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Evaluación de Ubres y Pezones para Mejorar Vacas de Crianza

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Foto. Vacas de Crianza

Al momento de seleccionar las vaquillas de reemplazo, la opinión personal tiene un gran peso a la hora de elegir los animales. Asimismo, los registros de ganancia de peso y de producción de la madre pueden ser de gran utilidad. Sin embargo, es bueno preguntarse ¿cómo y bajo qué criterios objetivos selecciono mis animales?

En este contexto, es que tanto la conformación de la ubre como de los pezones pasan a ser características funcionales muy importantes en las vacas de crianza, ya que de ellas dependen una de las variables más importantes del negocio: el peso al destete del ternero y su estado de salud. Una mala conformación de la ubre y de los pezones puede ser causante potencial de un incremento de enfermedades, si es que los pezones se encuentran contaminados con barro o residuos del corral o área de parición.Por ello, el proceso de selección basado en la conformación de las ubres y pezones puede ser considerado una herramienta importante para el criancero, que le permitirá incrementar la rentabilidad del negocio al reducir el riesgo a enfermedades, aumentar la longevidad de la vaca, mejorar la ganancia de peso del ternero y reducir los costos de mano de obra. Esto es posible debido a que la mayoría de las características de la ubre y los pezones son hereditarios.

Las ubres y pezones de mala conformación pueden aumentar el costo de mano de obra debido al manejo que requieren estos animales (ordeñas manuales) para que el ternero recién nacido pueda ingerir calostro y leche, o bien para descargar algún cuarto con infección. Se sabe que la presencia de mastitis puede reducir significativamente el peso al destete del ternero, entre un 7 y 12%. Asimismo, las mastitis y las lesiones también pueden afectar negativamente la vida productiva del animal, reduciendo su longevidad y el número de terneros cosechados por vaca. Por otra parte, las ganancias de peso serán menores en terneros que tienen dificultad de mamar en pezones de gran tamaño, lo que reduce el flujo de leche/calostro con un menor consumo total en comparación a una vaca de buena conformación.

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Foto. Vaquilla, suspención y tamaño de la Ubre

La conformación de ubres y pezones tiene una heredabilidad moderada, por lo que seleccionando las hijas de toros que presentan una buena conformación de ubres y pezones y eliminando vaquillas de reemplazo de madres con problemas de conformación, permite mejorar el rebaño.

SUSPENSIÓN Y TAMAÑO DE LA UBRE

Al igual que en el caso de las vacas lecheras, el ligamento suspensorio medio es esencial en la conformación de la ubre. Un ligamento débil resultará en una ubre más caída, a veces por debajo del corvejón, lo que hace más difícil para el ternero alcanzar de buena forma los pezones, pudiendo además arrastrarlos en el barro cuando la vaca se desplaza. Además, los pezones pueden quedar suspendidos hacia el interior o exterior cuando se llenan de leche, en vez de estar rectos hacia abajo.

La Figura 1 muestra la clasificación del ligamento según la Federación de Mejoramiento del Ganado de Carne de Estados Unidos (BIF, de sus siglas en inglés), considerándose deseable la calificación 1. Esta conformación permite a la vaca mantener la ubre sobre el corvejón por varios años y mantener los pezones perpendiculares al suelo cuando éstos se encuentran cargados de leche, mientras que la calificación 4 sería la menos deseable.

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Foto. Esquema de calificación del ligamento suspensorio medio.

Ligamento suspensorio medio prominente que mantiene la ubre firme cercana al cuerpo. Los pezones están suspendidos en forma vertical al suelo.

Ligamento suspensorio medio intermedio; la ubre está algo alejada del cuerpo. Los pezones están suspendidos bajo el corvejón y en forma casi vertical al suelo.

Ligamento suspensorio medio muy débil. La ubre y pezones están por debajo del corvejón; cuando las ubres están llenas de leche los pezones se orientan hacia afuera.

Ligamento suspensorio medio ausente. La ubre y pezones están por debajo del corvejón. Las ubres se inflan como globo y los pezones se orientan hacia afuera.

