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Investigadores Brasileños Identifican Bacterias que Aumentan la Seguridad en el Consumo de Quesos Artesanales

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Investigadores brasileños identifican cepas de microorganismos lácticos que pueden inhibir el crecimiento de Listeria en quesos frescos brasileños, además de inactivarla en quesos curados y acortar su maduración.

AGÊNCIA FAPESP/DICYT – De no elaborárselos en condiciones sanitarias adecuadas, los quesos artesanales producidos con leche cruda o pasteurizada en Brasil, tales como los blancos o frescos y los curados, son susceptibles a la contaminación con bacterias causantes de enfermedades como la Listeria monocytogenes.

Una investigación posdoctoral de la investigadora Fernanda Bovo Campagnollo, realizada en la Facultad de Ingeniería de Alimentos de la Universidad de Campinas (Unicamp), en Brasil, con beca de la Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo – FAPESP, bajo la supervisión del profesor Anderson de Souza Sant’Ana, resultó en una solución que puede ayudar a los productores de quesos artesanales a garantizar la seguridad de los productos y a cumplir con una regulación federal sobre la maduración de los quesos curados.

Los investigadores lograron seleccionar cepas de bacterias lácticas capaces de inhibir el crecimiento de la Listeria en el queso fresco conocido como queijo minas en Brasil, además de inactivar la bacteria y disminuir el tiempo de maduración del queso curado. Los resultados del estudio salieron publicados en la revista Food Microbiology.

“El uso de estas bacterias lácticas puede contribuir para que los productores de quesos artesanales comercialicen sus productos con mayor seguridad y, en el caso del queso curado, con menor tiempo de maduración”, declaró Bovo Campagnollo.

Según la investigadora, debido a sus características fisicoquímicas, el queso minas fresco es bastante propicio para la multiplicación de la Listeria, causante de una infección denominada listeriosis, con alto índice de mortalidad.

“El queso minas fresco presenta una humedad relativamente alta y bajo contenido de sal; y aun cuando se lo almacena bajo refrigeración no se encuentra inmune a la proliferación de Listeria”, explicó Bovo Campagnollo.

En tanto, en el queso minas curado, que a diferencia del minas fresco presenta una menor cantidad de agua y un mayor tenor de sal, la bacteria también puede proliferar durante el período de maduración del producto.

Con el objetivo de garantizar la seguridad microbiológica del queso curado comercializado en Brasil, una ley de alcance nacional estipuló que el producto debe madurarse de mínima durante 60 días. Sin embargo, suele ocurrir que los quesos artesanales curados de Minas Gerais pasen por una maduración que se extiende durante un período de entre 17 y 22 días a los efectos de mantener las características de sabor y textura del producto.

“Esto puede llevar a los productores artesanales a afrontar problemas a la hora de comercializar sus productos fuera de Minas Gerais, y además puede redundar en riesgos para la salud de los consumidores”, dijo Bovo Campagnollo.

Con la intención de solucionar este problema, una nueva legislación permitió la comercialización de quesos artesanales curados con un tiempo de maduración inferior a 60 días, siempre y cuando los productores puedan comprobar mediante estudios técnicos y científicos que el acortamiento del período de maduración no compromete la calidad y la inocuidad del producto.

“Los pequeños productores de quesos artesanales –que son los mayores fabricantes de este tipo de quesos en Brasil– no poseen recursos como para financiar estudios de esta índole”, subrayó Bovo Campagnollo.

Una solución presente en el propio queso

La solución que desarrollaron los investigadores de la Unicamp para resolver los problemas referentes al riesgo de contaminación y a la disminución del tiempo de maduración del queso curado surgió en los propios quesos artesanales.

En algunos estudios publicados en Brasil durante los últimos años se consignó que ciertas bacterias lácticas aisladas en quesos son productoras de bacteriocinas, proteínas o complejos de proteínas, ácido láctico y peróxido de hidrógeno que son capaces de impedir el crecimiento de la Listeria y de otros microorganismos causantes de enfermedades.

Así y todo, no existían relatos referentes a la aplicación de cepas de bacterias lácticas en el combate contra la proliferación de Listeria en quesos artesanales como el minas fresco o curado elaborados tanto con leche pasteurizada como con leche cruda, toda vez que pese a que la legislación brasileña exige que el queso minas fresco se elabore con leche pasteurizada, el producto se fabrica informalmente con leche cruda.

