Noticias

Investigadores Colombianos Afirman que los Sistemas más Sostenibles Resultan ser la Ganadería en Confinamiento y la Semiintensiva.

Publicado

en

(3.892 lecturas vistas)

COMPARTIR

Y confirman que la  ganadería extensiva es la menos sostenible. Frente a otros sistemas de producción bovina, esta modalidad genera una mayor huella de carbono y resulta menos productiva por hectárea utilizada, lo que la hace menos sostenible desde el punto de vista social, ambiental y económico.

Así lo asegura Raúl Andrés Molina Benavides, doctor en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien evaluó indicadores de sostenibilidad en cuatro sistemas de producción ganadera: silvopastoreo, confinamiento, semiintensivo y extensivo.

Según el modelo de simulación, con un horizonte de tiempo de 20 años de actividad productiva (entre 2015 y 2034), en la finca que se implementó confinamiento –en el que se ofrece alimento a los animales en corrales– se lograría un rendimiento aproximado de 1,2 kilos de leche por cada kilo de materia seca ingerida por los bovinos (eficiencia de conversión alimenticia).

En contraste, con ganadería semiintensiva –que combina pastos fertilizados y el uso de concentrados para la nutrición animal–, se obtendrían cerca de 1,1 kilos de leche; con silvopastoreo, que implementa árboles y pastos, 0,7 kilos; y con ganadería extensiva, que dispone de pocos animales por hectárea, 0,4 kilos.

En cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero, por cada kilo de leche producida el sistema de ganadería extensiva presentó valores de entre 0,85 y 1,05 kg de CO2 equivalente, medida que agrupa las emisiones de metano, óxido nitroso y dióxido de carbono. Con silvopastoreo, los niveles estarían entre 1,04 y 1,11 kilos (aunque no se consideró la cantidad de gases capturada por los árboles), con confinamiento entre 0,74 y 0,76 kilos y con ganadería semiintensiva entre 0,71 y 0,8 kilos.

“Entre más intensivo sea un sistema, es decir, que logre producir más por superficie ocupada, menor es la huella hídrica y su huella de carbono”, explica el investigador, quien determinó que los sistemas más sostenibles resultaron ser la ganadería en confinamiento y la semiintensiva.

Para el componente social, entre otros indicadores, se tomó como referencia la cantidad de proteína animal que se lograba producir, teniendo en cuenta su importancia para la seguridad alimentaria de una población creciente. El sistema que generó menos proteína animal fue el de ganadería extensiva, que osciló entre los 14.800 y 17.400 kilogramos por mes.

Finalmente, los ingresos netos por hectárea también resultaron considerablemente inferiores para el sistema de ganadería extensiva, con valores que oscilarían entre 60.000 y 80.000 pesos mensuales, frente a los que arrojarían otros sistemas, entre 200.000 y 350.000 pesos por mes.

Simulación a largo plazo

Según cuenta el investigador, el modelo de simulación fue elaborado a partir del conocimiento de los sistemas ganaderos y la selección de las variables más asociadas con el problema de estudio. A partir de la definición de las interrelaciones de las variables, sus polaridades y bucles de realimentación, se construyó el modelo utilizando el software Vensin.

Se tuvieron en cuenta, entre otras variables, parámetros zootécnicos como edades al primer parto, intervalo entre un nacimiento y otro, producción de leche por vaca, duración de la lactancia, precios de los insumos y tasas de ventas y mortalidades.

El modelo se fue alimentando con la información recopilada sobre los cuatro sistemas de producción en cuatro fincas de la zona plana del Valle del Cauca, en las que se llevaron a cabo mediciones, se observaron los registros históricos de producción y se encuestó a los dueños y trabajadores. Los resultados de la simulación se compararon con la realidad, y según las similitudes y diferencias se hicieron los ajustes necesarios para reducir márgenes de error en el pronóstico.

Según informó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) en el Censo Nacional Agropecuario, en Colombia se utilizan 43,1 millones de hectáreas para actividades agropecuarias, de las cuales 34,4 millones se destinan a ganadería en pastos. En el informe se reporta que en el país hay 21,5 millones de cabezas de ganado bovino.