El esquema de la Figura 2 muestra la suspensión ideal de la ubre desde una vista lateral. La ubre ideal es ajustada a la cavidad del cuerpo. El piso de la ubre debe estar nivelado, al igual que los cuatro cuartos deben estar a nivel lateralmente y desde atrás. Algunas ubres tiene pendiente hacia abajo de adelante hacia atrás, lo cual es menos que ideal, y el ajuste posterior de la ubre debe ser alta. A medida que el ligamento suspensorio medio es menos pronunciado, el piso de la ubre se hace más redondeado.

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Foto. Suspensión ideal de la ubre desde una vista lateral.

El tamaño del pezón y sus conformaciones se presentan en la Figura 3. Los pezones deben ser de largo mediano y de aspecto cilíndrico. El diámetro también debe ser coherente desde la parte superior del pezón a la parte inferior, con la punta del pezón redondeada. Los pezones se deben ubicar en el centro de cada cuarto y perpendiculares al suelo.

El proceso de selección basado en la conformación de las ubres y pezones puede ser considerado una herramienta importante para el criancero, que le permitirá incrementar la rentabilidad del negocio al reducir el riesgo a enfermedades, aumentar la longevidad de la vaca, mejorar la ganancia de peso del ternero y reducir los costos de mano de obra

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Foto. Conformación y tipo de pezones vista lateral.

El pezón ideal es de longitud mediana, de apariencia cilíndrica con extremos redondeados (dibujos 1, 2, 3 y 4). Los pezones asimétricos y de diferentes tamaños y grosores son indeseables (dibujos 5, 6 y 7); asimismo los largos y puntiagudos, y de diferentes tamaños (dibujo 8); gruesos y en forma de embudo (dibujo 9), o una combinación del tipo embudo grueso con forma de pera (dibujo 10). Los pezones deben estar suspendidos perpendicularmente al suelo desde el centro de cada cuarto cuando están llenos de leche. En la medida que la longitud del pezón y la suspensión de la ubre se vuelven más débiles, los pezones quedan situados más cerca del suelo, haciendo más difícil para el ternero recién nacido amamantar y hay una mayor posibilidad de contaminación del pezón por barro u otros residuos.

LAS ESCALAS

El momento ideal para evaluar la ubre de las vacas de crianza es dentro de las primeras 24 a 48 horas después del parto. El sistema de calificaciones que se presenta fue desarrollado por la BIF. Para la variable “suspensión de la ubre” la escala se mueve del 9 (muy ajustado, altamente deseable) al 1 (oscilante, no deseado); mientras que para “tamaño del pezón” del 9 (muy pequeña) al 1 (muy grande). Este sistema no considera la pigmentación de ubre y pezones, el cual es un atributo deseable para evitar quemaduras de sol. Así entonces, a mayor puntuación más deseable el animal.

La suspensión de la ubre se muestra en la Figura 4 y en la Cuadro 1, acá la norma es que mientras más cercano al cuerpo se encuentre, más deseable es.

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Foto. Puntaje de suspensión de la ubre (según BIF)

Descripción del sistema de puntuación para suspensión de la ubre (según BIF).

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La escala de suspensión de la ubre 7 es similar a la 9, pero en este caso la ubre está un poco más alejada de la cavidad del cuerpo. El ligamento suspensorio medio es pronunciado manteniendo el nivel de la ubre y la suspensión de los pezones perpendicular al suelo y por encima del corvejón. En la escala 5 el ligamento suspensorio medio es menos pronunciado, por lo que la ubre está más alejada de la cavidad corporal, mientras que los pezones comienzan a orientarse hacia fuera cuando están llenos de leche, debido a lo débil del ligamento. Es probable que este sea el valor promedio de un plantel de crianza sin trabajo de selección.

