 3 años, era imprescindible esperar 5 años, ¡ahora al nacimiento! Así se eligen los padres en el Hemisferio Norte. En Argentina, en cambio, seguimos eligiendo por las fotos de los Catálogos o a partir de DEP’s (Diferencias Esperadas de la Progenie) cuyos datos, en general, y no obstante el ingente esfuerzo que hacen muchas asociaciones y excelentes genetistas que tenemos, son aportados voluntariamente por los dueños de las Cabañas productoras de los Toros.

Evidentemente aquélla inversión anual de más de U$S 800.000.000 no garantiza que de una generación a otra, nuestros rodeos progresen en los factores que son capaces de transformar en cada vez más eficiente y rentable a las explotaciones.

Éste dramático retraso en desarrollar Programas de Selección Genética, nos está condenando. Hoy tenemos una oportunidad y si fuéramos capaces de conjugar esfuerzos los actores del negocio ganadero de cría y reproducción y el Estado, podríamos desarrollar una Plataforma Nacional de Selección Genómica que permita a todos los ganaderos decidir cuál es el material genético que está incorporando a su rodeo, a partir de un diagnóstico científico de sus necesidades.

No soy ingenuo. Sé que una Plataforma como esa toca intereses. Obviamente que no le caerá muy simpático al sistema que hoy vende novillos con testículos como si fueran Toros, tener que destinar esos animales al mercado de la carne y no al de la reproducción. Reaccionemos rápido, antes que sea demasiado tarde.

Fuente: Agencias

 

Leer más
1 comentario

1 comentario

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

1° Congreso Internacional Bubalino – Argentina 2026

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

En Chile investigación busca desarrollar herramienta para enfrentar la mastitis bovina

Publicado

en

COMPARTIR

 

La mastitis bovina es una de las principales enfermedades que afectan al ganado lechero y puede generar importantes consecuencias para la producción, la calidad de la leche y la salud de los animales. En las regiones de Los Ríos y Los Lagos, donde se concentra el 82 por ciento de las vacas lecheras del país, esta problemática adquiere especial relevancia para una de las principales actividades productivas del territorio.

Oriunda de Llanquihue, Macarena Núñez Campos, llegó a Valdivia en 2019 para estudiar Bioquímica en la Universidad Austral de Chile (UACh), pero su interés por la ciencia comenzó mucho antes. “De niña me gustaban mucho las clases de ciencias naturales y, a medida que fui creciendo, mis ramos favoritos pasaron a ser biología y química”, recuerda. También guarda especial recuerdo de sus experiencias en el laboratorio de su colegio y de su participación en ferias científicas, espacios que despertaron tempranamente su curiosidad y fueron fundamentales para descubrir que quería dedicar su vida profesional a la ciencia.

Hoy, esa vocación se refleja en una investigación que busca aportar una nueva herramienta para la detección de los microorganismos responsables de la mastitis bovina.

La reciente graduada del Magíster en Ciencias mención Microbiología de la Facultad de Ciencias de la UACh, desarrolló su investigación en vinculación con Laboratorios y Servicios Veterinarios Valdivia Limitada (Lavet), enfocándose en el desarrollo y evaluación de un método diagnóstico basado en una técnica molecular denominada LAMP (Loop-mediated isothermal amplification. El objetivo fue detectar de manera rápida y específica cinco patógenos asociados a la mastitis bovina: Staphylococcus aureus, Streptococcus uberis, Escherichia coli, Mycoplasma bovis y Prototheca bovis. Los dos últimos son considerados agentes emergentes de especial interés debido a las dificultades que pueden presentar para su diagnóstico y control.

“Mi tesis consistió en desarrollar y evaluar un nuevo método diagnóstico para la detección rápida y específica de cinco patógenos causantes de mastitis bovina. El método se basó en una técnica molecular denominada LAMP, que permite amplificar y detectar material genético de los microorganismos de manera rápida y sin requerir necesariamente el equipamiento sofisticado que utilizan otras técnicas moleculares convencionales”, explica Macarena.