A los efectos de evaluar esa hipótesis, los investigadores inicialmente extrajeron muestras de 244 quesos artesanales de Minas Gerais en cinco zonas productoras de dicho estado brasileño: Araxá, Campo das Vertentes, Canastra, Cerrado y Serro.

De esas muestras de queso se aislaron 891 cepas de bacterias lácticas provenientes del así llamado pingo, un fermento láctico natural extraído del suero de la leche presente en el propio queso, que ayuda a coagular la leche y dotarlo de sabor, textura y aroma al queso artesanal.

Mediante pruebas de laboratorio, los científicos evaluaron cuáles de éstas poseían la capacidad de impedir el crecimiento de la Listeria en los referidos tipos de queso y lograron seleccionar un conjunto de seis cepas de las especies Lactobacillus brevis, Lactobacillus plantarum y Enterococcus faecalis.

Se les agregó entonces la mezcla de las seis cepas de esas especies de bacterias lácticas seleccionadas a los quesos minas frescos o curados, elaborados con leche cruda o pasteurizada e inoculados con i.

Los investigadores analizaron en el transcurso de 15 días de duración del queso minas fresco bajo refrigeración y de 22 días de maduración del queso curado de qué manera ese grupo de bacterias seleccionadas influye sobre el desarrollo de la Listeria y sobre el tiempo de maduración del queso curado, en comparación con muestras de queso sin el agregado de la mezcla de bacterias.

Los resultados de los análisis microbiológicos indicaron que la mezcla de bacterias lácticas seleccionadas fue capaz de detener el crecimiento de la Listeria en el queso minas fresco y de inactivarla en el queso minas curado.

Los quesos minas curados sin el añadido de la mezcla de bacterias exhibieron un crecimiento pronunciado de Listeriaen el transcurso de los 22 días de maduración. En tanto, en aquéllos quesos a los que se les aplicó la mezcla de bacterias, dejaron de detectarse las células del microorganismo al cabo de 15 días en el caso de los quesos elaborados con leche cruda, y luego de 21 días en aquéllos fabricados con leche pasteurizada.

“El secreto reside en la mezcla de las bacterias. En su combinación, las mismas permiten tanto detener el crecimiento del patógeno en el queso minas fresco como inactivar y disminuir el tiempo de maduración del queso curado, lo que constituye una importante demanda de los productores de quesos artesanales”, dijo Sant’Ana.

Los investigadores pretenden ahora patentar la mezcla de bacterias y posteriormente licenciársela a empresas interesadas en producirla a escala industrial para su empleo como ingrediente en la elaboración de quesos artesanales.

 

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Colombia trabaja para declarar región como «Libre de Fiebre Aftosa sin vacunación»

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Desarrollan vacuna contra el virus de la fiebre aftosa con tecnología innovadora

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El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Argentina (INTA), el National Research Council de Canadá (NRCC) y Bioinnovo –empresa de base tecnológica conformada por el INTA y Vetanco SA– trabajan con la primera vacuna contra el virus de la fiebre aftosa que no utiliza material infectivo en su proceso de manufactura. Se trata de un hito de relevancia mundial.

La fiebre aftosa es la primera barrera en la comercialización internacional de productos agropecuarios. Los brotes de la enfermedad tienen un gran impacto económico y social a nivel global. Se estima que en las regiones endémicas las pérdidas anuales asociadas a esta enfermedad son de entre 8,4 y 27,3 billones de dólares.

Recientemente se reportaron brotes en animales salvajes en Alemania y en bovinos en Israel, que confirman los riesgos e importancia de contar con estrategias preventivas para esta enfermedad. Para prevenirla existen vacunas efectivas que emplean material infectivo en el proceso de producción. Muchos países deciden no tener plantas productivas de la vacuna dentro de sus territorios o prohíben trabajar con cepas diferentes a las de circulación regional, restringiendo la producción al mercado local.

Por esto, Bioinnovo –empresa de base orientada a la salud animal con más de diez años de trayectoria formada entre el INTA y Vetanco S.A.– es decir, “se puede producir en instalaciones convencionales utilizando los mismos equipos y tecnologías que los ya empleados en la fabricación de cualquier vacuna que utilice células de mamíferos en su proceso productivo”, explicó Andrés Wigdorovitz, director de INCUINTA y Bioinnovo.