El tamaño del pezón puede variar considerablemente. La Figura 5 señala los tamaños y la puntuación otorgada por el sistema BIF. El tamaño de los pezones puede ser generalmente clasificado como: muy pequeños, pequeños, intermedios, grandes, y muy grandes. Es muy raro que el ganado tenga el tamaño de los pezones muy pequeños, es más común observar el tamaño pequeño, mediano y grande. A medida que el tamaño del pezón se hace más grande, tienden también a ser más gruesos, menos simétricos, y a ubicarse por debajo del corvejón.

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Foto. Puntaje de tamaño de pezón (según BIF).

Recuerde que es vital ser capaz de reconocer tanto una ubre y pezones deseables como aquellos inadecuados. Una ubre ideal está perfectamente conectada a la cavidad corporal, es simétrica y de largo moderado. Los cuartos deben ser equilibrados con los pezones de tamaño mediano y el largo. Los pezones deben estar posicionados directamente debajo de cada cuarto. Una vista lateral de la ubre debe mostrar un piso de la ubre nivelada. El ligamento suspensorio medio es el soporte central que une a la ubre a la pared del cuerpo de la vaca; es la hendidura que se aprecia al ver la ubre de una vaca desde la parte trasera

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Descripción del sistema de puntuación para tamaño del pezón (según BIF)

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Con estrategias de mitigación, aumentan un 40 % la productividad ganadera, con estrategias de mitigación

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En el marco del proyecto internacional GANASUR, especialistas del INTA presentaron los resultados del estudio en la Cuenca del Salado, Buenos Aires. Con estrategias de mitigación en los establecimientos se evitó la emisión de 7.400 toneladas de CO₂ y aumentó la producción por vientre un 40 %. Mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, descarte de animales improductivos y manejo del pastoreo, entre las estrategias implementadas.

El proyecto GANASUR se desarrolla sobre la estructura cooperativa de PROCISUR, que reúne a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.

En el caso de la Argentina, se seleccionó como caso de estudio un sistema de ciclo completo de la Pampa Deprimida. Según explicó Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, “se trata de una de las principales regiones ganaderas del país y porque la cría concentra una proporción muy importante de las emisiones del sistema”. Al mismo tiempo, sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad concreta para reducir emisiones sin disminuir la producción de carne.

En esta línea, puntualizó: “Para los países del CAS aumentar la productividad es una meta irrenunciable y los resultados demuestran que es posible producir más, mejorando la rentabilidad, de manera ambientalmente sostenible”.

En este sentido, subrayó: “Los resultados muestran que la mitigación puede integrarse a una estrategia de mejora productiva y económica: no se trata de producir menos, sino de producir más eficientemente, con una menor cantidad de emisiones por unidad de producto y una reducción simultánea de las emisiones absolutas”.

Las medidas de mitigación no se definieron como un paquete teórico, sino a partir de tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, detalló Álvarez, al tiempo que aclaró que “fueron validadas mediante consultas con productores y referentes sectoriales, que permitieron identificar aquellas que estarían dispuestos a adoptar”.

En esta línea, destacó que “uno de los principales aportes de GANASUR es haber integrado las dimensiones productiva, ambiental y económica. No alcanza con saber cuánto puede reducirse una emisión: también necesitamos conocer qué efecto tiene la tecnología sobre la productividad, cuánto cuesta implementarla y cuáles son las condiciones para que un productor decida adoptarla”.

Entre las estrategias que se aplicaron, se destacan las mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.

“La implementación completa de esta trayectoria permitiría evitar unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia”, confirmó el investigador. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO₂ equivalente y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %.

“Los beneficios no serían solamente ambientales, sino también productivos”, sentenció Álvarez. Es que, según detalló, la producción por vientre aumentaría un 40 %, al pasar de 197 a 275 kg de peso vivo, mientras que el mayor volumen de carne generado y la mejora de la eficiencia permitirían alcanzar importantes beneficios económicos.

Según detalló el especialista del INTA, “la transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa”. En una primera etapa se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo; posteriormente, fortalecer la base forrajera y nutricional; y, finalmente, incorporar herramientas de mayor intensificación.

“Esta secuencia responde a una lógica concreta: comenzar por tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando asumir que todas pueden adoptarse simultáneamente”, aclaró Álvarez.

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