Un desafío para la producción lechera regional

La mastitis es una enfermedad que afecta directamente la productividad de los rebaños. Puede disminuir la producción y calidad de la leche, aumentar los costos asociados al tratamiento y en casos más severos, comprometer la salud y la futura productividad del animal. Contar con herramientas que permitan identificar oportunamente el microorganismo responsable de una infección puede contribuir a mejorar las decisiones sanitarias y avanzar hacia tratamientos más específicos.

“En Chile, esta problemática cobra especial relevancia en las regiones de Los Ríos y Los Lagos, donde se concentra el 82% de las vacas lecheras del país. Por lo tanto, cualquier enfermedad que afecte la sanidad de los rebaños en esta zona puede tener un impacto no solo en los productores, sino también en toda la cadena productiva láctea”, añade Macarena.

La investigadora destaca que el desarrollo de métodos diagnósticos más rápidos y accesibles podría ser especialmente relevante para la realidad productiva regional, al permitir identificar con mayor oportunidad qué microorganismo está provocando una infección y apoyar decisiones de manejo y tratamiento. Uno de los aspectos centrales de esta experiencia ha sido precisamente la vinculación entre la investigación desarrollada desde la universidad y las necesidades del sector productivo.

Para Macarena Núñez, esta relación resulta fundamental para que el conocimiento científico pueda trascender el ámbito académico y convertirse en soluciones concretas: “Creo que es fundamental vincularse con el sector productivo porque permite que los resultados de las investigaciones no se queden únicamente en el ámbito académico, sino que puedan transformarse en soluciones concretas para problemáticas reales”.

A su juicio, esta colaboración permite complementar las capacidades de ambos sectores: mientras la academia aporta conocimiento y una base científica sólida, la industria contribuye a identificar necesidades concretas y espacios donde ese conocimiento puede tener una aplicación.

Una beca para continuar formando capital humano

El vínculo de Macarena con el laboratorio se inició en 2023, durante su formación de pregrado en Bioquímica. Desde entonces, tuvo la oportunidad de integrarse al Laboratorio de Mastitis Bovina, experiencia que posteriormente dio paso al desarrollo de su tesis de magíster. Durante este proceso fue guiada por el Dr. Armin Mella y el Dr. Diego Carrillo, quienes la acompañaron en el desarrollo de la investigación.

La investigación fue desarrollada con el apoyo del programa Piloto de Becas de Postgrado impulsado por el Gobierno Regional de Los Ríos y la Universidad Austral de Chile, financiamiento que para Macarena fue fundamental para completar su formación de magíster. “La beca FIC fue de gran ayuda para mí, ya que me entregó los recursos y herramientas necesarios para poder finalizar mi tesis y continuar con mi formación de manera adecuada. El apoyo permitió financiar aspectos no solo asociados a mi investigación, sino que también a gastos relacionados con mi permanencia en Valdivia y en el programa de magíster”.

Actualmente, Macarena se encuentra trabajando en Puerto Varas, en Aqua BC, empresa vinculada a la biotecnología y a la prestación de servicios para el sector acuícola. Si bien su trabajo actual no está directamente relacionado con la mastitis bovina, reconoce que la experiencia desarrollada durante el proyecto FIC amplió su perspectiva sobre las posibilidades profesionales que existen para quienes se forman en ciencias. “Me hizo comprender que nuestro desarrollo profesional no necesariamente tiene que estar ligado exclusivamente a la academia o la investigación, sino que también podemos incorporarnos directamente a la industria”, afirma.

Para Macarena, esta experiencia demuestra el valor de conectar las capacidades científicas que se desarrollan en las universidades con las necesidades concretas de los territorios y sus sectores productivos. “Considero que esta conexión entre el conocimiento científico y las necesidades de la industria es fundamental para que la investigación pueda tener un impacto concreto en la sociedad y en los distintos sectores productivos”, concluye.

La profesional termina esta entrevista agradeciendo especialmente a la Dra. Leyla Cárdenas, directora del proyecto FIC, a Francisca Sepúlveda y Pedro Matus, encargados de su seguimiento.