“Se trata de una solución segura, eficaz y con perspectivas de posicionarse como una alternativa superadora en cuanto a requerimientos de seguridad y versatilidad”, aseguró Wigdorovitz. “Es la primera vacuna contra la fiebre aftosa en células de mamífero en no utilizar material infectivo en ninguna etapa del proceso productivo”, agregó, y destacó que “el proyecto de una vacuna recombinante para el tratamiento de la fiebre aftosa comenzó hace más de diez años en el Instituto de Virología y fue protegida por una patente a fines del año 2022”.

Por su parte, Marianela Dalghi, investigadora en Bioinnovo y responsable actual de liderar el proyecto, indicó: “Su fórmula basada en cápsides vacías recombinantes (o VLPs, del inglés Virus-Like Particles) hace que no sean necesarios procesos exhaustivos de purificación para eliminar proteínas no estructurales del virus y permite fácilmente discriminar animales infectados de vacunados (DIVA)”.

En ese sentido, al no utilizar virus infectivo en ninguna de las etapas de producción, “la fabricación de nuestra vacuna no está sujeta a las limitaciones nacionales e internacionales de manejo de cepas virales”, subrayó Dalghi. Además, destacó que “ofrece gran potencial para diversificar los portfolios vacunales, alcanzar nuevos mercados, expandir los bancos de antígeno, potenciar la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias en el país y agilizar el desarrollo de vacunas contra cepas virales emergentes”.

En los últimos dos años de trabajo, Bioinnovo logró validar la tecnología desarrollada a escala preindustrial, y avanzar en la elaboración de la documentación necesaria para su registro.

Se está trabajando, en esta etapa, en la búsqueda de un socio internacional. “Este trabajo se está realizando en forma articulada con Cancillería de la Nación de forma muy alentadora, para llevar la tecnología a la etapa de lanzamiento comercial dentro de 2 a 4 años, y con un producto que sea innovador, seguro y tan eficaz como las mejores vacunas disponibles actualmente”. subrayó Wigdorovitz

Por su parte, Jorge Winokur, presidente de Bioinnovo y Vetanco, declaró: “Desde Bioinnovo y su socio comercial Vetanco seguimos invirtiendo en plataformas de vacunas bioseguras para abastecer al mundo en el control de brotes de variantes exóticas”.

Esta política de manipulación segura de materiales va acompañada de los productos de la plataforma Biotech para inmunidad de las mucosas y la línea Vedevax de vacunas dirigidas. Y añadió: “Estamos orgullosos de contar con un equipo comprometido de investigadores, innovadores y técnicos”.

Nueva tecnología

La metodología actual que se empleó para producir nuestra vacuna recombinante se basa en el crecimiento en un biorreactor de las células de mamífero CHOBRI TM que contienen la información para producir de manera inducible VLPs del virus de la fiebre aftosa.

La estrategia de optimización de la producción inducible de VLPs que se desarrolló ha sido patentada por el INTA en conjunto con el NRCC.

Los biorreactores que se utilizan son los mismos que se usan en la producción de vacunas antiaftosa para replicar a las partículas virales infectivas en células de mamífero BHK-21. Luego de que las células alcanzan una masa crítica de crecimiento, se induce la expresión de las VLPs utilizando cumato, un compuesto químico que no es tóxico y es ampliamente accesible.

Después del período de inducción, se colectan las células y se lisan, y posteriormente se somete al lisado celular a procesos de purificación. Finalmente, se adicionan adyuvantes y excipientes de modo de obtener la formulación final, a la cual se le realizan los más estrictos controles de calidad.

Premio a la solución innovadora

Entre más de 1.500 postulantes, el proyecto desarrollado en conjunto por el Consejo Nacional de Investigación de Canadá (NRCC) y el INTA, actualmente liderado y financiado por Bioinnovo, ganó la 15° edición (2024) del Concurso de Soluciones Innovadoras Banco Nación, organizado por la Fundación Empretec.

Este premio destacó la vacuna innovadora para prevenir la fiebre aftosa que utiliza cápsides vacías y genes recombinantes sintéticos, eliminando la necesidad de material infeccioso.

Este premio no sólo reconoció un avance científico-tecnológico sino también el esfuerzo de trabajo en equipo y compromiso para crear soluciones con impacto positivo a nivel mundial.

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