 

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Nacionales

Marco Vinelli Ruiz es el nuevo ministro de Desarrollo Agrario y Riego del gobierno de Keiko Fujimori

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

Inocuidad alimentaria: la importancia de la detección de metales en alimentos para la exportación

Publicado

en

COMPARTIR

 

Del 6 al 10 de julio, el Laboratorio Nacional de Insumos Agropecuarios (LANIA) del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) fue escenario del Taller Regional para la Armonización de Métodos de Análisis de Metales Pesados, un encuentro que reunió a especialistas de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, con el propósito de fortalecer las capacidades analíticas de los laboratorios oficiales de la Comunidad Andina (CAN) y avanzar hacia protocolos estandarizados que garanticen la inocuidad de los alimentos destinados al comercio internacional.

Esta iniciativa representa un paso importante para consolidar sistemas de control más confiables, proteger la salud de los consumidores y fortalecer la competitividad de los productos agropecuarios de la región, promoviendo una producción agroalimentaria más segura, sostenible y con mayores oportunidades para los productores.

La confiabilidad de los alimentos de exportación no depende únicamente de su calidad sanitaria, sino también de la aplicación de metodologías estandarizadas que permitan identificar y cuantificar la presencia de metales pesados en productos agrícolas de origen primario. La determinación de estos contaminantes constituye uno de los principales requisitos para acceder a mercados internacionales, especialmente aquellos con altos estándares de inocuidad.

Durante las jornadas de trabajo, los participantes fortalecieron sus conocimientos técnicos para la implementación de metodologías analíticas armonizadas que permitan identificar la presencia y el tipo de metales pesados en frutas, hortalizas, vegetales y tubérculos, garantizando resultados confiables, comparables y acordes con los estándares internacionales.

La capacitación fue orientada por el doctor Fernando Lafont, director del Laboratorio de Espectrometría de Masas y Cromatografía de la Universidad de Córdoba (España), quien lideró sesiones teóricas y prácticas basadas en metodologías utilizadas por laboratorios de referencia de la Unión Europea. A través de ejercicios interlaboratorios y ensayos compartidos, los profesionales fortalecieron sus competencias para obtener resultados con altos niveles de precisión, trazabilidad y confiabilidad.

Contar con un protocolo armonizado para los países de la Comunidad Andina, reconocido internacionalmente, permitirá establecer criterios técnicos comunes, optimizar los procesos de vigilancia y reducir el riesgo de rechazos de productos en los mercados de exportación. Esto se traduce en mayores oportunidades para los productores, mayor confianza y un aporte al desarrollo económico de los países de la región.

Para el ICA y el Laboratorio Nacional de Insumos Agropecuarios (LANIA), este encuentro fortalece el trabajo articulado que se lleva a cabo con la Comunidad Andina para consolidar capacidades técnicas en materia de inspección, vigilancia y control de alimentos.

Estas acciones contribuyen a garantizar una producción más segura para los consumidores, respaldar el acceso a los mercados internacionales y avanzar en la construcción de un campo más competitivo, incluyente y sostenible, aportando a la seguridad alimentaria y a la transformación del sector agropecuario.

Leer más

Noticias Internacionales

México exporta carne de calidad a Filipinas

Publicado

en

COMPARTIR

 

Con el fin de fortalecer la exportación de cárnicos provenientes de plantas Tipo Inspección Federal (TIF), en beneficio de los productores y la industria mexicana certificada, el Senasica acompañó a la agencia sanitaria de Filipinas durante la verificación que realizaron a plantas mexicanas de procesamiento de cárnicos de res y cerdo.

Técnicos del organismo de Agricultura y del Servicio Nacional de Inspección de Cárnicos (NMIS, en inglés) de la República de Filipinas, visitaron más de 25 centros mexicanos de producción y transformación de cárnicos de cerdo y res, con miras a iniciar el intercambio comercial.

Las delegaciones estuvieron en 16 establecimientos TIF, nueve unidades de producción pecuaria, cuatro unidades de exportación en pie, así como laboratorios oficiales y autorizados del Senasica, en los cuales evaluaron las medidas sanitarias y de inocuidad que se llevan a cabo durante los procesos productivos.

En la reunión de cierre, el director general de Inocuidad Agroalimentaria, Acuícola y Pesquera (DGIAAP), David Soriano García, destacó que este tipo de visitas revelan la madurez de los mecanismos de sanidad e inocuidad con que cuentan los establecimientos TIF para ofrecer cárnicos seguros a la población mexicana y a consumidores de más de 60 países.

Además de la inspección en sitio, ambas delegaciones revisaron los programas de emergencia y control que opera el Senasica, los cuales son el pilar para proteger a México de plagas y enfermedades de importancia cuarentenaria.

Leer más

Tendencia