Proyecto financiado por el Fondo de Innovación y Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de Los Ríos y aprobado por el Consejo Regional.

Leer más

Noticias Internacionales

Estudio detecta anticuerpos contra la paratuberculosis bovina en terneros neonatos

Publicado

en

COMPARTIR

Un estudio del Royal Veterinary College demuestra que los anticuerpos contra Mycobacterium avium subsp. paratuberculosis pueden identificarse en la sangre de los terneros tras la ingesta de calostro. El hallazgo abre una nueva vía para estudiar la exposición temprana a la enfermedad de Johne y fortalecer las estrategias de vigilancia y control en los rodeos.

Una investigación realizada por científicos del Royal Veterinary College (RVC) identificó que los terneros recién nacidos pueden presentar anticuerpos contra la enfermedad de Johne en su sangre luego de consumir el calostro materno. El descubrimiento podría aportar una nueva herramienta para determinar en qué momento los animales se exponen por primera vez al agente causal de esta enfermedad, favoreciendo el desarrollo de estrategias más eficaces de prevención y control.

La enfermedad de Johne, también conocida como paratuberculosis bovina, es una enfermedad infecciosa, crónica e incurable causada por Mycobacterium avium subespecie paratuberculosis (MAP). La infección suele producirse durante las primeras semanas o meses de vida, aunque los signos clínicos generalmente aparecen años más tarde.

En los animales afectados, la bacteria provoca un deterioro progresivo de la mucosa del intestino delgado, generando inflamación crónica, pérdida de peso, disminución de la producción de leche, diarrea persistente y, en los casos más graves, la muerte. Además de comprometer el bienestar animal, representa un importante problema económico para la producción lechera a nivel mundial.

Hasta el momento, los programas de vigilancia se enfocan principalmente en detectar la enfermedad en bovinos adultos, mientras que existe escasa información sobre lo que ocurre durante las primeras etapas de vida.

Un nuevo enfoque para estudiar la exposición temprana

Con el objetivo de profundizar el conocimiento sobre la infección en los primeros días de vida, investigadores del RVC analizaron muestras de sangre de 38 terneros recién nacidos y sus respectivas madres provenientes de un establecimiento lechero comercial del suroeste de Inglaterra.

Las muestras habían sido obtenidas originalmente como parte de los controles rutinarios destinados a verificar la correcta absorción de anticuerpos provenientes del calostro. Posteriormente, los científicos aprovecharon los sueros residuales para medir anticuerpos específicos contra MAP y evaluar su relación con el estado sanitario de las madres y con la eficiencia de la transferencia de inmunidad pasiva.

Los resultados mostraron que los terneros nacidos de vacas con anticuerpos frente a MAP presentaban concentraciones significativamente más altas de esos mismos anticuerpos que aquellos cuyas madres no evidenciaban seropositividad. Asimismo, la relación entre los niveles de anticuerpos detectados y la absorción del calostro fue diferente según el estado sanitario de la madre.

En conjunto, los hallazgos respaldan la hipótesis de que los anticuerpos específicos contra MAP son transferidos desde la vaca al ternero a través del calostro.

Potencial para mejorar la vigilancia sanitaria

Los investigadores aclaran que la detección de estos anticuerpos no constituye una prueba diagnóstica de infección en terneros recién nacidos, ya que refleja la inmunidad pasiva transferida por la madre y no necesariamente la presencia de la bacteria en el animal.

Sin embargo, consideran que esta información podría incorporarse como una herramienta complementaria dentro de los programas de vigilancia de rodeos y de evaluación del riesgo sanitario, contribuyendo a comprender mejor la dinámica de transmisión de la enfermedad durante las primeras etapas de vida.

De confirmarse los resultados de esta investigación en estudios con un mayor número de animales, este enfoque podría aportar información valiosa para optimizar las estrategias de control de la enfermedad de Johne, mejorar el bienestar animal y reducir las pérdidas productivas asociadas a esta importante enfermedad de los bovinos.

Leer más

Tendencia